jueves, 27 de noviembre de 2014

La persona adulta establece límites lúcidos ...



La persona adulta establece límites lúcidos en sus vínculos con adultos, sabe discernir, sabe decir si y sabe decir no porque se conoce a si misma.

La persona adulta… Una de las características de la persona adulta, es tener claras las fronteras entre uno y los demás; y ser capaces de decir "no" cuando sentimos que esas fronteras son invadidas. Las personas que han desarrollado la capacidad de poner límites sanos, se vinculan de manera saludable, pueden darse cuenta cuando alguien quiere manipularlo, y se corren de vínculos insanos, y donde no es posible "ser quien se es", verdaderamente.

Establece límites lúcidos… Y son muchas las personas que tienen dificultad para poner límites claros. Detrás de esta dificultad, hay cuestiones inmaduras que necesitan ser abordadas; tales como: una gran necesidad de ser querido, de no ser rechazado, apego hacia la persona que no puede establecer límites por miedo a perderlo, mala interpretación de ser bueno o compasivo con el otro, culpas no trabajadas, inseguridad en los criterios propios de leer la realidad, miedo a equivocarse, baja autoestima; entre otros.

En sus vínculos con adultos… Un aspecto esencial para desarrollar esta capacidad de poner límites lúcidos en nuestros vínculos con personas adultas, es tener claro quiénes somos, tener clara nuestra propia identidad. A su vez, tener una identidad bien constituida es esencial para nuestra salud integral. Y si bien desde un plano espiritual decimos que todos formamos una unidad, en las relaciones de nuestra vida cotidiana, es necesario saber discernir "yo / el otro".

Sabe discernir… Tener claro la propia identidad y este discernimiento yo/otro, es un aspecto esencial para una espiritualidad madura y sana. Caso contrario, solo será un "como si". Porque sólo es posible trascender una identidad, cuando ésta está bien constituida. Además, a través de los límites, protegemos y defendemos aquello que amamos, expresamos nuestro criterio y manifestamos nuestras preferencias.
  
Sabe decir si… Cuando la persona tiene su identidad debilitada, pierde contacto con lo que quiere, con lo que le gusta, con lo que sustenta sus elecciones; pues todo esto es reemplazado por la voluntad o el deseo del otro, aún en cosas muy sencillas y cotidianas. Además, siente angustia e inseguridad si dice "no". Y en realidad, el "no" nos discierne, nos crea como individuos. Para "ser auténtico y real" es tan importante saber decir "sí" como poder ejercer la capacidad de decir "no".
  
Y sabe decir no… Si reflexionamos, aquel que diga siempre "si" por incapacidad de decir "no"; no será muy confiable; porque sus "si" no son reales ni auténticos, ya que surgen del miedo y la inseguridad. Perderse en el otro, asumir tareas que no nos corresponden, permitir que violen nuestra individualidad, genera enfermedad por un lado; y además, estamos colaborando para que exista un abusador. De allí la necesidad de desarrollar la capacidad de poner límites, a partir de reconocer quién es uno en verdad.
  
Porque se conoce a si misma... Para transitar este aprendizaje hay que tener en cuenta estas cuestiones: ¿qué quiero?, ¿qué me hace mal?, ¿cuál es el modo en que necesito expresar esto poniendo un límite?, ¿con palabras, con una acción, con silencio, apartándome, con mayor o menor intensidad? A la hora de poner límites, a veces podremos conversarlo de manera amable; pero otras quizá sea necesario ser más firme y terminante. Cada uno irá aprendiendo qué es lo más pertinente en cada situación.
  
Y se cuida y protege... Muchas veces el cuerpo nos va dando señales que no hemos desarrollado esta capacidad, con ansiedades, contracturas, estrés, etc. Y será necesario re-conectarse con uno mismo, con los signos de nuestro cuerpo de manera despierta y conciente, para poder darse cuenta y hacer el aprendizaje que es necesario hacer. Y así, continuar con nuestro proceso de crecimiento personal. Además, recordemos que nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, por ello necesitamos cuidarlo y defenderlo de todo aquello que pueda profanarlo.

Para meditar
La persona adulta no entra en el juego de las manipulaciones, las detiene o se aleja de ellas.

             Cobrad ánimo y levantad la cabeza porque se acerca vuestra liberación.
Lc 21, 28


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Lo sencillo, por Bert Hellinger


Lo sencillo, por Bert Hellinger
Lo sencillo es, por una parte, lo fácil. 
Es fácil de entender y es fácil de poner en práctica. 
Es también esclarecedor, algo que sin mayor reflexión, es transparente.

Por otra parte, lo sencillo es lo que, manando de la complejidad y de la multiplicidad, se define en realidad como lo esencial. 
Es el resultado de mucha labor y experiencia, como por ejemplo, un lenguaje sencillo, un ejercicio y un manejo sobrios pero con efectos extensos.

Así es también la mera verdad. 
Es la verdad fundamental y exige lo último. 
La verdad, por ejemplo, de que todos los seres humanos son en su esencia iguales, sintiendo por igual, deseando por igual.

El alma es también sencilla en su plenitud. 
Sus movimientos son sencillos, en la convivencia por ejemplo. 
Quien está en sintonía con ella, alcanza con un sencillo movimiento, una sencilla palabra, un sencillo paso las otras almas, vibrando con ellas al unísono.

Por lo tanto, las soluciones del alma son sencillas. 
El alma une lo que está separado. 
La sabiduría incluso, a diferencia de la ciencia, es sencilla.
En realidad, lo sencillo se revela como lo más humano y lo más grande. 
Y también, la alegría sencilla es la más bonita.

Fuente: Revista independiente Hellinger, Septiembre 2009

martes, 25 de noviembre de 2014

"Todo lo que es tiene derecho a ser"


Texto de Joan Garriga, basado en la filosofía de "los órdenes del amor" de Bert Hellinger
El primer orden del amor nos dice que, en la red de vínculos, todos sin excepción, con independencia de si se les juzga positiva o negativamente, tienen el mismo derecho a pertenecer y a ser incluidos y dignificados, permitiendo y exigiendo que asuman su destino y sus culpas y las consecuencias de las mismas, cuando así fuera el caso.

En la práctica ocurre que los sistemas familiares excluyen o apartan a algunos de sus miembros porque condenan su comportamiento, o porque su recuerdo es demasiado hiriente, vergonzoso o doloroso.

A veces, hay personas que murieron pronto, o personas que se suicidaron, y esto ocasiona dolor o vergüenza en los descendientes, o bien incluso padres a los que se juzga por no haber hecho lo adecuado o por irresponsables, malos, maltratadores, abandonadores, alcohólicos, etcétera.

En realidad, excluir es un movimiento de la mente personal que trata de protegerse de lo que le genera dolor.
Pero la Mente Colectiva, el Alma común, no entiende el lenguaje de la exclusión y sigue un principio existencial que reza que "todo lo que es tiene derecho a ser tal como ha sido, y a ser reconocido de esta manera".

Cuando este principio es respetado, como fruto de cavar en el propio proceso emocional y asentir a los asuntos familiares, el pasado queda liberado y el futuro puede ser fuerte y real.

Cuando hay exclusiones, la Mente Colectiva impone la consecuencia inevitable de que lo excluido será encarnado de nuevo por personas posteriores, que no tienen nada que ver con el asunto, y que muchas veces inconscientemente, sin saberlo, siguen el destino del excluido.

Es el efecto de las habitaciones prohibidas que atraen inevitablemente a algunos en un intento fallido de elaborar y cerrar capítulos dolorosos de los sistemas.

¿Cuántos se hacen alcohólicos siguiendo a un padre despreciado por su alcoholismo?

¿Cuántos padecen un apego frágil a la vida cuando en el corazón de la familia se les vive como miembros que reemplazaron a alguien perdido por muerte temprana, por ejemplo, o se sienten atados a la persona que falleció, y con dificultades para tomar la vida en plenitud?

¿Cuántos sienten impulsos suicidas cuando otros, anteriores, también se quitaron la vida o bien se hicieron culpables de la muerte o la desgracia de otras personas?


Basado en la filosofía de "los órdenes del amor" de Bert Hellinger

Trabajo Personal
http://iluminarnuestrosvinculos.blogspot.com.ar/2014/08/para-liberarse-de-la-repeticion-de.html

http://iluminarnuestrosvinculos.blogspot.com.ar/2014/08/para-liberar-las-memorias-de-dolor-en.html


Encuentras más ejercicios liberadores en la página 

Libros que "Iluminan Nuestros Vínculos":

¿Qué significa amar?



Krishnamurti* dice: ¿Qué significa amar? 
¿No es el amor un estado en el que no hay sentido alguno de resentimiento sino una perpetua indulgencia?
¿Acaso no es posible sentir esto mientras somos jóvenes?
EL VERDADERO AFECTO NO PUEDE GENERARSE ARTIFICIALMENTE, TENEMOS QUE SENTIRLO.
Por eso es muy importante,mientras son jóvenes que se ocupen de las habitaciones o cuiden una cantidad de arboles que ustedes mismos hayan plantado o vayan a asistir a un amigo enfermo de modo que haya un sutil sentimiento de simpatía, de interés, de generosidad - generosidad autentica que no es de la mente y que les hace querer compartir con alguien cualquier cosa que puedan poseer por pequeña que sea - si no tienen ese sentimiento de amor de generosidad, de bondad, de delicadeza, mientras son jóvenes, sera muy difícil que lo tengan cuando sean mayores; pero si empiezan a tenerlo ahora, entonces tal vez podrán despertarlo en otros.

¿Es un ideal, algo lejano, inalcanzable? 
¿O puede ser sentido por cada uno de nosotros, en raros momentos del día? 
Tener la cualidad de la simpatía, de la comprensión, ayudar a alguien naturalmente sin ningún motivo, ser espontáneamente amable, cuidar con esmero una planta o un perro, ser compasivo con el aldeano, generoso con el amigo, con un vecino, ¿no es esto lo que entendemos por amor?

*Krishnamurti  (12 de mayo de 1895, India – 17 de febrero de 1986, en Estados Unidos) fue un conocido escritor y orador en materia filosófica y espiritual. Sus principales temas incluían la revolución psicológica, el propósito de la meditación, las relaciones humanas, la naturaleza de la mente y cómo llevar a cabo un cambio positivo en la sociedad global.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Cuando el pasado ya no pesa, es más fácil avanzar!

Sanar lo no resuelto de nuestra historia*

Respiras conscientemente, te conectas con tu interior e invocas el Espíritu Creador.

Te ubicas en el momento presente de tu vida, mirando hacia adelante, muy centrado/a, sintiendo y percibiendo las sensaciones de todo tu cuerpo.

Luego das muy lentamente unos pasos hacia atrás, y sigues conectado con lo que sientes en tu cuerpo. Si en algún momento te sientes mal, o sin fuerzas, quédate ahí y permítete sentir profundamente lo que surja, mientras respiras conscientemente e invocas al Espíritu Creador que te dé la fuerza necesaria para sanar ese dolor que quedó pendiente en tu vida. 

Quizás aparezcan algunas imágenes, recuerdos, ganas de llorar, o no.

Si hay odio, ira, bronca, siéntelo profundamente, respiras con conciencia, expresas aquello que reprimiste... y luego lo dejas ir... lo sueltas... 

Permaneces en ese lugar, sintiendo profundamente, respirando conscientemente y soltando, entregando... hasta que sientas que te tranquilizas... y expresas 
al Espíritu Creador:

-Por favor borra las memorias de dolor, rechazo, abandono, soledad, odio, venganza, miedos, ira, celos, envidias......... en mi y en mi familia... gracias.... por favor.... si.

Cuando te sientas liberado, puedes dar pasos hacia adelante como regresando al momento presente de tu vida. Toma consciencia de tu momento presente, donde te encuentras hoy en tu vida, visualiza tu pasado detrás de ti, deja tu pasado allí donde pertenece; agradece todo; y parado en el “aquí y ahora”, miras hacia adelante, a lo lejos, a la Luz de la Vida, sabiéndote guiado por esta Luz. 

Respira conscientemente, al inspirar, toma lo que necesitas hoy, y al expirar sueltas lo que haya que soltar… Tomar y soltar… Tomar y soltar… 
Tomar y soltar…acoge en tu interior el sentimiento que siempre has sido conducido por Algo Más Grande y siempre lo serás… No estamos solos, estamos siendo conducidos por Algo Más Grande. Podemos elegir hoy, abrir nuestro corazón a la Vida y estar a su servicio. 
Así sea! Adelante! Que la Vida mira hacia adelante!

Aceptar el dolor, sin anclarnos en él...


-Agradezco el pasado y lo dejo atrás, lo suelto... ahora elijo la VIDA... tal como se presente... Gracias... Por Favor... Si...

Resulta muy efectivo continuar con la oración para liberar memorias inconscientes, de nuestra propia vida y las heredadas de nuestra familia. 
Estés donde estés puedes respirar profundamente, y desde tu interior, pides al Espíritu Creador, Origen de todo, con humildad:

-Por favor borra las memorias de dolor, rechazo, abandono, soledad, odio, venganza, miedos, ira, celos, envidias......... en mi y en mi familia... gracias.... por favor.... si.

Y sigo entregándome a la vida como es...

"es preciso orar siempre sin desfallecer" 
Lc 18,1
*¿Quieres escuchar audios que ayudan a Despertar y Crecer? en el sig. link:
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martes, 18 de noviembre de 2014

Aceptar, Agradecer y Abrirse a recibir lo que el Espíritu Creador quiera manifestar... de instante tras instante...

Aún cuando no es fácil de asumir... la Vida sabe! 

Ejercicio: Abrirnos a un campo más grande => el campo del Espíritu Creador

Una vez que hayas realizado los ejercicios para tomar a tus padres en tu corazón*, y dejar el pasado atrás*, puedes abrirte a un nuevo Campo, el Campo del Espíritu Creador, desde donde viene la liberación y sanación:  
Respira profundamente, percibiendo tu cuerpo, toma conciencia de tu cuerpo, de tus órganos, formados por células, que a la vez están formadas por  moléculas, las moléculas están hechas de átomos, y los átomos están hechos de partículas subatómicas como los protones y los electrones que son 99,99999% de espacio vacío. En lo profundo, entonces, somos vacío, y este vacío puede ser llenado por nueva energía... una energía renovadora, liberadora y sanadora.

Eleva tu mirada, mira hacia adelante, más allá, a lo lejos, visualiza una luz infinita, la luz de la Vida, la luz del Espíritu Creador.

Percibe qué Grande es lo que nos guía, y qué pequeño contra lo que luchamos o tememos. 

Acoge al sentimiento que estás guiado por Algo Más Grande y siempre lo estarás.

Respira profundamente, concientemente, y ábrete al campo grande del Espíritu Creador... inspiras inhalando nueva energía... la energía de la luz, de la vida, del amor.... expiras y esa luz se irradia a tu alrededor... siente cómo se expande tu interior.... da un paso hacia adelante, abre tus brazos a la Vida... inhalas y exhalas... inhalas la Luz de la Vida... tu cuerpo se llena de esa luz... expiras y esa Luz se expande.... 
Y puedes decir: 
-Agradezco el pasado y lo dejo atrás, ahora elijo la VIDA... tal como se presente... 
Gracias... Por Favor... Si...



«el Reino de Dios ya está entre vosotros» 
Lc 17,21

Al ACEPTAR recibimos el regalo de la VIDA de la SANACIóN y LiBERACIÓN del dolor.

Al AGRADECER lo que es, tal y como es, recibimos el regalo de la FELICIDAD.

¡Elijo el "SI y GRACIAS" a la VIDA! 

Y tú, ¿qué eliges para tu vida? 

*Ejercicios Liberadores:

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sábado, 15 de noviembre de 2014

Las crisis

Por Bert Hellinger
Una crisis nos avisa: ahora se vuelve peligroso.
Nos obliga a la prudencia, la prudencia hacia el exterior cuando se trata de nuestra sobre vivencia.
¿Cómo  acabamos en una crisis? 
Cuando nos hemos propuesto demasiado, cuando hemos querido alcanzar más de lo que las circunstancias y nuestras fuerzas nos permitían.
A veces nos golpea, junto con muchos otros, porque nos hemos pasado.
Lo contrario acontece también, cuando otros se han propuesto más de la cuenta, y han traspasado sus límites. Entonces, nos acaecen igualmente las consecuencias de su comportamiento, tanto como otros sufren de las nuestras.

A veces, una crisis se extiende a muchos pueblos, como por ejemplo una crisis económica. Tales crisis nos obligan a modificar nuestro pensamiento.
Nos intiman: ¡hasta aquí y no más lejos!
Nos indican nuestras fronteras y nos obligan a la prudencia.
Nos mandan efectuar otras acciones, nos imponen cambios rápidos para escapar de ser arrollados, juntos con los demás.
Despiertan  fuerzas frescas, exigiendo más de nosotros y dándonos la posibilidad de hacer recortes, que sólo son posibles y aguantables gracias a ellas.
Al superar estas crisis, seguimos adelante con más sabiduría, más perspicacia, más perspectiva, más respeto. Ellas van sujetando juntas las fuerzas que antes se dispersaban, vinculando así aquellas que anteriormente partían cada cual por su propio camino.
En este sentido, las crisis vienen para muchos como una bendición, a pesar de su precio alto.

¿Cómo evitar estas crisis? ¿Cómo evitar las pequeñas crisis en nuestro entorno más próximo, en nuestras relaciones?
Primero, gracias al respeto. Respetamos el bien de aquel que nuestro actuar puede tanto servir como dañar. Nos acercamos al resultado que buscamos alcanzar de manera que tanto nuestra integridad como la del otro sea respetada y cuidada.
Si con todo, topamos con una crisis, el otro se hará nuestro aliado, ayudándonos a superarla, cargando voluntariamente con su parte, de camino hacia una solución de la crisis.
Generalmente, una crisis se da por la transgresión de los órdenes del amor, por ignorarlos. Por lo tanto, lo que complementa  el respetar es la capacidad de reconocer estos órdenes y seguirlos.
¿Cuáles son? Son todos los órdenes del amor. Empiezo aquí con los que mejor conocemos.

El primer orden es el equilibrio entre dar y recibir.
Las empresas alcanzan el éxito cuando todos los que logran una ganancia sirven a otros con ella, en primer lugar a los que la han hecho posible con su ayuda y esfuerzo.
Aquellos deben recibir su parte de la ganancia.

El segundo orden es la inclusión de aquellos que no fueron honrados o que fueron despojados de su ganancia resultando, de esta manera, excluidos.
Es el orden de la totalidad, a la que todos los que la componen y la constituyen, deben pertenecer, siendo reconocidos en lugar de defraudados.

El tercer orden, y en muchos respectos el más decisivo, es la comprensión de que cada miembro de un grupo o de una empresa ocupa un sitio propio del que nadie lo puede echar. Este orden establece quién viene primero y quiénes o qué ocupan el segundo sitio. “Primero” significa literalmente “el primero en el tiempo”. Así, los padres están antes que los hijos, el fundador de una empresa está antes que todos sus colaboradores, el primer producto de una empresa está antes que los que llegan después. En una fusión de empresas, la más antigua y asentada viene antes que la más nueva, inclusive el contexto al que lleva.
Este orden de precedencia vale también dentro de la empresa, en función de la aportación que los individuos realizan. De ahí que la idea conceptual y la planificación vienen en primer lugar. Siguen los colaboradores que la concretizan. Y luego, aquellos a los que sirven. Sólo después, aquellos que ulteriormente se juntan a ella, de una manera u otra.
La infracción de este orden lleva a consecuencias de amplio alcance, pudiendo resultar en una quiebra.
La pregunta es: ¿Cómo manejamos estos órdenes en nuestras relaciones? ¿Cómo, gracias a nuestra comprensión,  evitar los efectos nefastos?
Para empezar, nos quedamos abajo, sin alzarnos por encima de nada.
Respetamos el rango del que está antes que nosotros, sobretodo el rango de nuestros padres.
A continuación, concedemos a cada uno el sitio que le corresponde. Por ejemplo, en una pareja, la igualdad de rango del otro con nosotros. En tercer lugar, nos mantenemos en el intercambio gracias al dar y recibir, de manera a incrementarlo, siempre un poco más. Así, logramos en nuestras relaciones la mayor plenitud posible.

Crisis del amor son crisis de los órdenes. 
Traemos el orden de vuelta, con respeto, incluso renunciando a algo, renunciando con amor. Permanecemos abajo y a la vez grande, sirviendo y tomando, deferente hacia los iguales, generoso y exigente a la vez.
Con amor y aplicando el orden nosotros y con muchos otros,  humanamente, con toda comprensión.

jueves, 6 de noviembre de 2014

"El Camino de transformación de SER"

1° Programa "Ser en el Mundo", producido y conducido por Mariela Solano, que se emite los DOMINGOS a las 21,30 hrs por Cablevideo Santo Tomé, Santa Fe, Argentina.

En este programa acompaña la Lic. Lidia Grammatico educadora y psicoterapeuta, representante del Dr. Claudio Naranjopsiquiatra chileno.



miércoles, 5 de noviembre de 2014

Sobre los "Viajes" que emprendemos en nuestra vida...

Salir de Viaje

Del libro “Siguiendo las huellas con Bert Hellinger” de Bert Hellinger, 2011.

Cada viaje comienza con una salida. 
Antes de partir, preguntamos: ¿cuándo salimos? y esperamos hasta que llegue el momento. 
Si se aplaza, sentimos intranquilidad y preguntamos nuevamente ¿cuándo? 
Cuando llega por fin el momento, sentimos alivio.

Nuestra primera salida fue nuestro nacimiento, largamente esperado y preparado. 
Se jugaron entonces muchas cosas para nuestra madre y nosotros.  
En realidad, se jugaba todo, la vida nuestra y la de la madre. Luego, pasó.

Más tarde, nos hemos entregado numerosas veces a algo nuevo, principalmente al dejar el hogar familiar para volvernos independientes. O incluso cuando lo tuvimos que dejar obligados, porque no había alternativa, igual que al nacer, como en el caso de una expulsión o de una catástrofe. Aquí también se trata de un asunto de sobre vivencia.

Sin embargo, a menudo nos hemos ido contentos, para casarnos por ejemplo. 
Sabíamos adónde nos llevaba el viaje y lo emprendíamos con buena gana.
Cada salida mencionada tiene algo en común con las otras: todas sirven la vida.

La última salida, que se halla ante nosotros, es la muerte. 
Para ella, nos preparamos durante toda una vida, más conscientemente al envejecer, a menudo con angustia si hay peligro de muerte, como durante una enfermedad seria. 
A veces también con imprudencia, como si fuera una aventura. 

En todo lo que hacemos para asegurar nuestra sobrevivencia, tiembla en lo más profundo de nuestro ser el miedo ante esta partida insoslayable. Nadie escapa de ella. Toda nuestra vida vamos caminando hacia ella.

Con esta partida ante la mirada, nuestra vida fluye de otra manera: para algunos, con recelo y para otros, con recogimiento y serenidad. 
Éstos, cuando llega el momento, están dispuestos para ella, y la partida representa entonces una transición, una transición suave. Hacia dónde, queda la pregunta abierta, igual que al nacer.

En nuestra alma y en nuestro espíritu se da también una salida, hacia nuevas orillas. 
Aquí también, dejamos algo atrás, sea una relación o una profesión, sea una creencia, y siempre una seguridad. No sabemos a dónde nos lleva el nuevo viaje.

¿Cómo hacer frente a una partida de este tipo? ¿Cómo encarar cada partida que nos espera? 
Marchamos, guiados por otras fuerzas, por aquellas fuerzas en cuyas manos yace nuestra vida desde el principio. Ellas nos obligan a partir, y nos acompañan.
Aquella salida que nos traslada a una nueva vastedad es la entrega a estas fuerzas, que al final son las que nos llevan enteramente.
Arrancamos para el viaje, en una total confianza, sin seguridad alguna, sustentados exclusivamente por el amor de estas fuerzas. Esta salida acontece ya ahora.