lunes, 24 de septiembre de 2012

No existe "la buena paliza"

por Alice Miller*, 2008.
¿Por qué las bofetadas e incluso los golpes aparentemente insignificantes, al igual que las palmadas sobre las manos de un bebé son peligrosas?

1- Sólo le enseñan la violencia.

2- Destruyen la certeza sin falta de ser amado, como un bebé necesita.

3- Crean angustia: la angustia de la siguiente ruptura.

4- Llevan consigo la mentira: pretenden ser educativas, pero en realidad sirven a los padres para descargar su cólera, y si pegan es porque a ellos les pegaron siendo niños.

5- Incitan a la cólera y al deseo de venganza que permanece reprimido y que saldrá más tarde.

6- Programan al niño a la aceptación de argumentos ilógicos (te hago daño por tu bien) y los inscriben en su cuerpo.

7- Destruyen la sensibilidad y la compasión hacia los otros y hacia uno mismo, limitando así sus capacidades de conocimiento.


¿Qué aprende el bebé de las palizas y otros golpes?

1- Que el niño no merece respeto.

2- Que se puede aprender el bien por medio del castigo (lo que es falso, en realidad el castigo enseña al niño solamente a querer castigar a su turno).

3- Que no hay que sentir el dolor, que hay que ignorarlo, lo cual es peligroso para nuestro sistema inmunitario.

4- Que la violencia forma parte del amor (lección que incita a la perversión).

5- Que negar las emociones es saludable (sin tener en cuenta que será el cuerpo el que pagará por este error, a menudo mucho más tarde).

6- Que uno no tiene derecho.. a defenderse hasta que sea adulto.

Es el cuerpo el que guarda la memoria de todas las marcas nocivas de las supuestas "buenas palizas".


¿Cómo podemos liberarnos de la ira reprimida?

Durante la infancia y la adolescencia:

1-Burlándonos de los más débiles.

2-Pegando a los compañeros

3-Humillando a las chicas

4-Agrediendo a los profesores.

5-Viviendo las emociones prohibidas delante de la T.V. o los video-juegos, identificándose con los héroes violentos (los niños a quien nunca se les pegó, se interesan menos por las películas crueles y no producirán escenas atroces, una vez adultos).


A la edad adulta:

1-Perpetuando uno mismo la paliza como medio educativo eficaz, sin darnos cuenta de que en realidad estamos vengándonos de nuestro propio sufrimiento sobre la siguiente generación.

2-Negándonos (o siendo incapaces) a comprender la relación entre la antigua violencia sufrida y la que se repite activamente en la actualidad; entreteniendo así la ignorancia de la sociedad.

3-Alistándonos en actividades que exigen violencia.

4-Dejándonos influir fácilmente por los discursos de hombres políticos que designan a víctimas propiciatorias en quien pueden depositar la violencia acumulada y de la que se pueden deshacer por fin sin ser castigados: razas "impuras", etnias "que limpiar minorías sociales despreciadas.

5-Como obedecimos a la violencia siendo niños, estamos dispuestos a obedecer a toda clase de autoridad que nos recuerde la de nuestros padres, como los alemanes obedecieron a Hitler, los rusos a Stalin y los serbios a Milosevic.

Inversamente, si tomamos conciencia de nuestros sentimientos reprimidos e intentamos comprender cómo se transmite la violencia de padres a hijos, cesaremos de pegar a los niños de cualquier edad.
Es posible ( muchas personas lo han logrado ), una vez que hayamos comprendido que la única razón de dar golpes "educativos" se esconde en la historia reprimida de nuestros padres.

www.alice-miller.com


* http://es.wikipedia.org/wiki/Alice_Miller

"Traicioné a esa pequeña niña [...]. Sólo en años recientes, con la ayuda de la terapia que me capacitó poco a poco a levantar el velo de la represión, pude permitirme experimentar el dolor y la desesperación, el estado de indefensión y la justificada furia de esa niña maltratada. Sólo entonces la dimensión del crimen en contra de la niña que otrora fui se hizo clara y transparente"
del libro “El saber proscrito”, de Alice Miller


domingo, 23 de septiembre de 2012

Sanar nuestra infancia y nuestro presente

y evitar que se repita la historia


Rescatar al niño interior
por Alice Miller

"No podemos resolver los efectos del maltrato en terapias que eluden los hechos y se limitan al análisis de las realidades psíquicas. Pero podemos liberarnos de las consecuencias si estamos preparados para afrontar emocionalmente la verdad de nuestra infancia, renunciar a la negación de nuestro sufrimiento y desarrollar empatía con el niño que fuimos y entender así las razones de nuestros miedos".


La burla, la desatención, los cachetes, el abuso físico... En mayor o menor medida, todos hemos sido víctimas de la violencia de los adultos cuando éramos niños. Encontrar a alguien que nos escuche con empatía y admitir que sufrimos ese maltrato sin sentirnos culpables permite sanar nuestra infancia y nuestro presente, y evitar que se repita la historia.
Desde la publicación de mi libro El drama del niño dotado, en 1979, he recibido con regularidad cartas de lectores que me cuentan la historia de su infancia y me formulan muchas preguntas al respecto. A menudo he sentido la necesidad de responder a estos valiosos relatos de vida y he lamentado mucho no poder satisfacer esa necesidad, sobre todo por limitaciones de tiempo.

También deseaba compartir estos testimonios, estos informes de víctimas de abuso infantil, pero esa posibilidad me estaba vedada por el carácter confidencial de esos textos. En 2005 empecé a publicar en mi web (www.alice-miller.com) con permiso de los autores, las cartas de interés general y mis respectivas respuestas. Estas cartas hablan de los sufrimientos, a menudo inimaginables, de personas maltratadas en la infancia que, a pesar de años de terapia, nunca fueron conscientes de ese maltrato. Padecían numerosas enfermedades, se acusaban de la crueldad que tenían que soportar y sólo cuando leyeron mis libros pudieron sentir, con alivio y por primera vez, el sufrimiento de su infancia. Algunas encontraron allí la clave para comprender toda su vida y con ello dejar atrás sus pánicos, depresiones y adicciones.

Estas personas, como es comprensible, se encuentran ante muchas preguntas que hasta ahora habían evitado. Mis respuestas a tales preguntas tratan, en esta nueva situación, de ayudarles a hallar orientación y a personas que, como testigos empáticos y con conocimiento de causa, las asistan en la mejor utilización posible del conocimiento que han adquirido sobre sí mismos.

ACOMPAÑARLOS EN EL PROCESO

Los seres humanos que en su infancia fueron objeto de maltrato encuentran así una tribuna que les permite expresarse libremente y, juntos, buscar la manera de liberarse de las consecuencias de los abusos padecidos. No podemos resolver los efectos del maltrato en terapias que eluden los hechos y se limitan al análisis de las realidades psíquicas. Pero podemos liberarnos de las consecuencias si estamos preparados para afrontar emocionalmente la verdad de nuestra infancia, renunciar a la negación de nuestro sufrimiento y desarrollar empatía con el niño que fuimos y entender así las razones de nuestros miedos.

De esa manera, nos liberamos de los miedos y los sentimientos de culpa con los que cargamos desde la más tierna infancia. Gracias al conocimiento de nuestra historia y nuestros sentimientos, llegamos a conocer a las personas que somos y aprendemos a darnos lo que vitalmente necesitamos pero nunca recibimos de nuestros padres: amor y respeto. Éste es el gran objetivo de la terapia de desvelamiento: las heridas pueden cicatrizar si se les presta atención y se las toma en serio, pero es preciso no negar la existencia de las cicatrices.

Lo que daba por supuesto cuando escribí mis libros posteriores se vio completamente confirmado por las cartas de los lectores: no sólo un grupo reducido de personas tiene el alma herida por vejaciones infantiles, sino la mayoría de la población mundial. Sin embargo, únicamente unas pocas desean tomar conciencia de ello, porque el miedo a la antigua impotencia del niño golpeado impide ese conocimiento. Por eso doy por supuesto que a todos nosotros, con muy pocas excepciones, nos castigaron en la infancia, y en muchos casos muy pronto, como expongo en mi libro Por tu propio bien.

Un niño al que se le ha pegado anticipa el castigo por cualquier expresión de descontento o de malestar. Esta ansiedad puede permanecer inconsciente (porque sus causas nunca fueron desveladas y procesadas), pero operar de modo muy efectivo acompañando a los individuos durante toda la vida y determinando todo su comportamiento.

LA TERAPIA QUE FUNCIONA

Digo que una terapia “desvela” cuando ayuda a los sujetos –con la colaboración de los sentimientos de la vigilia y los sueños– a conocer su dolorosa historia infantil reprimida para que no vuelvan a temer los peligros que les acechaban de verdad durante la infancia y que ahora ya no representan una amenaza. Entonces se acaba para los pacientes la necesidad de temer y repetir inconscientemente lo que les ocurrió en su más tierna infancia, porque ahora conocen la realidad de aquella edad y pueden reaccionar a ella con rabia y con tristeza en presencia del terapeuta como su testigo empático. Dejan de despreciarse, dejan de acusarse y hacerse daño mediante todo tipo de adicciones, porque son capaces de desarrollar empatía con el niño que sufrió gravemente a causa de la conducta de sus padres. Si más tarde en la vida de estos adultos se presentan peligros, estarán mejor preparados para afrontarlos porque comprenderán mejor sus antiguos miedos.

Esta manera de proceder se diferencia de otras formas de tratamiento que implican practicar una nueva conducta o mejorar el bienestar personal (mediante yoga, meditación, pensamiento positivo). En estos casos, se deja de lado el problema de la infancia.

A mi juicio, el miedo a este problema se remonta al miedo de los niños que han sido castigados, al miedo al próximo golpe, si es que se atreven a reconocer la crueldad de sus padres. Y este miedo es tan dominante que mucha gente ha tenido que criarse soportando castigos (psicológicos, pero sobre todo físicos, que aún se consideran inocuos y necesarios) sin posibilidad de defenderse.

DESCUBRIR LA VERDAD

Esto también puede verse en el psicoanálisis, que hasta hoy elude los abusos sufridos en la infancia, cierra los ojos ante ellos. Sus teorías se construyeron sobre la base de este miedo a los padres. Por eso, tanto los pacientes como los analistas permanecen, a veces durante décadas, atrapados en un laberinto de ideas y tienen sentimientos de culpa por haber hecho supuestamente tan difícil a sus padres comprender al niño “problemático” que fueron. A menudo no saben, y tal vez nunca lo descubran, que fueron niños severamente maltratados.

Que un terapeuta haga posible este conocimiento depende de qué sepa de su propia infancia.
LUZ SOBRE EL MALTRATO - QUÉ SE CONSIDERA MALTRATO

Las humillaciones, palizas en el culo, golpes, bofetadas, traiciones, abusos sexuales, mofas, burlas, desatenciones... todas son formas de maltrato, porque dañan la integridad y dignidad de un niño, aunque sus consecuencias no sean visibles inmediatamente. Como adultos, la mayoría de los niños maltratados sufrirán (y permitirán que otros sufran) por estos daños.

CÓMO AFECTA AL CEREBRO

Casi todos los niños reciben algún cachete durante sus tres primeros años de vida, cuando empiezan a caminar y a tocar objetos que no pueden ser tocados. Esto sucede precisamente en un periodo en que el cerebro humano construye su estructura y, por lo tanto, debería interiorizar amabilidad, sinceridad y amor, pero en ningún caso crueldad y engaño.

UN CÍRCULO VICIOSO

Los niños maltratados asimilan muy rápidamente la violencia que soportaron, y pueden incluso idealizarla y aplicarla después en su función de padres al creer que merecían esos castigos y que fueron golpeados por amor. No saben que la única razón para el maltrato que tuvieron que soportar es que sus propios padres recibieron y aprendieron la violencia sin ser capaces de ponerla en cuestión. Más adelante, los adultos que fueron niños maltratados expresan violencia sobre sus hijos y sienten gratitud hacia unos padres que los maltrataron cuando eran pequeños e indefensos.

PROTEGERSE MEDIANTE EL OLVIDO

Esta inversión de papeles, idolatrar al maltratador y culpar a la víctima, se ve reforzada por un mecanismo de defensa característico: el olvido. El niño que crece en un entorno abusivo tiene prohibido expresarse a sí mismo y expresar su rabia. Como soportar ese dolor a solas es demasiado duro para él, se ve forzado a olvidar sus sentimientos, a reprimir los recuerdos traumáticos y a idealizar a quienes son realmente los autores de esos abusos. Aprenden a no recordar como medida de defensa.

SE ALMACENA EN EL CUERPO

Las experiencias traumáticas que se reprimen encuentran su forma de expresión en el cuerpo. De forma inconsciente, la tensión se acumula y tarde o temprano sale a la luz en forma de angustia, ansiedad y de enfermedades psicosomáticas. El cuerpo del adulto puede manifestar ese episodio de violencia que sufrió de niño y que no ha sido capaz de expresar de manera consciente porque no se atreve a acusar a sus padres.

ENCONTRAR AYUDA

Para superar esta situación, el adulto que fue un niño maltratado debe contar con la escucha empática de una persona que le ayude a tomar conciencia de lo que su cuerpo ya sabe. Una persona que ya haya tenido éxito en recorrer ese camino por sí misma porque ya tuvo la oportunidad de encontrarse con alguien que le ayudara. La persona maltratada tiene que saber que son los demás los que fallaron, y no ella.

UN CAMBIO SOCIAL

El hecho de que socialmente todavía sea tolerado el castigo infantil y la violencia contra los niños, aunque sea en forma de “cachetes disciplinarios” y bajo la excusa de que es “por su bien”, no hace más que perpetuar la rueda de la violencia generación tras generación. El día en que admitamos que cualquier forma de violencia es intolerable y la sociedad deje de amparar a los adultos frente a los niños, se habrá abierto un camino hacia la paz.

por Alice Miller

La mayoría de las obras de Alice Miller han sido editadas en castellano como El drama del niño dotado, El saber proscrito, Por tu propio bien, y El cuerpo nunca miente, donde indaga en la relación entre la enfermedad y los traumas reprimidos.

Encuentras ejercicios para sanar y liberarse en esta dirección:
http://iluminarnuestrosvinculos.blogspot.com.ar/p/ejercicios.html

viernes, 21 de septiembre de 2012

Comienza una nueva estación...

¡a re-conectar con la Naturaleza y su Abundancia!

Vivimos en un mundo tan conflictivo, y pareciera que nos hemos olvidado de la alegría de vivir...
O quizás... no nos han enseñado a disfrutar lo que hacemos, sino a hacerlo como un "deber" u obligación...

Hoy, 21 de setiembre, comienzo de una nueva estación, podemos re-conectar con la Naturaleza y recordar que no estamos fuera de ella, sino que somos parte... que estamos siendo acogidos por ella, y que su esencia es la abundancia! una fuente de abundancia ilimitada! respiramos su aire, nos nutrimos de los frutos de la tierra, la lluvia, el sol nos ilumina...

Respiremos profundo... en nuestro interior tambien hay una fuente inagotable de alegría: ¡nuestro corazón!
Podemos elegir vivir cada día desde nuestro corazón, re-conectados con la abundacia de la Vida que se manifiesta a través de la Naturaleza...

Qué en esta nueva estación que comenzamos, ¡disfrutes tu Vida con alegría y en abundacia!

AIBÓ, AIBÓ.... AIBÓ, AIBÓ, AIBÓ…



jueves, 20 de septiembre de 2012

Transitar Nuestro Propio Camino...

Implica soltar a nuestros padres

"Por supuesto que, para volverme adulto y poder hacer algo propio, también debo soltarme de mis padres.
Tal vez sienta en mí una misión especial o una tarea que va más allá de mis padres y que incluso los supere.
Pero, ¿puede eso estar en contra de ellos?
¿Acaso no se separaron también de sus padres para lograr algo propio, por ejemplo para volverse mis padres y alimentarme, cuidarme, educarme y protegerme hasta que también yo me pueda soltar de ellos para ser independiente y emanciparme?
Así me siento libre e independiente de ellos"
Bert Hellinger

"Joven, a ti te digo: levántate"
Lc 7, 14

martes, 18 de septiembre de 2012

Quien se mete en la relación de sus padres pierde...

A veces, inconscientemente y/o por desconocimiento de los Órdenes de la Vida, sucede que nos inmiscuimos en la relación entre nuestros padres, y esto nos provocará sufrimientos inútiles. 

Para conectarnos a la fuente ilimitada de energía masculina debemos conectarnos con papá...
La energía masculina es hacia afuera, es aquella que se atreve, abre paso, que empuja hacia adelante, hacia afuera, la que trabaja para alcanzar metas.
La falta de la energía masculina acarrea aislamiento, miedo al fracaso, dependencia, conformismo.
El cariño del Padre, más que caricias son palmadas fuertes...¡que buscan hacernos despertar!
Si atentan contra tu dignidad y te cuesta trabajo lograr tu espacio, busca dentro de ti a tu padre. Lo llevas en los genes. La energía masculina son los límites.
Quien puede amar a su padre, más allá de las carencias que sienta de él, logra tener acceso a la energía masculina que transforma.
El regalo de tomar la energía masculina a través de tomar nuestro padre, es el cambio. Atrévete, sueña, y regresa al mundo donde cada paso es un éxito nuevo.
El padre son los ojos hacia el mundo exterior, aprovecha todo su andar, para que sea el más fácil para ti.
Quien puede tomar la energía masculina puede proteger y guiar a su familia.

Para conectarnos a la fuente ilimitada de energía femenina debemos conectarnos con mamá...
La energía femenina es hacia el interior, es aquella que sabe mirar hacia dentro, observar pensamientos, sentimientos, la que trabaja para auto observarse y conocerse cada día, amorosamente, aceptando este/a que soy..

Re-conectando con mamá sanamos nuestro amor, nuestro cuerpo, nuestra angustia...
Re-conectando con papá tomamos nuestro propio camino, las riendas de nuestra vida, logramos éxito...


Ambas, energía femenina y energía masculina,

son necesarias para una vida íntegra y plena.


¿Qué me impide tomar la energía masculina de mi padre? 
Cualquier juicio valorativo hacia él corta esta energía.

¿Qué me impide tomar la energía femenina de mi madre? 
Cualquier juicio valorativo hacia ella corta esta energía.

¿Porqué tenemos juicios hacia mamá o hacia papá? 
En muchas ocasiones estos vienen de un dolor que vimos con mamá o en papá... pero hoy sabemos que inmiscuirse en la pareja de nuestros padres se paga muy caro...

¿Qué hacemos entonces? 

¿Estoy dispuesto a dar una reverencia a mamá?
¿Estoy dispuesto a dar una reverencia a papá?

Visualiza a los dos delante tuyo, luego de a uno le dices:

-"Querida mamá... los asuntos entre ustedes los dejo con ustedes... yo solo soy la hija....Gracias por la vida que me has dado junto a papá... haré algo bueno con esta vida... Gracias"

-"Querido papá... los asuntos entre ustedes los dejo con ustedes... yo solo soy la hija....Gracias por la vida que me has dado junto a mamá... haré algo bueno con esta vida... Gracias"

-"Ustedes por ustedes y yo por mi"
-"Ustedes son ustedes y yo soy yo"

Dejar detrás las historias que pasaron entre nuestros
padres, sólo así dejaremos de defender a mamá o a
papá... solo así termina el juicio... y nosotros nos
liberamos para mirar hacia la Vida...

Solo honrando nuestro origen, integrando de donde

 venimos, es posible conectarnos con la alegría de vivir.


Solo un "yo" agradecido con sus padres, está

agradecido con la Vida; y satisfecho, decide servirla.

«Todo me ha sido entregado por mi Padre» Mt 11,27

martes, 11 de septiembre de 2012

De instante tras instante la Vida nos va guiando...


¿Por qué te preocupas sin motivo alguno?



¿A quien temes sin razón?

¿Quien te podría matar?

El alma no nace, ni muere.



Cualquier cosa que pase,

pasará por tu bien;

lo que este sucediendo,

está sucediendo para bien;

lo que vaya a pasar,

también sucederá para bien.


No debes lamentarte por el pasado.



No debes preocuparte por el futuro.

El presente está sucediendo...



¿Qué perdida te hace llorar?

¿Que has traído contigo?

¿Que crees que has perdido?

¿Que has producido?,

¿Que piensas que se ha destruido?



No has dado nada,

no has traído nada contigo,

cualquier cosa que poseas,

la has recibido aquí.

Cualquier cosa que hayas tomado,

la tomaste de Dios.

Lo que sea que hayas dado,

te lo ha dado Él.


Llegaste con las manos vacías,



y regresaras con las manos vacías.

Cualquier cosa que poseas hoy,

pertenecía a otra persona el día de ayer y

pertenecerá a otra diferente el día de mañana.

Erróneamente hemos disfrutado de

esa idea de pertenencia.



¿Es esta falsa felicidad

la causa de tus penas?

El cambio es la ley del universo.

Lo que consideras como muerte,

es en realidad la vida.



En cualquier momento podrías

ser millonario/a,

y en el siguiente puedes

caer en pobreza.

Tuyos y míos, grandes y pequeños…

borremos esas ideas de la mente.



Entonces todo te pertenecerá y todos serán dueños.

Este cuerpo no te pertenece,

tampoco tú eres este cuerpo...



El cuerpo esta formado por fuego, agua, aire, tierra y

éter, y retornará en estos elementos.

Pero el alma es permanente – así que...


¿Quien eres realmente?

El Bhagavad Gita*

"El Divino Canto de Dios"


*El Bhagavad Gita (significa: "Dios el que posee todas las opulencias") es una importante escritura sagrada hinduista. Se le considera uno de los clásicos religiosos más importantes del mundo.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

¿Dónde diriges tu mirada?


La energía se manifiesta donde focalizamos nuestra atención. 

De allí que es necesario ser conscientes de donde fijamos nuestra atención, ya que ahí  llega la energía. 

Si nos centramos en las enfermedades, las fortalecemos.

Si nos centramos en nuestros aspectos más saludables, los fortalecemos.


Ayuda mucho más y es más nutritivo para el alma enfocarse en aquello que si tenemos y no en aquello que nos falta.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Al caminar por los senderos de la vida...

Solemos encontrarnos con personas y situaciones que nos ayudan a Despertar y Crecer

Caminando por los senderos de la vida suelen suceder experiencias inesperadas que nos transforman.

Algunas son enriquecedoras de por sí, otras vienen como dolor o sufrimiento.

Las experiencias nutritivas nos enriquecen, nos llenan de fuerza vital y nos ayudan a evolucionar y ampliar nuestra conciencia.

Las vivencias dolorosas, nos pueden debilitar o herir. Pero según como sea nuestra actitud ante estos acontecimientos, podemos también crecer y evolucionar, o quedarnos apegados a un rol de víctima.
En estas circunstancias a veces es conveniente buscar ayuda, leer libros que nos guíen, buscar un maestro/a que haya recorrido el camino y nos comparta sus aprendizajes. Cada uno elige.
¡Adelante!

LINK RELACIONADO:
http://despertarycrecer.blogspot.com.ar/2014/07/puede-perjudicarnos-los-sentimientos.html

sábado, 1 de septiembre de 2012

PARADIGMA DEL SISTEMA EDUCATIVO



Para cumplir tus sueños necesitas re-conectar con tu ser esencial... con tu creatividad... esa luz que todos llevamos dentro...