miércoles, 30 de noviembre de 2011

¿Cirugía estética?


En cada parte está el todo…

En cada una de las partes de tu cuerpo estás tú, enter@, complet@...

Cuando quieres eliminar un trozo de tu cuerpo, te quieres eliminar a ti mism@...


La vida es como es…imperfecta, y cada persona también.

Buscar la perfección es rechazar la vida… es buscar la muerte…

"Todo me ha sido entregado por mi Padre..."
Lc 10,21-24

lunes, 28 de noviembre de 2011

Si deshielas tu corazón y aprecias tu propia belleza...

disfrutarás de la belleza del mundo!

Angaangaq (1947) es esquimal, nació en el Norte de Groenlandia en una familia con curanderos desde hace generaciones, y es chamán, jefe espiritual de las tribus Inuit y representante de los aborígenes árticos en las Naciones Unidas desde que siendo joven, recibió el encargo de los Más Ancianos de su pueblo de llevar a todo el mundo el mensaje espiritual de los esquimales.

Lleva 30 años recorriendo el mundo y recientemente ha publicado el libro “Escucha la voz del hielo” en el que habla sobre la vida cotidiana de su pueblo, sus enseñanzas y costumbres, sus ceremonias y sus mitos; sobre el dar y el recibir, sobre el silencio, la oración, la curación, las plantas y los animales, el devenir y el perecer, la familia, la vida en pareja, la sexualidad, las estaciones, las ceremonias y todo aquello por lo que vale la pena vivir.

Le llaman “anciano” desde joven: recogió el legado familiar de la sabiduría de su clan. Su abuela fue su primera maestra, le enseñó “a sonreír, caminar erguido y lleno de fuerza”. Es un chamán inuit (esquimal), y uno más que dice que no habrá cambio mientras no seas tú quien cambies en tu corazón. Lo cuenta por el mundo y en su libro "Escucha la voz del hielo", editorial Urano.

¿A qué ha venido?
A deshelar corazones.

¿Lo tengo congelado?
Sí, mientras no veas tu belleza interior y la belleza del mundo.

¿Usted las ve?
He aprendido de mi madre, de mi abuela… Tiene 86 años y nunca fue a la escuela, pero comprende la vida mejor que nadie.

¿Qué hay que comprender?
El equilibrio del mundo. Os veo muy preocupados por el oso polar, por las focas, pero… ¿y por los seres humanos?

¿A qué se dedica usted?
Soy hombre medicina, practico la sanación tradicional de mi pueblo, aprendida de mi abuela, de mi madre, de muchos otros ancianos durante toda mi vida…

¿Qué cura?
Todo. Porque todo se origina en el alma, en el corazón, en que olvidamos nuestra belleza… La distancia más inmensa no está entre aquí y allí: está entre mente y corazón, y hemos de conquistar ese terreno.

¿Cómo?
Nos ayuda mucho la cabaña de sudación.

¿Qué es eso?
Tradicionalmente, entramos allí a sudar: eso nos limpia por dentro y por fuera. Las hacíamos con costillas de ballena, ramas, piel de foca… Dentro, fuego, agua, vapor…

¿Y qué pasa ahí?
El alma se eleva y se depura. Es una ceremonia muy bonita. Como la vida. ¡La vida entera es en sí misma una bella ceremonia que merece ser celebrada!

¿Ese tambor ayuda?
Póngase delante de mí.

¿Así?

Ouuuuuuu…
Ouuuuuuu…

Qué vibración…
Esto es orar. Es una oración.
¿Dónde viven hoy esquimales?
En Groenlandia, Canadá, Alaska, la península Chukotka de Siberia: ¡nuestro pueblo ha llegado a ocupar 16 millones de kilómetros! Hoy somos sólo un millón de personas. El contacto con el hombre blanco nos diezmó, por las epidemias… ¡Nunca hubo guerras entre nosotros, los esquimales! Somos el pueblo más pacífico de la humanidad.

¿Es cierta su fama de hospitalarios?
Sí.

¿Llegan las mujeres esquimales a ofrecerse sexualmente al huésped?
¡A nosotros no nos repugna el contacto físico! Pero los blancos no os tocáis. Y la mayor necesidad del ser humano es la de ser tocado. Nosotros nos tocamos mucho. No tenemos tabúes sexuales ni celos. Somos personas civilizadas.

¿Y qué mensaje nos trae desde el hielo?
Que el mundo es bello. Que si deshielas tu corazón y aprecias tu propia belleza, disfrutarás de la belleza del mundo. ¡Dejemos ya de maltratarlo! No hay nada más difícil para una persona que cambiar, eso lo sé: pero si no cambias tú, tus hijos y nietos seguirán haciendo lo mismo…

Fuente: La vanguardia

Y aquí les comparto unos estractos de dos capítulos del libro “Escucha la voz del hielo” de Angaangaq.
Grandes verdades contadas con simplicidad y sabiduría.

Sobre la ausencia de fronteras
No hay fronteras. Los animales no conocen fronteras, las plantas no conocen fronteras, los vientos no conocen fronteras, las nubes no conocen fronteras, los ríos no conocen fronteras. Sólo el hombre cree en fronteras: “No te está permitido entrar aquí”.

Me pregunto: ¿Cómo es posible esto?

El problema es que vosotros, los occidentales, aprendéis desde la infancia a crear fronteras. Pero la madre tierra no tiene fronteras. El viento no conoce fronteras. Quizá se lleve a miles de kilómetros la hoja marchita que el viento de otoño arranca de un árbol de tu jardín. Tal vez la lleve hacia el Norte, donde en algún momento se congelará y caerá sobre Groenlandia. Y acabará en un lago groenlandés, donde desplegará su energía. Todo está unido y conectado con todo. Sois vosotros los que habéis inventado las fronteras.

Tenemos que aprender que solo existe un mundo y que las fronteras que le hemos trazado son ilusiones. Necesitamos tener una conciencia global de que todos estamos cohesionados y formamos un solo organismo. Necesitamos una conciencia clara de que todos somos una familia.

Sobre la guerra
En mi patria nunca ha habido una guerra. A mi pueblo le resulta extraño que haya pueblos que luchan entre sí para conquistar tierras. Tenemos claro que solo existe una tierra y que no pertenece a nadie. Cada cual tiene derecho a utilizarla, y cada cual lo hace a su manera. Lo único que nadie puede es poseerla. La tierra pertenece a todos. Por eso no comprendemos que haya guerras para poseer tierras. No podemos comprender por qué los hombres trazan líneas en los mapas y dicen: Esto es una frontera.

Y tampoco podemos comprender que haya padres y madres que aprueben que sus hijos se dediquen a matar.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Después del desánimo o la desesperación..

tenéis nuevas energías

No os desmoralicéis jamás
por Omraam Mikhaël Aivanov

Para no caer en la desesperación, hay que saber previamente que, sea lo que sea lo que deseemos realizar en la vida, incluso las mejores cosas, siempre tendremos que enfrentamos con el mal, bajo la forma de dificultades y obstáculos. Estar ciegos ante el mal es peligroso. Quien nunca prevé el mal, no toma precauciones, no hace nada para arreglar las cosas o neutralizadas y termina cayendo en la trampa. Esta ingenuidad se paga siempre muy caro, y se paga, en primer lugar, con la desmoralización. Aquél que está lleno de ilusiones, cuando aparece la primera dificultad perderá el equilibrio y se derrumbará.

La desmoralización está siempre al acecho; sin embargo, existen métodos con los que afrontarla. Cuando empecéis a sentiros agobiados, abatidos, lo primero que debéis hacer, es pensar que este estado no durará demasiado. Durante un momento, refugiaos en algún lugar dentro de vosotros mismos, como si entrarais en hibernación, y quedaros ahí hasta que volváis a sentir de nuevo el soplo de la vida. La desmoralización es como el invierno; pero después del invierno llega la primavera. Según los años, ésta llega más o menos temprano. Algunas veces llega muy tarde, pero siempre llega. Por ello no se debe perder jamás la esperanza. En un momento u otro, tarde o temprano, vuestro ímpetu, vuestra energía, volverán. ¡Cuántos han cedido unos instantes antes de que las fuerzas de la primavera resurgieran en ellos! Y es una lástima, porque finalmente se hubieran salvado, pero al no presentir este renacimiento se perdieron...

Estancarse en algo que no marcha bien es muy perjudicial ya que así convertimos lo malo en peor. Cualesquiera que sean vuestros tormentos no dejéis que vuestro cielo interior se ensombrezca completamente. Decid: "Quizás no todo esté perdido, esperemos un poco más". Y paulatinamente, la oscuridad se disipará y el frío os abandonará.

Debemos saber que en la vida estamos siempre obligados a pasar por períodos difíciles, e incluso muy difíciles. Así es como ocurre en la tierra, necesariamente estamos sometidos a alternancias: el día y la noche, el calor y el frío, la alegría y la pena, la primavera y el invierno. Hay que aceptarlo y aprender a trabajar con estos elementos. Porque no os engañéis, cuando hayáis conseguido triunfar en algunas pruebas, vendrán otras. Pero fortalecidos por vuestras anteriores experiencias, podréis, cada vez, alcanzar la victoria.

No quiero decir con ello, que, ocurra lo que ocurra, hay que repetir ingenuamente: "Soy feliz, soy feliz". Simplemente os digo que las pruebas no son sinónimo de desgracias definitivas y que no os impedirán ser felices, lo cual es distinto. Es absolutamente imposible negar que el sufrimiento y la desgracia son realidades terribles. Pero en cualquier situación que os encontréis, podéis hacer un trabajo con el pensamiento que os permitirá resistir en medio de estas pruebas, e incluso salir de ellas enriquecidos. Y no guardaréis sólo para vosotros estas riquezas: con vuestra actitud, con vuestra manera de afrontar los acontecimientos, haréis partícipes de ellas a los demás.

¿Por qué creéis que la felicidad sólo puede llegar bajo la forma que esperáis? ¡ Se os presentan tantas posibilidades! Pero no las veis, no las queréis ver, os aferráis a vuestra propia idea. Esperáis que determinada puerta se os abra, pero he ahí que permanece cerrada. Entonces, en lugar de lamentaros frente a esta puerta, pensad que al lado pueden haber otras que se abran.

Esperáis buenas cosas de alguien, que no tan sólo no os las da, sino que incluso se muestra desagradable e ingrato con vosotros. Pues bien, en lugar de obsesionaros por esta decepción, observad mejor a vuestro alrededor; hay otras personas que, sin lugar a dudas, están deseosas de ayudaros; si permanecéis concentrados en vuestra decepción, preocupados únicamente en enviar malos pensamientos a quienes os han decepcionado, no veréis a estos otros amigos que se acercan a vosotros. También en este sentido las pruebas son útiles; os obligan a hacer o descubrir lo que no haríais y ni descubriríais sin ellas.

Tened muy en cuenta, por lo tanto, que a menudo es vuestra actitud negativa la que os impide encontrar soluciones a vuestras dificultades. Es por ello por lo que la vida seguirá sacudiéndoos diciendo: "Pero bueno, ¡eres ciego, sordo, reacciona, observa a tu alrededor todas las posibilidades que todavía se te presentan!" Y lo que os digo a vosotros, también me lo digo a mí mismo. Y, precisamente porque he pasado estas experiencias millones de veces, es por lo que puedo hablaros para ayudaros. ¿Creéis que podría hablaros como lo hago si no hubiera pasado yo también grandes pruebas?

Cuando, frente a ciertas dificultades presintáis el desánimo o la desesperación, no los consideréis como enemigos sin ningún derecho a atacaros. Desgraciadamente, tienen derecho a hacerlo. Hay pues que aceptar sus ataques sabiendo que, gracias a ellos, muchas cosas irán mejor después. Y, es cierto, después de una gran desesperación, tenéis nuevas energías. ¿De dónde vienen esas energías? Es la propia desmoralización la que os las trae. Sí, por supuesto, hay que ser prudentes y vigilar que esta desmoralización no sea más fuerte que vosotros, que no os arrastre como un potente torrente, y acabe ahogándoos. Aceptad vuestro desánimo como algo inevitable, pero siempre permaneced vigilantes. Ahí tenéis, aún, otro ejercicio. A partir de ahora no os preocupéis en pedir que cese vuestro desánimo, sino en comprender este estado que aporta riquezas y tesoros inauditos: la primavera después del invierno.

«Cuando veáis que sucede esto,
sabed que el Reino de Dios está cerca»
Lc 21,31

jueves, 24 de noviembre de 2011

Frente a alguien que nos ha hecho daño...


La vida nos manda pruebas, y en relación a cómo reaccionamos nosotros frente a ellas, aprendemos, crecemos, evolucioanmos; o bien, nos volvemos más débiles.

Si nos quedamos pegados al pasado, estaremos añorando el momento anterior a la prueba que la vida nos presenta, rechazando de ésta manera la realidad, "lo que es", volviéndonos así, más débiles y amargados.

En cambio, si estamos anclados en el presente, con la mirada hacia adelante, hacia la vida, sabemos que estamos viviendo una profunda oportunidad de cambio, de transformación, de crecimiento. Sabemos que esta prueba nos está volviendo más lúcidos, humanos, amorosos, más evolucionados.

Brigitte Champetier, siguiendo la filosofía de Bert Hellinger, nos enseña que: "uno de los grandes Órdenes del Amor, permanente a través de la vida de la Humanidad, es el de la Compensación.
Todo daño no asumido será compensado tarde o temprano, quiere decir varias generaciones mas tarde o en nuestra propia vida.
Con la frase "Soy igual que tú, asumo el daño que mis ancestros han hecho a los tuyos", nos referimos a que al ser víctima de alguien estamos compensando a un ancestro que hizo daño a otra persona.
Y la persona que te hizo daño compensó, inconscientemente, a un ancestro suyo que fue víctima de alguien.
Las palabras abren el corazón. Al principio no lo sientes, y al rato sí lo sientes.
Los resultados los ves primero en ti. ¿En cuanto tiempo? varía con cada persona. Cuantas menos resistencias tienes para poder decir al agresor “soy igual que tú, gracias por ser como eres“, antes se verá. Y es aplicable a todas las relaciones humanas. Las cosas se transforman cuando les agradecemos realmente ser como son".

Por ello, si alguien nos ha hecho daño, podemos hacernos cargo del aprendizaje escondido detrás de esta vivencia que la Vida nos regala, y hacer lo siguiente:

Mira a esa persona, siente tu dolor y tu enojo. Mira tu vida y di a esa persona: “Soy igual que tú”.

Miras ahora más allá de la persona y al cabo de unos instantes le dices:

Veo el daño que mis ancestros han hecho a tus ancestros”.

Gracias”.

Basado en las enseñanzas del filósofo alemán Bert Hellinger.

«Cobrad ánimo y levantad la cabeza
porque se acerca vuestra liberación»
Lc 21, 28

“…aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas”.
Mt 11,29

martes, 22 de noviembre de 2011

Curar el corazón


Este ejercicio del psicoanalista canadiense Guy Corneau, autor del libro “La sanación del corazón”, permite una reconciliación muy profunda con el otro y con uno mismo:

Hacia una reconciliación muy profunda con el otro y con uno mismo

RECUERDA LA RELACIÓN sobre la que quieres reflexionar, puede ser una relación actual o pasada, padres, hermanos, amigo, pareja etc. Primero recuerda lo que te atrajo de esta persona, y como fue la historia global de esta relación.

SUS ASPECTOS BENÉFICOS. Ábrete a los beneficios que recibiste de esta relación, piensa en las necesidades que pudiste satisfacer. Sin crítica, sin juicio.

SUS SOMBRAS. Ábrete ahora a los aspectos negativos, insatisfactorios, frustrantes de esta relación. No busques coherencia, ni valoración de tus recuerdos, sólo lo que viviste.

¿CUÁLES SON TUS REACCIONES A ESTAS INSATISFACCIONES? ¿Qué sentimientos provocaron en ti?

¿QUÉ NECESIDADES INSATISFECHAS pueden representar estos sentimientos? Tomate el tiempo de analizar los sentimientos provocados por las insatisfacciones de la relación.

¿CUÁL PUEDE SER LA HISTORIA DE ESAS NECESIDADES INSATISFECHAS? ¿Desde cuándo las llevas en tu vida?

SIENTE TU CUERPO HASTA QUE TE COMUNIQUEN ALGO: deja que estas necesidades frustradas tomen forma dentro de ti. ¿A qué se parecerían si tuvieran consistencia, forma? Contacta con esa forma y pídele que te diga algo. Si no te sale nada de modo espontáneo, imagina la forma que podrían tomar si se presentaran en uno de tus sueños.

TUS QUEJAS AL OTRO. Ahora considera tus quejas, lo que te duele de lo que hace o no hace esta persona con respecto a la satisfacción de estas necesidades tuyas. ¿Cuál es la actitud de la otra persona que más te ha hecho sufrir: su frialdad, incomprensión, intolerancia, etc.?

¿NO SERÁ ESA TU ACTITUD INTERNA FRENTE A TUS PROPIAS NECESIDADES? No será que en el fondo de ti mismo te haces a ti mismo lo que te duele que te hagan otro/s?

ACOGE A TU HERIDA, permite que salga de su escondite, descubre su belleza, y déjate llevar por la emoción ante su belleza.

¿ACEPTAS QUE TIENES UNA PARTE DE RESPONSABILIDAD con respecto a esta parte de ti mismo? ¿Qué cosas concretas puedes hacer para satisfacer tus necesidades? ¿Quieres pedir algo concreto a alguien? ¿Qué te gustaría afirmar, expresar, cambiar o crear para atenderte como lo necesitas, para sanar tu herida?

APAGA ESA ESCENA Y ENTRA EN UN ESPACIO DE AMOR Y COMPASIÓN HACIA TÍ MISMO. Acepta tu vida y tus dificultades, mira la luz y la belleza que están detrás, siente la luz que se expande dentro de ti.
Siente como ésta luz brillante te llena, te inunda, inunda todo tu cuerpo, toda tu vida, inunda tus necesidades, dando un nuevo relieve a todos los momentos de tu vida, y siente la confianza que tienes, la confianza en la vida, en ti, la seguridad de que cada día eres más tú.

«Con vuestra perseverancia
salvaréis vuestras almas»
Lc 21,19

domingo, 20 de noviembre de 2011

LAS ENSEÑANZAS DEL CORAZÓN

Por Guy Corneau

"Amar es ser uno. Amar es apreciar.

Amar es estar "con".

Amar,es estar en comunión con alguien o con algo.

Amar es estar unido a lo que existe. Amar es estar mezclado en el todo.

Amar, es darse cuenta de que somos de la misma naturaleza que la persona que comparte nuestra vida,que somos de la misma naturaleza que el refugiado en la frontera de cualquier país, y que también somos de la misma naturaleza que el que lo rechaza o lo oprime. Porque Amar es ya no encontrar nada extraño en el mundo, porque reconocemos en cada cosa nuestra esencia íntima.

Amar es ver en los ojos del verdugo asi como en los de la victima, el mismo deseo de vivir.

Amar, es sondear la profunda alegría que sostiene todo lo que es.

Amar, es sentir el gran impulso creador que anima cada célula de nuestro ser, y que busca su expresión plena y entera en un regreso al Amor,en un regreso a la felicidad,en un regreso al éxtasis.

El Amor es nuestra esencia más íntima.

Es lo que somos, ese vasto movimiento creador, alegre y majestuoso.

Es lo que olvidamos que habíamos sido.

Es nuestro comienzo, nuestro durante y nuestro futuro.

El amor es nuestra alegría y nuestra pena.

Somos libres de tomar el tiempo necesario para despertar a esa realidad, puesto que estamos ya en el Amor y no hay nada que censurarle a nuestros juegos, a nuestros vagabundeos y a nuestras complacencias.
A través de ellos solo nos revelamos a nosotros mismos las leyes del universo.

Solo estamos aprendiendo una a una las lecciones del Amor.

Solo nos estamos dando cuenta de que el sufrimiento es un instrumento de alegría"

"El sufrimiento es un instrumento de alegría"

sábado, 19 de noviembre de 2011

Separaciones tempranas...

Por Laura Gutman

La necesidad básica primordial de todo niño,
es el contacto corporal y emocional permanente con otro ser humano.

La necesidad básica primordial de todo niño, es el contacto corporal y emocional permanente con otro ser humano. No es más complicado que “eso”.
Sin embargo, algo que debería ser sencillo y espontáneo, lo hemos convertido en un problema.
Casi todos apuntamos a que el niño pequeño “no nos moleste”. Es extraño. Ninguna otra especie de mamíferos pretendería algo tan insólito de su propia cría. Pero para los humanos es común determinar que lo mejor es “dejarlo llorar”, “que no se mal acostumbre” o “que no se vuelva caprichoso”.
Y nos resulta totalmente habitual que el cuerpo del niño esté separado: Solo en su cuna. Solo en su cochecito. Solo en su sillita.

Apenas nace, suponemos que debería dormir solo. Crece un poco, y ya opinamos que es grande para pedir brazos o mimos. Luego es grande para llorar. Después es grande para no quedarse en una fiesta de cumpleaños. Y por supuesto, siempre es grande para hacerse pis, o para tener miedo de los mosquitos o para no querer ir a la escuela. Y si crece un poco más, es grande para quedarse en casa.
Si todo lo que necesitaba desde el momento de su nacimiento fue contacto y no lo obtuvo, sabe que su destino es quedarse solo. La necesidad de contacto no desaparece al no obtenerla, entonces su mejor opción será cambiar el modelo de llamada hacia un sistema más “escuchable” para el adulto y posiblemente más molesto. Generalmente el niño enferma. Casi todos los niños están enfermos de soledad. Pero los adultos no reconocemos en la enfermedad del niño, la necesidad desplazada de contacto y presencia.

Ahora bien, si cada uno de nosotros tuviésemos la valentía de recordar y sentir el dolor sufrido a causa de los métodos de crianza y educación que hemos padecido, y si pudiésemos ponernos las manos sobre el corazón y recordar las vejaciones, humillaciones y desamparos que hemos sufrido siendo niños, comprenderemos que todo esto se trata de una revancha.
Descargamos la impaciencia, la incomprensión, la desdicha y el odio del que fuimos víctimas.
Ahora pretendemos salvarnos y no tocar al niño, porque tocar nos duele.
Nos duele el cuerpo rígido por falta de amor, nos duele la moral, nos duele el alma.
¿Estamos dispuestos a hacer algo por las futuras generaciones?
Entonces resolvamos nuestro dolor infantil y pongamos nuestro cuerpo a disposición de quienes son niños hoy.

jueves, 17 de noviembre de 2011

El vínculo de pareja

Es una gran oportunidad para Despertar y Crecer


En la pareja todo está compartido,
la responsabilidad de lo que ocurre es de ambos.


Cuando somos adultos, el vínculo más cercano que establecemos es el vínculo de pareja.
Y por esta misma cercanía e intimidad, es posible re-vivir aquello que nos ha quedado pendiente de nuestra infancia y/o adolescencia.

Es en este vínculo donde más se reactivarán nuestros antiguos miedos, nuestras frustraciones y manipulaciones. Con lo cual, ¡es una gran oportunidad para sanarlas!

Pero, muchas veces, en vez de hacernos cargo de estas cuestiones no resueltas en nuestro interior, esperamos que el otro encuentre la solución por nosotros; transformándolo así, en el sustituto de mamá o papá.

Así es como nacen los malentendidos, los conflictos y juegos de manipulación que se observan en algunas parejas.

Hasta que uno de los dos se despierte, pueda ver, darse cuenta, y renunciar a sus ilusiones aceptando su vida tal y como es; y aceptando también a su pareja tal y como es.

Basta con que uno de los dos integrantes de la pareja tenga la fuerza suficiente para poder elegir salir de la manipulación, y el círculo vicioso ya no podrá continuar.

Pero si ninguno de los dos tiene la fuerza necesaria para renunciar a la autodestrucción en la que están implicados, esa manipulación puede llegar a la destrucción de ambos.

La relación entre los miembros de la pareja es siempre una relación complementaria.

El conflicto que surja de éste vínculo íntimo, es una gran oportunidad para crecer y, gracias a los enfrentamientos, después de cada conflicto, cada uno conoce mejor al otro, se conoce mejor a sí mismo, alcanzando así una mayor intimidad y más respeto mutuo.

En la pareja todo está compartido, la responsabilidad de lo que ocurre es de ambos.
El que ya no quiere participar se separa.

El sistema familiar de cada uno necesita esta relación para resolver algo pendiente de otra generación a través de la toma de conciencia de esta pareja.

«¡Si (...) tú conocieras en este día el mensaje de paz!»
Lc 19,41-44


miércoles, 16 de noviembre de 2011

Una interpretación kabbalística de la naturaleza de la familia



Cada uno de nosotros viene al mundo con una serie específica de objetivos espirituales que deben ser alcanzados en el curso de nuestras vidas. Estos cambios tienen lugar dentro del individuo, pero no se limitan a éste. Kabbalísticamente, los hijos no sólo heredan nuestro ADN; también heredan una porción de nuestra conciencia. De hecho el ADN, las moléculas y los átomos son en realidad diferentes niveles de conciencia.

Por lo tanto, cada vez que un padre cambia, ocurren también cambios en sus hijos. Asimismo, cuando los niños adoptan la espiritualidad, empezando a la edad de doce o trece años, cualquier transformación que experimenten influirá también sobre los padres. Un cordón umbilical espiritual conecta por siempre a padres, hijos y hermanos.

Cuando uno de sus miembros se eleva, todos experimentan un poco de esta elevación; cuando alguno cae, todos en la familia se hunden un poco. El propósito de una familia es crear una oportunidad de interacciones constantes que nos permitan descubrir esos lugares dentro de nosotros donde el deseo egoísta gobierna nuestro comportamiento.

Los miembros de la familia poseen el irritante talento de disparar reacciones dentro de nosotros y con eso nos dan una oportunidad para no reaccionar. Cada vez que nos privamos de un deseo egoísta y elegimos comportarnos desinteresadamente –cada vez que elegimos nuestra respuesta en lugar de reaccionar– hacemos un cambio en nuestras vidas, y con cada cambio recibimos un poco más de Luz.

Como hemos visto, nuestros esfuerzos benefician a nuestras familias también, dándoles fuerza adicional para identificar y transformar su propio egoísmo. Y cuando una familia experimenta el poder de la transformación espiritual y se conecta con el mundo de la Luz, esos beneficios se extienden a sus amigos, vecinos y comunidad.

Cuando la gente alrededor del mundo tiene éxito en alejarse de las órdenes del ego y camina hacia el desinterés, el planeta entero se convierte en un paraíso.

Démonos cuenta de que una gran manera de traer paz a la Tierra (y a nuestras mentes) es ser conscientes y proactivos en casa. Entre más compasión, tolerancia y conciencia de nosotros mismos mostramos a nuestra familia, más veremos eso mismo reflejado en el mundo entero.

Yehudá
http://www.kabbalah.com/

Cada vez que elegimos nuestra respuesta en lugar de reaccionar, hacemos un cambio en nuestras vidas;
y con cada cambio recibimos un poco más de LUZ.

martes, 15 de noviembre de 2011

Creencias dogmáticas que nos alejan del amor...



Dos monjes zen iban cruzando un río.

Se encontraron con una mujer muy joven y hermosa que también quería cruzar, pero tenía miedo.

Así que un monje la subió sobre sus hombros y la llevó hasta la otra orilla.

El otro monje estaba furioso.

No dijo nada pero hervía por dentro.

Eso estaba prohibido.

Un monje budista no debía tocar una mujer y este monje no sólo la había tocado, sino que la había llevado sobre los hombros.

Recorrieron varias leguas.

Cuando llegaron al monasterio, mientras entraban, el monje que estaba enojado se volvió hacia el otro y le dijo:

-Tendré que decírselo al maestro. Tendré que informar acerca de esto. Está prohibido.

-¿De que estás hablando? ¿Qué está prohibido? -le dijo el otro.

-¿Te has olvidado? Llevaste a esta hermosa mujer sobre tus hombros -dijo el que estaba enojado.

El otro monje se rió y luego dijo:

-Sí, yo la llevé. Pero la dejé en el río, muchas leguas atrás. Tú todavía la estás cargando…

viernes, 11 de noviembre de 2011

Para lograr una vida plena...

"En el momento en que se expresa la Verdad algo puede cambiar.
Cuando se la tapa, nada puede cambiar"
Bert Hellinger

Bert Hellinger nos enseña que existen dos leyes que permiten el equilibrio de las relaciones familiares:

-La primera de ellas, es que “todo aquel que pertenece a una familia o que ha pertenecido a una familia tiene el mismo derecho de seguir perteneciendo”, por ejemplo, un hijo abortado, o excluido.

-Mientras que la segunda la ley significa que “hay un orden de jerarquía que está en relación con el tiempo de pertenencia a la familia”, es decir, tiene una primacía sobre aquéllos que llegaron más tarde, por ejemplo, los padres tienen un lugar de mayor rango que los hijos, y el hijo primogénito más que el segundo. Hellinger observó que infringir esta ley de jerarquía lleva a la muerte.

Conociendo éstas leyes que gobiernan nuestras relaciones familiares, podemos abrir nuestros ojos, ampliar la mirada y acceder a las múltiples conexiones entre asuntos del pasado y el presente…

-mirar quién ha sido excluido de la vida familiar en el pasado o en el presente;
-quien está ocupando un lugar que tal vez no le corresponda o no le convenga…

Y comenzar a...

-respetar el derecho de pertenencia de todos los integrantes en la familia;
-ocupar el lugar que a cada quien corresponde en la historia familiar.

Cuando alguien ha sido excluido de la vida familiar se rompe el equilibrio, hay un desorden y se producen desajustes, problemas de aprendizaje y dificultades para lograr una vida plena y sana.
Re-integrarlo es la clave... "ahora te veo... tienes un lugar en mi corazón..."

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Solo mirando el dolor es posible ser transformado...

No todos pueden lograr despedirse del dolor.
Les resulta difícil porque han hecho de él un estilo de vida.
Tenemos que aprender a permanecer junto a nuestras ruinas, a sentarnos ante los escombros, sin amarguras, sin dirigirnos reproches y sin acusar tampoco a Dios.
Tendremos que apoyarnos sobre estos muros en ruina, lleno de esperanza y de abandono, con la confianza de un niño que sueña con que su padre lo arreglará todo, porque sabe que todo puede reedificarse de otra manera, mucho mejor que antes. Como el hijo pródigo para quien tantas cosas se habían hechos jirones: dinero, honor, corazón; que había perdido todo lo que podía esperar de las criaturas y que, sin embargo, lleno de confianza, toma la resolución de volver a casa de su padre. Por adelantado sabía que además del criado que esperaba llegar a ser, podría también seguir siendo hijo. El que ha sido hijo una vez, lo sigue siendo siempre.
En el mismo momento en que el hijo perdido se reconcilia con sus escombros, está ya en su casa, en casa junto a su padre. Por el contrario, el que lucha contra sus propios escombros, lucha contra su padre y contra su Dios; sigue estando expuesto a la cólera: no es capaz de reconocer el amor.
El que se abandona hasta el punto de alegrarse y de permanecer contento con su propia miseria, está ya rendido al amor liberador."
ANDRÉ LOUF, "A Merced de su Gracia", Ed. Ágape.
Enviado por Martin Properzi.

«Destruid este templo y en tres días lo levantaré»
Jn 2,19

martes, 8 de noviembre de 2011

El generoso


por Bert Hellinger (2008), del libro MÍSTICA COTIDIANA. CAMINOS DE EXPERIENCIAS ESPIRITUALES. pág. 108-109.

El generoso
El generoso desborda. Da más de lo que los otros esperan de él, sin esperar nada de ellos. Generosidad es asentimiento, asentimiento puro.

Cuando somos generosos, dejamos de lado muchas cosas. ¿Para qué la estrechez y la mezquindad? Al generoso eso no le incumbe. Se mantiene a distancia, consigo mismo.

El generoso ha dejado mucho tras de sí, especialmente las grandes pretensiones. Se adapta a las circunstancias, sin darle mayor importancia a las limitaciones.

Generoso es, sobre todo, el Espíritu. Vivimos su asentimiento y afecto hacia nosotros como algo generoso. El Espíritu no necesita llevar la cuenta. Su movimiento es siempre continuo, pasa inmediatamente a lo próximo. Es extenso y amplio. Tiene en su mirada la grandeza y lo esencial. Así lo sentimos cuando nos toma y estamos en sintonía con su movimiento.

El generoso deja al pasado ser pasado, sin detenerse en él. La grandeza mira hacia adelante con coraje, porque para nosotros todo lo grande está adelante.

La generosidad nace en la comprensión de que sólo lo grande importa, sobre todo el Gran Amor. Ser generoso significa también ser grande de corazón. El amor de corazón grande deja que el pasado pase. Ama hacia adelante, hacia el futuro, generosamente.

El generoso se mantiene en recogimiento hacia lo mucho y lo amplio. Al ir al unísono con el movimiento hacia adelante, se somete a él en todo momento. Es sostenido por él y por él es llevado.

El corazón del generoso late sereno, generosamente sereno.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Cuando ...


Cuando te encuentres sereno y feliz en cualquier parte,
cuando todo el mundo sea tu país;

cuando no teniendo nada sientas que lo tienes todo, cuando en la opulencia luzcas humildad; 


cuando devuelvas bien por mal sin importar a quien, cuando veas a tu hermano en cada ser; 
 
cuando apliques que amar es dar;

cuando sereno avances entre aquellos que te insulten, y en silencio les envíes tu perdón;
 


cuando nadie pueda herirte ni por nada has de afligirte, cuando a quien te odie tu le des amor;
 

Cuando ejerzas la inocencia con conciencia;
 

cuando busques el saber así como hoy buscas el pan, cuando ames todo sin pasión ni posesión;
 

cuando la realidad se imponga al fin a la ilusión; 


cuando sepas aliviar las penas de aquellos que sufren, tus labios digan sólo la verdad;
 

cuando hagas del deber un placer y el placer no sea más para ti un deber;
 

cuando vivas el presente como lo único urgente, cuando la bondad sea tu voluntad; 


cuando el egoísmo ceda al altruismo, cuando la impureza ceda a la pureza y la virtud; 


ENTONCES, SERÁS UN HOMBRE, SERÁS UNA MUJER,
 

SERÁS UN SER QUE ALCANZÓ LA HUMANIDAD, 


SERÁS UN HIJO DEL PLANETA QUE ALCANZÓ LA META,
 

SERÁS UN EGRESADO DE LA TIERRA,
 

SERÁS AL FIN UN HOMBRE, SERÁS UNA MUJER,
 

SERÁS UN SER QUE ALCANZÓ Y REALIZÓ LA HUMANIDAD.
 Madre Teresa de Calcuta
enviado por Laura Ferraro

jueves, 3 de noviembre de 2011

Los niños abortados y su impacto en la mamá, la pareja y la familia



 “Es más fácil sacar al niño del útero de su madre que

 sacarlo de su pensamiento”
Dr. Helmut Willke
Julia tiene 70 años. Una profunda angustia le oprime su pecho. Pide ayuda, y la mirada de amor de su consultora, le posibilita encontrarse con una verdad que estaba guardada en lo profundo de su interior: ha abortado un bebé cuando tenía 20 años.
Llora desconsoladamente, y sale a luz un sentimiento muy grande de culpabilidad.
Se autorreprocha y dice:
-mi alma no tiene paz… han pasado 50 años y todavía lo recuerdo… recuerdo el lugar, la enfermera, el médico… me pregunto ¿cómo sería mi hijo ahora?… nunca más pude tener un hijo… a veces quiero morir yo también… cada aniversario es un suplicio para mí… cuando me casé nunca fui feliz sexualmente, es como si hubiera rechazado mi sexualidad…además nunca se lo perdoné a mi marido… sentía rechazo… nuestro matrimonio se destruyó por esto… yo nunca lo pude superar… a pesar de estar separada nunca dejé de pensar en él, no pude tener una nueva pareja…
El aborto
Aunque la literatura sobre el aborto es abundante, muy pocos hablan sobre el impacto que esto tiene en la psiquis de la mamá.
Si bien esta mamá y papá no pudieron hacer otra cosa en ese momento, este rechazo a la vida del niño, les trae un destino particular.
Se ha observado que estas mujeres que practicaron un aborto, luego rechazan su sexualidad, y rechazan también a la pareja con quien practicaron el aborto.
Además, es muy frecuente la angustia, depresión y sentimiento de culpabilidad al haber rechazado la vida de su hijo.
Impacta negativamente
Las parejas continúan vinculadas después de un aborto y a la vez, lo más probable es que a partir del aborto la relación se destruya.
La mujer necesitará hacer su duelo en profundidad y asumir la responsabilidad y las consecuencias que acarrean haber acabado con la vida que llevaba dentro.
Cuando esto no se hace y la pareja se separa, esta huella creará dificultades en la constitución de una nueva pareja.
En toda la familia
Como vemos, el aborto, más allá de ser un rechazo al niño, impacta negativamente en la mamá de una manera muy fuerte, en la pareja, en esa familia; y desde allí, en la sociedad toda.
Una de las maneras que puede lograrse la sanación de este profundo dolor, es reconociendo a este bebé, es decir, que la mamá pueda darle un lugar en su corazón.
Esta mamá y este papá no pudieron hacer otra cosa en ese momento, pero pasado el tiempo, sí es posible tomar contacto con el alma de ese bebé abortado, y acogerlo y recibirlo en la familia.
Tanto la mujer como el hombre, necesitan darle un lugar en el corazón al bebé abortado. Desde un lugar muy profundo, los tres necesitan volver a unirse en el amor, para liberarse.
Para sanar esa profunda herida
Gracias al método de Bert Hellinger sobre los órdenes del amor, hoy sabemos que aunque uno quisiera hacer desaparecer a una persona, ella sigue estando.
Porque así fue pensada y creada por Dios, y por más que se acabe con su vida, su alma continúa esperando ser recogido, aceptado, tomado, recibido en la familia.
Bert Hellinger, a través de sus observaciones, nos enseña que para que el amor fluya sanamente en una familia, nadie tiene que ser excluido; porque todos tienen derecho a pertenecer. Y el aborto es una forma de exclusión.
Estos niños necesitan ser reconocidos
Los niños abortados necesitan ser escuchados, reconocidos, y su madre también lo necesita recibir en su corazón para calmar el dolor de su alma.
Necesitan unirse en el amor, y vibrar juntos, los vivos y los muertos en la totalidad de la vida.
Para reflexionar
Aunque el aborto no suponga una transgresión de la ley civil, siempre contraría la ley natural, y es muy frecuente que las mujeres que lo practicaron, padezcan problemas emocionales y trastornos depresivos.
Y también podemos decir que el aborto no solo tiene consecuencias negativas para la propia mujer, sino también para su familia y para la sociedad en general.
La espiritualidad nos ilumina el camino
1° ley del amor: todo lo que existe tiene el mismo derecho a estar.
Bert Hellinger
"El derecho a la vida no es una cuestión de ideología, ni de religión, sino una emanación de la naturaleza humana y la calidad de persona, como ente susceptible de adquirir derechos y contraer obligaciones comienza en el momento de producirse la concepción"


Del Libro "Camino del Amor", de M. Guadalupe Buttera y Dr. Roberto F. Rè, editorial San Pablo, 2011:

martes, 1 de noviembre de 2011

La mayoria de las enfermedades tienen una raíz emocional



Dice Louise Hay, en su libro "Usted puede sanar su Vida":

"Cada problema físico que tenemos es debido a un modelo mental y/o emocional que nos hemos creado"

En esta lista aparecen varias enfermedades y sus causas probables, puede servirnos como una ayuda para comprender-nos.

Acne: Desaprobación y no aceptación de si mismo.

Acidez: Miedo paralizante.

Adicciones: Huida de uno mismo. Miedo. No sabe amarse.

Alergias: Negación del propio poder.

Alzheimer: Deseo de abandonar el planeta. Incapacidad de enfrentar la vida.

Amigdalitis: Miedo. Emociones reprimidas. Creatividad sofocada.

Amnesia: Miedo. Huida de la vida, incapacidad de autodefenderse.

Ampollas: Resistencia, falta de protección emocional.

Anemia: Carencia de alegría. Miedo. Crée no ser suficientemente bueno.

Angina: Creencia intensa que no se es capaz de hacerse valer ni de pedir.

Anorexia: Negación de vida. Rechazo y odio de uno mismo. Mucho miedo.

Apendicitis: Miedo a la vida. Bloqueo del fluír.

Apetito exceso: Miedo. Necesidad de protección. Juzgar las emociones

Apetito defecto: Miedo. Protección de si mismo. Falta de confianza en la vida.

Arrugas: Pensamientos depresivos. Resentimiento con la vida.

Arteriosclerosis: Resistencia, tensión, rigidez mental. Negativa a ver lo bueno.

Articulaciones: Cambios en la orientación de la vida.

Artritis: Sensación de no ser amado. Críticas a si mismo y a los demás, resentimientos.

Artritis dedos: Deseo de castigar. Culpa. Se siente víctima

Asfixia Miedo: Atascado en la infancia. Desconfianza en la vida.

Asma: Sensación de no tener derecho a respirar por su cuenta. Llanto suprimido. Creencia de que no es valioso y que se lo merece.

Asma en bebes: Miedo a la vida. No quiere estar aquí.

Boca, llagas: Palabras retenidas. Culpa

Boca: Opiniones rígidas. Incapacidad de aceptar nuevas ideas.

Bronquitis: Dificultades en la familia. Discusiones, gritos

Cabeza, dolor: Autocrítica, que se invalida uno mismo. Miedo.

Cadera: Miedo de tomar decisiones importantes. Miedo hacia donde avanza

Calambres: Tensión, miedo, aferrarse, sujetar.

Cálculo biliar: Amargura, pensamientos crueles, condenación, orgullo.

Calvicie: Miedo, tensión, intento de controlarlo todo.

Canas: Estrés, tensión nerviosa, esfuerzo excesivo.

Cáncer: Herida profunda. Resentimiento. Autocrítica. No se quiere. Sensación de que la vida decepciona una y otra vez, que no va a cambiar.

Cándidas: Sentimiento de estar muy dispersa. Frustación y cólera. Desconfianza.

Cataratas: Incapaz de ver el futuro con alegría. Futuro sombrío.

Celulitis: Atascado en sufrimientos de la niñez. Miedo a escoger su dirección.

Cerebro, tumor: Obstinación. Negativa a cambiar antiguos modelos mentales.

Ciática: Miedo del dinero y del futuro. Hipocresía.

Colesterol: Obstrucción de los canales de júbilo. Miedo de aceptar la alegría.

Cólicos: Irritación mental, Impaciencia.

Colitis: Padres demasiado exigentes. Miedo a la opresión y a la derrota. Gran necesidad de afecto.

Conjuntivitis: Enojo y frustación con lo que uno ve en la vida.

Corazón: Representa el centro del amor y la seguridad

Corazón problemas: Problemas emocionales antiguos. Falta de alegría. Endurecimiento del corazón. tensión, estrés.

Corazón, ataque: Sacar toda la alegría y el júbilo de su corazón ya sea por algún problema dinero, posición, etc..

Cuello: Representa la flexibilidad. capacidad de ver lo que hay detrás.

Cuello, problemas: Negativa a ver otros aspectos. Terquedad. Inflexibilidad.

Cuello, rigidez: Obstinación, Inflexible.

Desmayos: Miedo que no se puede enfrentar. Pérdida de conciencia.

Diabetes: Nostalgia de lo que pudo haber sido. Gran necesidad de controlar. Tristeza profunda. Ni resto de dulzura.

Diarrea: Miedo, rechazo, huída.

Dientes, problemas: Indecisión antigua. Incapacidad de descomponer las ideas para analizarlas y decidir.

Dolor continuo: Nostalgia de amor y de ser abrazado.

Dolores muchos: Culpa, la culpa siempre busca castigo.

Edema: No querer desprenderse de algo o alguien.

Encías sangran: Falta de alegría en la decisiones que se toman.

Enfermedades crónicas: Negativa a cambiar. Miedo al futuro. Inseguridad.

Enuresis: Miedo a uno de los progenitores, especialmente al padre.

Epilepsia: Sentimiento de persecución y de enfrentamientos intensos. Rechazo de la vida. Violencia autoimpuesta.

Erupciones: Irritación por demoras. Manera de llamar la atención.

Escalofríos: Contracción mental, alejado y retraído. Deseo de que le dejen en paz.

Espalda: Representa el apoyo de la vida

- parte alta: Falta de apoyo emocional. sensación de no ser querido. Retención de amor.

- parte media : Culpa, atascado en el pasado, se ve como una carga.

- parte baja: Miedo a quedarse sin dinero

Espinillas: Alguien que se siente sucio y no querido.

Esterilidad: Miedo y resistencia ante el proceso de la vida

Estómago: Contiene el alimento. digiere las ideas.

Estomago problemas: Miedo. Incapacidad de asimilar lo nuevo.

Estrenimiento: Negación a renunciar a viejas ideas. Atasco en el pasado.

Fatiga: Resistencia, aburrimiento, falta de amor a lo que se hace.

Fibroides y quistes: Alguien que cultiva resentimientos hacia su pareja.

Flebitis: Cólera y frustración. Culpa a otros por la falta de alegría y limitaciones en su vida.

Fluídos, retener: Miedo a perder algo.

Garganta: Canal de expresión y creatividad.

-Nudo en la Garganta: Miedo. Falta de confianza en la vida.

-Problemas de Graganta: Incapacidad de hacerse valer. Que se traga su cólera. Negativa a cambiar.

Gases: Ideas sin digerir.

Gastritis: Incertidumbre prolongada. Sentimiento fatalista.

Genitales: Representan lo masculino y lo femenino.

-problemas Genitales: de Preocupación por no servir.

Gordura: Deseo de protección. Hipersensibilidad.

Goteo nasal: Llanto interior. Victima.

Gripe: Reacción a creencias negativas en masa. Miedo.

Hemorroides: Miedo a plazos establecidos. Cólera con el pasado. Miedo a aflojarse.

Hepatitis: Resistencia al cambio. Miedo, cólera, odio.

Hernia: Ruptura de relaciones. Tensión, carga.

Hernia discal: Sensación de no recibir ningún apoyo de la vida. Indecisión.

Herpes: Necesidad de castigo. Verguenza pública. Rechazo de los genitales.

Higado: Asiento de la cólera y de las emociones antiguas.

-Problemas de Higado: Se autoengaña y se siente mal.

Hipertiroidismo: Intenta complacer a los demás y nunca a si mismo.

Hombros: Lleva las cargas de la vida

Impotencia: Presión sexual. Tensión, culpa. Rencor a una pareja anterior. Miedo a la madre.

Indigestión: Miedo visceral, terror, angustia.

Infección: Irritación, cólera, fastidio.

Infección urinaria: Se siente irritado, que culpa a los demás.

Inflamación: Miedo. Que se sale de sus casillas.

Insomnio: Miedo. Falta de confianza en el proceso de la vida. Culpa.

Laringitis: Se siente tan furioso que no puede hablar. Miedo a hacerse valer.

Leucemia: Convención de que todo es inutil.

Linfaticos, problemas: Hay que volver a centrarse en lo esencial: amor y júbilo.

Mal aliento: Ideas de cólera y venganza. Experiencias que las respaldan.

Mandíbula: Cólera, resentimiento, deseo de venganza.

Manos : Sostienen y manejan. Aferran y aflojan. Formas de enfrentar experiencias.

Mareo (viaje): Miedo, sobre todo a la muerte falta de control.

Meningitis: Gran discordia familiar. Torbellino interior. Falta de apoyo.

Menstruales: Rechazo de la feminidad. Culpa, miedo.

Migrañas: Disgusto por dejarse llevar. Resistencia al fluir de la vida.

Miopia: Miedo al futuro. Desconfianza de lo que vendrá.

Muñeca: Representa el movimiento y la soltura.

Nariz: Representa el reconocimiento de uno mismo.

Nausea: Miedo. Rechazo a una idea o experiencia.

Nervios: Representan la información. Son receptores informativos.

Nerviosa crisis: Bloqueo de los canales de comunicación.

Neumonia: Desesperación. Cansado de la vida. Heridas emocionales no quiere curar.

Nódulos: Resentimiento y frustración.

Oídos, dolor: Que no quiere oír. Discusiones ede los padres. Demasiado alboroto.

Ojos: Representan ver claramente pasado, presente y futuro.

Pancreas: Representa la dulzura de la vida.

Parálisis: Temor, terror. Huida.

Parkinson: Miedo intenso. Deseo de controlarlo todo y a todos.

Pechos: Representan la maternidad y la ternura.

-bultos, quistes: Sobreprotección, exageración de la actitud maternal.

Piel: Protege nuestra individualidad. Organo sensorial.

- problemas de piel: Angustia, miedo. Se siente amenazado.

Piernas: Nos llevan adelante en la vida.

Pituitaria: Representa el centro de control.

Polio: Celos paralizantes, deseo de detener a alguien.

Presión sangre: Alta: Problema emocional antiguo no resuelto.

Presión sangre: Baja: Falta de amor en la infancia. Derrotismo. Cree que nada sirve.

Próstata: Miedos mentales, renuncia, presión y culpa. Siente estar envejeciendo.

Psoriasis: Miedo de ser herido. Negación a aceptar los sentimientos propios.

Pulmón: Representa la capacidad de inspirar la vida.

Quemaduras: Cólera, alguien que arde de furia.

Quistes: No olvida los recuerdos dolorosos. Se pasa la película una y otra vez.

Raquitismo: Desnutrición emocional. Falta de amor y seguridad.

Resfriado: Confusión y desorden mental.

Respiración, mal: Miedo o negativa a aceptar plenamente la vida. Se cree sin derecho a existir.

Reumatismo: Se siente víctima. Amargura crónica. Falta de amor. Resentimiento.

Rigidez: Pensamiento rígido.

Riñon, mal: Críticas, decepción, fracaso. Verguenza. Reacciona como un niño.

Rodilla, mal: Orgullo y obstinación. Incapacidad a inclinarse. Miedo, inflexibilidad

Ronquidos: Negativa obstinada a abandonar viejos modelos mentales.

Senilidad: Regreso a la infancia. Exigencia de cuidado y atención. Escapismo.

SIDA: Negación de si mismo. Culpa sexual. Fuerte creencia de no servir.

Sindrome premenstrual: Deja reinar la confusión y se deja a las influencias externas. Rechazo de los procesos femeninos.

Sordera: Rechazo, aislamiento, obstinación.

Tartamudez: Inseguridad. Falta de autoexpresión, no se permite llorar.

Tiroides: Humillación. Siente que nunca puede hacer lo que quiere.

Tobillo: Representa la movilidad y dirección.

Torceduras: Cólera y resistencia. No querer moverse en cierta dirección.

Trombosis coronaria: Sentimiento de soledad y miedo. De no servir, creer que nunca lo logrará.

Tuberculosis : Alguien carcomido por egoísmo, posesivo, venganza. sentimientos crueles.

Tumores: Nutre viejas heridas y genera remordimiento.

Ulcera Miedo: Creencia de no servir.

Urticaria: Pequeños miedos ocultos. Granos de arena que se convierten en montañas.

Uñas, morder: Frustración, se come a si mismo. Resentimiento con uno de los padres.

Vaginitis: Enfado con la pareja. Culpa sexual. Castigo a si misma.

Vegetaciones: Discusiones familiares. niño que se siente un estorbo.

Vejiga, mal: Angustia, aferrarse a viejas ideas. Miedo de aflojarse. Se siente irritado.

Venas varicosas: Está en una situación que le disgusta. Desánimo. Sensación de exceso de responsabilidad y de trabajo.

Verrugas: Pequeñas expresiones de odio. Convicción de fealdad.

Vértigo: Fuga de pensamientos, dispersión. Negativa a mirar.

Diccionario de las Enfermedades Emocionales
http://www.sanateysana.com/diccionarioemocional.html#_ÍNDICE