miércoles, 26 de marzo de 2014

"Dejar ir"


"Dejar ir" es admitir la impotencia, que significa que el resultado no está en mis manos.

"Dejar ir" no es tratar de cambiar o culpar a otro, es sacar lo máximo de mi mismo.

"Dejar ir" no es cuidar, sino atender.

"Dejar ir" no es reparar, sino ser de apoyo.

"Dejar ir" no es juzgar, sino permitirle a otro que sea un ser humano.

"Dejar ir" no es estar en el medio arreglando todos los resultados, sino permitir a otros que influyan en sus propios destinos.

"Dejar ir" no es ser protector, es permitir a otro que enfrente la realidad.

"Dejar ir" no es negar, sino aceptar.

"Dejar ir" no es regañar, reprender o discutir, sino buscar mis propios defectos y corregirlos.

"Dejar ir" no es ajustar todo a mis deseos, sino tomar cada día como viene y apreciarme a mi mismo/a en el.

"Dejar ir" no es lamentar el pasado, sino crecer y vivir para el futuro.

"Dejar ir" es temer menos y amar mas.

Louise Hay


miércoles, 19 de marzo de 2014

Ejercicio para liberar a nuestros hijos de los conflictos entre los padres*

Al honrar a la madre o al padre de nuestros hijos, 
los liberamos a ellos de nuestros conflictos.

Los hijos necesitan integrar en su corazón al padre y a la madre; si alguno de los dos no está presente por el motivo que fuera, el otro que sí lo está, si desea liberar a su hijo de los conflictos entre ellos; deberá honrar en su interior al padre/madre de su hijo. Pues con este ser se unió y juntos, fueron tomados por la Vida para crear un nuevo ser: el hijo.
El hijo entonces, es producto de la unión de su madre y de su padre, ama en lo profundo a los dos, haya pasado lo que haya pasado, luego, entre ellos; y necesita honrarlo a ambos, pues de esa manera honrará la Vida que le dieron los dos.

¿Cuál es nuestra responsabilidad como madre o como padre frente al hijo, cuando nos separamos de nuestra pareja? 
Honrar y agradecer a esta persona con quienes nos unimos un día y gestamos, juntos, este nuevo ser que es “nuestro hijo”.
Podemos separarnos de nuestra pareja, y así se terminará la relación entre ambos; pero el vínculo no se acaba jamás, pues continúa en nuestro hijo. Y este hijo, insisto, en lo profundo de su alma ama a su madre y a su padre; entonces si la madre y el padre honra y agradece al otro/a, el hijo en su interior se encuentra en paz y libre de llevar a cuestas los conflictos entre sus padres.

¿Qué ejercicio podemos hacer para liberar a nuestros hijos?
Despedirse con amor y agradecimiento de esa persona que fue nuestra pareja y con quien gestamos nuestro hijo. 
A veces sucede que caminamos un tramo de nuestro camino con una pareja, y al tiempo uno sigue un camino y el otro, otro. Entonces nos separamos, y no hay nada que hacer, pues no podemos dejar de ser leales a nuestro propio camino.
Te buscas un lugar donde puedas estar sola/o, tranquila/o, respiras profundamente para centrarte y conectar con el Espíritu de Dios.
Visualiza a tu ex pareja, madre o padre de tu hijo/a; y le dices, lentamente, desde el corazón:

"Lo siento, para mí también fue muy difícil.
Yo te amé mucho.
Lo que te regalé te lo di con gusto.
Tú también me has dado mucho y eso lo honro y lo guardo en mi corazón.
Por lo que no funcionó entre nosotros yo asumo mi parte de responsabilidad y a ti te dejo la tuya.
Y ahora te dejo en paz"

Luego visualiza a tu hijo/a y le dices:
La madre dice al hij@:
"El es tu padre por siempre.
Nuestra relación se ha terminado, pero solo entre nosotros.
Tu puedes ir hacia él, tienes mi permiso para ir hacia tu padre"

El padre dice al hij@:
"Ella es tu madre por siempre.
Nuestra relación se ha terminado, pero solo entre nosotros.  
Tu puedes ir hacia tu madre, tienes mi permiso para ir hacia ella"

Luego eleva tu mirada, más allá del hijo, y visualiza la Luz de la Vida, una luz lejana y poderosa, de donde todo es creado, movido; inspira profundamente y toma esa luz, luego expiras y esa luz se expande a tu alrededor. Siente en tu interior que siempre fuiste guiado/a por esa luz y siempre lo serás. Esa luz guía todo,  también, guiará a tu hijo. 
Confías en la luz de la vida. 

Encuentras más ejercicios liberadores en la siguiente página:
http://iluminarnuestrosvinculos.blogspot.com.ar/p/ejercicios.html

*Ejercicio basado en las enseñanzas de Bert Hellinger, filósofo alemán, creador una filosofía que coloca nuevas bases para aspectos esenciales de las relaciones humanas y permite superar muchas limitaciones de nuestro amor.

sábado, 8 de marzo de 2014

Espiritualidad Global



Visualización al servicio de la PAZ
Por: Brigitte Champetier de Ribes
A mis queridos amigos venezolanos les propongo  esta visualización:
Está Venezuela  delante de nosotros y la honramos, profundamente, con todo nuestro amor y nuestro dolor.
Nuestra honra ahora alcanza más allá de la Venezuela de hoy, miramos con amor al Pasado de Venezuela. Miramos a todas nuestras raíces. Honramos y agradecemos a cada una de estas raíces. Miramos también a esas raíces olvidadas, sacrificadas, excluidas o rechazadas. Las re incluimos en nuestro corazón, y les decimos “les pertenezco“.
A cada una de las raíces de nuestro país les volvemos a decir “Gracias. Te pertenezco“.
Y ahora nos despedimos del Pasado y nos giramos hacia la Venezuela de Hoy.  Miramos a todos los venezolanos actuales, miramos a todos nuestros hermanos. Reconocemos en cada uno las distintas raíces del pasado e inclinamos la cabeza ante sus fidelidades, y decimos a cada uno “tú y yo pertenecemos tal y como somos“, “gracias por ser como eres“.
Y también decimos a los que nos han hecho daño “ Ahora veo el daño que mis ancestros hicieron a tus ancestros. Yo soy igual que tú“.
Nos giramos hacia la vida, y avanzamos con humildad, decisión y agradecimiento al servicio del cambio.

Para los que no somos Venezolanos, hacemos está visualización al servicio de nuestro país.
¡”Gracias Venezuela!
Brigitte Champetier de Ribes, Febrero 2014

jueves, 6 de marzo de 2014

El sendero se extiende por donde el alma respira...


El compromiso con una esfera de acción personal nos permite asentarnos en el lugar 

donde nuestra existencia es importante.


Nuestro hogar está...donde brota el alma.


El compromiso con objetivos llenos de sentido nos permite avanzar con serenidad y a

grandes pasos por el camino correcto.


El sendero se extiende por donde.... el alma respira


Finalmente, el compromiso con el prójimo nos ayuda a superar las pretensiones para

que nuestra capacidad de amar se despliegue.


El amor está donde...florece el alma.


Elisabeth Lukas