martes, 31 de mayo de 2011

Ciencia y Espiritualidad encaminados hacia un mismo destino: ¡El AMOR es lo que nos salva!

Nuevos descubrimientos sugieren que nuestro mundo es el espejo de nuestras creencias...Si queremos ver paz, tolerancia, entendimiento, compasión y perdón a nivel global, debemos convertirnos en eso”
Gregg Braden
Este último tiempo
Este último tiempo, la ciencia ha realizado un descubrimiento revolucionario, que cambia la manera que pensamos de nosotros mismos (micro cosmos) y del mundo (macro cosmos).
Durante el pasado 11 de setiembre de 2002, los científicos observaron que los satélites enviados al espacio, comenzaron a registrar cambios en el campo magnético de la Tierra cuando los humanos estaban sintiendo fuertes emociones acerca de lo ocurrido ese día en las torres gemelas del World Trade Center, de EE UU.

La ciencia ha descubierto
Esto resulto una gran sorpresa para los científicos que se preguntaban cómo podría afectar a los campos magnéticos de la tierra las emociones experimentadas por las personas que vivenciaban semejante experiencia.
Y así descubrieron que –efectivamente- existe una conexión desde lo micro cósmico hacia lo macro cósmico.

La conexión
Concretamente, lo que los científicos hallaron es que cuando creamos emociones basadas en el amor, tales como de gratitud, aprecio, cuidado, uniendo mente y corazón para crear estas emociones -lo que realmente estamos haciendo es generar un campo magnético dentro de nuestros cuerpos que es parte del campo magnético de la Tierra que experimenta el cambio.

Entre nuestras emociones
El campo magnético de la Tierra se eleva, cae y regula todo desde el clima, a las capas de hielo y los niveles del mar. Este campo magnético une toda vida sobre la Tierra desde una hormiga, a un pez, un árbol, etc., a nosotros.
Ellos descubrieron que existe esta conexión y esto ha llevado a lo que se llama el Proyecto de Iniciativa de Coherencia Global (https://www.heartmath.org/gci/)

Y el campo magnético de la tierra
Cuando muchos de nosotros nos reunimos y creamos una emoción común, esa experiencia es llamada coherencia. La Coherencia puede en realidad ser medida.
Mide 0.10 Hertz de frecuencia. Esa es la medida de la coherencia creada entre el corazón y el cerebro.
Los científicos están construyendo los sensores que pueden medir estos campos magnéticos y proponen subirlos al sitio Web donde ustedes pueden observar los cambios del campo en tiempo real.

Los sentimientos de amor
Más allá de esta medición, nuestro principal objetivo que nos involucra a todos, como seres humanos habitantes del mismo planeta tierra, es crear coherencia en nuestra vida diaria, cotidiana. Para lo cual habrá que continuar cada uno con sus diferentes prácticas re-ligiosas, meditaciones, oraciones o cualquier otra.
En síntesis, es una manera de unir nuestra mente y nuestro corazón, estar en contacto con nuestro interior, allí donde habita Dios, mientras transitamos nuestro día de trabajo, familia, tiempo libre.

Crean coherencia
Los científicos hoy nos dicen que los mayas tenían razón con su calendario hasta el 2012, porque podría ser que concluya un ciclo vital planetario, el cual duraría 5125 años.
Pero lo real también es que hoy, como manifiesta el científico Gregg Braden: “Por primera vez en nuestra historia, el destino de nuestra especie, de toda nuestra especie, descansa sobre las elecciones de una sola generación”

Impactando positivamente en nuestro planeta tierra
Y esta elección es el AMOR. El único y verdadero camino manifestado por los diferentes maestros espirituales. Hasta el mismo Freud dijo: “Hay que amar para no enfermar”.
Todo lo que nos dice la ciencia hoy, es lo que Jesús nos enseñó hace ya, más de 2000 años:

 “El camino es el AMOR”

Trabajo Personal
Repite varias veces en el día la siguiente frase:

Tú eres un hijo de Dios que ha sido amorosamente dotado de todo el Amor, la paz y la dicha del Creador.

La espiritualidad nos ilumina el camino
"¿Qué he de hacer para tener vida eterna?
Y Jesús le responde sabiamente: amar a Dios y al prójimo como a uno mismo"
Lc 10, 25-27

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No existe otro mandamiento mayor que éstos”
Mc 12,29-31

«Abrió sus inteligencias para
que
comprendieran las Escrituras»
Lc 24, 44-45

sábado, 28 de mayo de 2011

Respetar todas las etapas del proceso de la Vida

Con los años podemos volvernos más sabios... o no...

Por Alfredo Carlos Moffatt (1934) psicólogo social, psicodramatista y arquitecto argentino. Director de la ESCUELA DE PSICOLOGÍA SOCIAL PARA LA SALUD MENTAL. Su carrera se caracteriza por distintos aportes en el ámbito comunitario y por el desarrollo de innovadoras terapias populares. Su página web: http://www.moffatt.com.ar/
Un artículo sobre la VEJEZ escrito con sabiduría, experiencia y humor.



La negación de la edad es una tontería. Yo tenía miedo a esta etapa que empieza después de los sesenta años. Ahora, que más o menos estoy instalado en ella (tengo setenta y tres años), me doy cuenta que se me ha simplificado la vida, y la mayor parte de las cosas que antes me preocupaban, ahora creo que son boludeces, pero quedó lo esencial: el amor, los hijos, la justicia social, la solidaridad (y también el dulce de leche y la crema chantilly...)


Esta edad no está tan mal, el tema de la muerte siempre angustia, pero yo creía que iba a ser peor. Es una tontería hacerse el pendejo, fíjense si tuviera que ir al gimnasio, sería todo un laburo y no podría gozar de esto de hacerme el filósofo. Cuando cumplí sesenta años hice una fiesta en la Escuela. Y dije: tengo dos caminos, o me convierto en un viejo sabio, o en un viejo pelotudo. Lo último me pareció aburrido.Cuando no asumís la edad, no gozás ni la una ni la otra. 


El temor a la vejez hace que la ocultemos, que sea considerada como algo indigno, a ocultar en un geriátrico porque ya no servimos más.
Acá en la Argentina tenemos la cultura de Mirta Legrand, pobre Mirta, para conservar la juventud debe usar una máscara de cirugía y no está gozando de esa edad.


Cuando estuve en Estados Unidos había una actriz que había sido muy famosa, Bette Davis, que ya estaba muy viejita y tenía el rostro con las arrugas del tiempo. Era conductora y tenía un programa muy respetado, en el que podía decir cosas sabias, porque estaba cómoda en esa edad, era creíble.


También en Italia, estando en una plaza de Roma, pude ver que estaban todos los viejitos (los respetados nonos) jugando a las cartas y tomando Cinzano, con gran dignidad, y la gente iba a preguntarles cosas. 

El que vio la película casi hasta el final, sabe perfectamente cómo es, y puede avisarle a los otros cómo viene la mano de la vida.


Pero en la Argentina , cuando llegás a esta etapa, te meten en un geriátrico y no aprovechan la historia, que es necesaria para construir el futuro.

En el Amazonas no hay jubilación de viejos. Yo fui hace muchos años, de aventurero, con mochila y bolsa de dormir, y ahí estaban los viejitos de la tribu mirando el río Xingú que desemboca en el Amazonas. Y pensé: "Ahí está la biblioteca nacional"... Uno sabía de partos, otro de canoas, otro de plantas medicinales, a ellos los cuidaban mucho, porque eran los transmisores de la sabiduría, no había transmisión escrita (se moría el de las canoas y tenían que cruzar nadando...) Tenían una dignidad como los que vi en la India. Allí , en el proceso de vida, se respetan todas las etapas.


En estos países de la cultura occidental, tecnológica, donde lo que no es nuevo hay que tirarlo, lo mismo se hace con los seres humanos, y eso es una tontería. 
En la cultura norteamericana todos tienen que ser jóvenes y lindos. 

Hay una etapa de la vida en que uno es niño, otra en que es joven, otra donde es adulto y otra donde es viejo. Nosotros atravesamos las cuatro etapas de la vida, si negamos una, vamos a tener problemas. Si se nos niega la infancia vamos a perder la creatividad, si se nos reprimió la adolescencia, vamos a perder la rebeldía. 


Lo importante es seguir creciendo, es como pasar por distintas estaciones
En cada una hay que bajarse y tomar el otro tren (son las crisis evolutivas). Algunos se bajan en una y ahí se quedan, no siguen en el viaje de la vida.
Cuando no se transita uno de los pasajes evolutivos, se produce una perturbación. Si la niña no puede genitalizarse, queda en un vínculo infantil y no asume sus posibilidades de hacer pareja, es la hija que queda captada por un padre muy sometedor,  tiene cuarenta años y vive con el padre. Pero no puede hacer pareja con el padre por el incesto y por la diferencia de edad, son dos mundos distintos. Lo mismo ocurre con el varón, cuando muere el padre, y la madre lo coloca en el rol del hombre.


La concentración urbana genera la familia nuclear: papá, mamá y uno o dos hijos, donde es tan pequeño el espacio, que no cabe el abuelo, va al geriátrico, después tienen que mandar al nieto a la guardería, pero ¿quiénes son los mejores cuidadores para el nieto? el abuelo y la abuela. ¿Qué mejor maestra jardinera que un abuelo o una abuela? Ambos están fuera de la producción, fuera de la tensión necesaria para la lucha cotidiana, ambos están en el mundo de lo imaginario...

En Santiago del Estero el tata viejo es un personaje muy importante. Es el que sabe la historia de la familia, transmite la información, losagüelos cuidan al gurí, las dos puntas de la vida se complementan.


En nuestro país la vejez está desvalorizada, los viejos son marginados, el cambio social fue tan brusco que su experiencia habla de una Argentina que perdimos, si terminan en el geriátrico, los tratan como chicos, los retan y los humillan, se deprimen y  aparecen todas las enfermedades que tienen que ver con las bajas defensas.


En cambio, en las sociedades más sanas, esta es una época muy rica, porque es la de la reflexión, que es parecida al juego y la creatividad, pero ya después de haber visto la película entera y haberla entendido. Es como el que viajó mucho y ahora puede ver el panorama del viaje. La última etapa es lo que se llama la senectud, que a veces tiene un deterioro grave,  neuronal, de las funciones mentales. 

De todas maneras, el final del proceso de la vida, que es la muerte, es un tema negado en nuestra cultura. El final, la agonía, a veces tiene características traumáticas, como algunos partos, al inicio. Los humanos somos todos de la tribu de los "Uterumbas", porque vamos del útero a la tumba.

Se puede estar en cualquier edad, incluso setenta, ochenta años, y el que tiene un proyecto se aleja de la muerte. Eso lo vi en Pichón anciano, él decía: "la muerte está tan lejos como grande sea la esperanza que construimos", el tema es la construcción de la esperanza. 
¿Cómo la podés construir?, si esa historia tiene sentido y se arroja adelante como esperanza.

Padres que no le tienen miedo a la muerte hacen hijos que no le tienen miedo a la vida. 
Alfredo Moffat
Nota: Se refiere al Dr. Enrique Pichon Rivière.

En la web http://www.moffatt.com.ar/ está digitalizado su libro: "Terapia de Crisis. La emergencia psicológica".

viernes, 27 de mayo de 2011

Amor de pareja sano y maduro


Cuando nos enamoramos, estamos ciegos. No vemos al otro tal y como es.

Luego, el tiempo pasa y vamos dándonos cuenta de quién es verdaderamente el otro.

Y ahi comienza el desafío del amor, ahi podemos comenzar a hablar de verdadero amor, es decir, asentir al otro tal y realmente como es.

¿Qué dice este amor maduro y sano al otro?

 -Sí, te amo así como eres, exactamente como eres.

A veces, el otro es muy diferente a lo que uno necesita o espera.
¿Qué hacemos entonces? ¿podemos obligar al otro que sea como uno quiere o desea?
No, verdad, eso si que es infantilismo, manipulación insana.
Sí podemos construir la pareja, desde un diálogo maduro y respetuoso.
Y si esto no es posible, separarnos amorosamente y con respeto.

Se dice que uno en la pareja busca a la madre, con lo cual, si este vínculo primario ha sido, elaborado, trabajado, sanado, será posible relacionarse sanamente y desde la verdad con la pareja.

Por el contrario, si aún quedan reproches, enojos, resentimientos, etc. con nuestros progenitores, esta misma energía la proyectaremos en la relación de pareja. Más de lo mismo...

El amor recorre un camino de purificación... con humildad, fe y los ojos bien abiertos, podemos transitar el camino del amor desde la Verdad, y así, sentirnos felices y plenos.

Un verdadero desafío que parte de una buena elaboración de nuestros vínculos primarios.

Bert Hellinger (1)  nos enseña el amor de pareja sano y maduro:

"Te amo a ti y me amo a mi, amo tu camino y mi camino, y mientras podamos caminar juntos, los dos leales a nuestro destino y a nuestra determinación, nos apoyamos mutuamente en aquello que está destinado para nosotros, y si tengo que ser leal a mí y a mi destino, también nos podemos separar. Y cuando veo que tu camino te lleva a otra dirección, yo asiento, con amor"

(1) Bert Hellingert, filósofo alemán, creador una filosofía que coloca nuevas bases para aspectos esenciales de las relaciones humanas y permite superar muchas limitaciones de nuestro amor.
Personalmente, participé en dos seminarios que dictó en Argentina, en el año 2007 y en el 2009, y me ha resultado muy sanador, liberador, y de un importante crecimiento personal. ¡Muchas gracias Bert Hellinger!


Todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer....
Jn 15,12-17

Ejercicio Personal: "Sanar lo no resuelto de nuestra historia", lo encuentras en esta página:

http://iluminarnuestrosvinculos.blogspot.com.ar/p/ejercicios.html

martes, 24 de mayo de 2011

¡Despierta y despliega tus potencialidades!

En sintonía con la VIDA y el AMOR



Cada ser humano tiene la responsabilidad de cuidarse a sí mismo, de embellecer el espíritu, y desarrollar los dones y talentos que la Vida le regaló. Estos dones y talentos fueron dados para que estén al servicio de la humanidad y de la obra de Dios.

lunes, 23 de mayo de 2011

El amor a uno mismo...

Es la base para poder amar a otro



"¿Qué he de hacer para tener  vida eterna?
Amar a Dios y al prójimo como a uno mismo"
Lc 10, 25-27

viernes, 20 de mayo de 2011

Vivir desde el amor

Y no desde el miedo
Cuando un vínculo se vuelve profundo, íntimo, nos acercamos cada vez más, y aprendemos a relacionarnos desde el centro de mi ser hacia el centro de tu ser, entonces hay amor.
Y así, nos volvemos dichosos.
Claro que para lograrlo, hay que ser valiente y derribar las barreras que nos impiden “ser”.

Los vínculos humanos son un misterio, y depende de las dos personas en las que éste ocurre.
Allí donde uno se encuentra con otro, ya no es el mismo, algo nuevo ocurre.

Como bien nos enseña Osho: Sin relacionarte, eres una cosa; relacionado, inmediatamente te vuelves otra. Una cosa nueva ha sucedido, cuando una mujer se vuelve una amante ya no es la misma mujer, cuando un hombre se vuelve padre, ya no es el mismo hombre. Nace un niño, pero nos olvidamos completamente de una cosa: en el momento en que nace el niño, también nace la madre, esta no existía antes. Existía la mujer, pero no la madre. Y la madre es algo absolutamente nuevo.

Uno con otro creamos la relación y la relación nos re-crea también a nosotros.
Y como cada persona es un mundo, con su pasado, su historia, su anhelos más profundos, su presente, etc., los vínculos son complejos.

Al comienzo uno se relaciona desde lo más superficial, pero cuando ese vínculo crece en intimidad y profundidad, cuando aprendemos a vincularnos de ser a ser, el amor comienza a manifestarse.
Y ese otro ya no es uno más, el otro es importante para mí.

Claro que poder lograr un vínculo profundo es necesario estar dispuesto, abierto, libre de miedos que me impiden ser el/la que soy; y para esto hay que tener coraje.
Cuando hay miedo a ser rechazados, juzgados, abandonados, se hace difícil lograr un verdadero encuentro.

Estos miedos son barreras que nos impiden acercarnos, profundizar, contactar de ser a ser.
Y así, vivimos como cuidándonos uno de otro, protegiéndonos de ser heridos, dañados, manipulados; y a veces hasta creemos que esto es amor.

Vinculados desde la periferia sólo somos simples conocidos pero no una pareja.
Podemos vivir años juntos y no haber logrado conocernos verdadera y auténticamente uno al otro, desde el centro de mi ser hacia el centro de tu ser.

Relacionarnos desde la periferia es solo un acuerdo entre dos personas con miedo que dependen el uno del otro, peleando, manipulándose, controlándose, dominando, poseyendo, pero no es amor.

Claro que uno puede relacionarse desde el amor con otro, cuando internamente lo he aprendido hacer conmigo mismo. Es decir, puedo permitir que el otro me conozca íntima y profundamente, porque ya sé quién soy verdaderamente, me he aceptado y amado así tal y como soy, me he liberado de miedos; y esto me permite vivir orientado desde el amor y no desde el miedo.

Vivir desde el amor es también, vivir desde el presente, en el aquí y ahora, sin miedo al futuro, confiando plenamente que Algo Superior me ha guiado siempre y siempre me guiará.

Vivir desde el miedo es una gran pérdida de energía vital, porque uno está a la defensiva, calculando, planeando, poniéndose a salvo, intentando ocultar algo que no queremos mostrar, poniendo así barreras ante el otro.
Y así, la vida pasa…

Amar implica estar atentos aquí y ahora contigo, en este momento presente.
Si puedo conectarme con el presente, entonces el encuentro podrá suceder, y el amor podrá manifestarse.

Como vemos, el amor es posible lograrlo cuando hemos recorrido un camino de purificación de nuestras emociones, cuando ya no tengo miedo de ser lo que soy, cuando ya no tengo nada que ocultar, este/a soy, cuando he derrumbado las barreras que me permiten llegar al otro y mostrarme tal y como soy.

Y cuando uno se encuentra libre de miedo y con libertad de ser tal y como soy, esto se irradia, y contagio a otros a entrar en este estado de plenitud profunda. Genero confianza, el otro se permite también, ser el que es.
Y así, los dos somos libres, felices, y plenos.

El amor no lo podemos ver, pero si lo podemos percibir.
¿Cómo?
El signo del amor es la auténtica felicidad, ese brillo en la mirada que puedes percibir en la persona que lo ha logrado.
Cuando el amor es logrado, toda la existencia se vuelve divina y sentimos que todo es una bendición.
Claro que requiere mucho trabajo sobre uno mismo, y con el otro.

Para pensar:

Es difícil estar en contacto con lo universal. Es tan grande, tan vasto, tan sin principio ni fin...por dónde empezar? Por donde entrar? El individuo es la puerta. Enamórate.
Si puedes encontrar una mujer o un hombre que esté listo para moverse contigo hacia el centro interior, que esté listo para moverse contigo hasta la cumbre más alta de la relación, entonces esa relación se volverá meditativa. Entonces, a través de esa relación alcanzarás la relación suprema. Entonces el otro se vuelve sólo una puerta, una apertura a lo divino.
Y no hagas de ello una pelea. Haz de ello un profundo permiso para el otro, una invitación. Permite que el otro penetre en ti sin ninguna condición, y de pronto el otro desaparece y Dios está allí. Si tu amado no puede volverse divino, entonces nada en este mundo podrá volverse divino.
Haz nuevos esfuerzos. Trata de encontrar en el otro el ser real que está oculto. No des por sentado a nadie. Cada individuo es un misterio, tal que si sigues adentrándote en él más y más, es infinito...pero te aburres del otro porque estás solo en la periferia y siempre en la periferia...
Osho, El Amor.

jueves, 19 de mayo de 2011

Aprendiendo el Arte de la Auto-Observación

Despertar para “VER”



"El único propósito de la vida humana es encender una luz en las tinieblas del mero existir."
Carl G. Jung



El crecimiento personal es un proceso de cambio a través del cual una persona trata de adquirir una serie de cualidades que aumentarán la calidad de su vida, es decir, conducirán a esa persona a estar mejor consigo mismo, con los otros y con el mundo.

Esa mejor vida no necesariamente debe entenderse como una vida con más comodidades materiales, aunque éstas también pueden aparecer como una consecuencia del cambio personal. Lo que la persona trata de encontrar a través del crecimiento personal es, en cambio, un estado de mayor satisfacción, a partir de un “despertar de su conciencia” de quién soy, de dónde vengo y adónde voy.

Pero claro está que este proceso no es nada fácil y no todos están dispuestos a transitarlo.
Anthony de Mello, su libro "Despierta" nos habla sobre esto:


Espiritualidad significa despertar. La mayoría de las personas están dormidas, pero no lo saben. Nacen dormidas, viven dormidas, se casan dormidas, tienen hijos dormidas, mueren dormidas sin despertarse nunca. Nunca comprenden el encanto y la belleza de esto que llamamos la existencia humana, pero lo trágico es que la mayoría de las personas nunca llegan a darse cuenta que todo está bien, porque están dormidas. Tienen una pesadilla.
Esta historia es sobre un caballero que llama a la puerta de la habitación de su hijo y dice:
- Jaime, ¡Despierta!
Jaime responde:
- No quiero levantarme, papá.
El padre grita:
Levántate, tienes que ir a la escuela.
- No quiero ir a la escuela.
- ¿Por qué no?
- Por tres motivos: el primero, porque es aburridor; el segundo, porque los niños se burlan de mí; y el tercero, porque odio la escuela.
- Bien, voy a darte tres razones por las cuales DEBES ir a la escuela - replica el padre: la primera es porque es tu deber; la segunda, porque tienes cuarenta y cinco años y la tercera, porque eres el director.

Lo primero que se necesita para despertar la conciencia es saber que se está dormido.
El hecho de comprender que se está dormido es algo muy difícil, porque normalmente todas las personas están muy convencidas de que están despiertas.
Cuando un hombre comprende que está dormido, entonces inicia el proceso del despertar.
Ahora bien, ¿qué significa estar despiertos?

Los seres humanos NO vivimos en un mundo tal como todos creemos, sino que nos relacionamos constantemente entre 2 mundos.
Y ¿cuáles son estos dos mundos?
Nos encontramos ante dos mundos: el exterior y el interior.
Y estos dos mundos, interno y externo, son verificables experimentalmente.
Nuestro trabajo será entonces, aprender a observar cada uno de estos dos mundos.

El mundo externo es percibido por los sentidos de percepción externa; el mundo interno sólo puede ser percibido mediante la auto-observación interna.
En la observación la atención es orientada hacia afuera, hacia el mundo externo, a través de las ventanas de los sentidos.
Cada uno de nosotros con nuestros 5 sentidos podemos percibir el mundo externo.
Pongámoslo en práctica: con la vista percibimos objetos, formas.
Con el oído captamos sonidos, ruidos, quizá una música, o un automóvil. Con el gusto captamos los sabores amargos, dulces de nuestra boca.
Con el tacto podemos tomar conciencia de nuestra ropa, del sillón en el cual estamos sentados.
Con el olfato captamos los olores del medio ambiente.

Pero, ¿podemos ver o tocar nuestros pensamientos, o emociones?
No, ya que estos no pertenecen al mundo externo, sino a nuestro mundo interno
Pensamientos, ideas, emociones, anhelos, esperanzas, desengaños, etc., son interiores, y sin embargo son para nosotros más reales que la mesa del comedor o los sillones del living.

En nuestro Mundo Interno, ese nuestro mundo secreto, amamos, deseamos, sospechamos, bendecimos, maldecimos, anhelamos, sufrimos, gozamos, somos defraudados, premiados, etc.
Cuanto más exploremos este "Mundo Interno" que podríamos llamar "Uno Mismo", tanto más comprenderemos que vivimos simultáneamente en dos mundos, en dos ámbitos, el exterior y el interior; y que ambos están íntimamente relacionados entre sí.

Del mismo modo que aprendemos a caminar en el "mundo exterior", para no caer, no perderse en las calles de la ciudad, seleccionar sus amistades, no asociarse con perversos, cuidarse, etc., así también mediante el trabajo psicológico sobre uno mismo, aprendemos a caminar en el "Mundo Interior" el cual es explorable mediante la técnica llamada: auto-observación de sí mismo.

En la auto-observación de si mismo, la atención es orientada hacia dentro. Poner orden en nuestra casa interior (a veces des-ordenada ) es vital, cuando se desea iniciar un camino de transformación personal, porque no se es feliz.

Quien no trabaja sobre si mismo es siempre víctima de las circunstancias. Por ejemplo, si no aprendemos a controlar la ira, la bronca, a gestionarla inteligentemente, quedamos atrapados en ello.
Con una actitud interior apropiada podemos aprender a transformar la Ira, Codicia, Lujuria, Envidia, Orgullo, Pereza, Gula, etc., etc., etc.
No importa cuan hermosos sean los acontecimientos externos de la vida, si no nos encontramos en tales momentos en el estado interior apropiado; los mejores eventos pueden parecernos monótonos o aburridos...
Por ejemplo, alguien aguarda con ansiedad su fiesta de bodas, es todo un acontecimiento, pero podría suceder que estuviese tan preocupado en el momento del evento, que realmente no disfrute de ello y que todo aquello se tornase tan árido y frío como un simple protocolo.

Muy pocas son las personas que saben vivir conscientemente, combinar conscientemente el evento externo con el estado interno apropiado; y así lloran cuando deben reír y ríen cuando deben llorar.
Si observamos en una fiesta, no todos gozan verdaderamente, nunca faltan los aburridos en el mejor de los festejos.
La persona “despierta” puede estar alegre, pero no lleno de loco frenesí; triste pero nunca desesperado y abatido.

Existir conscientemente depende exclusivamente de la calidad de los estados interiores del alma.
Y para llegar a ella tenemos que transitar el camino superando los obstáculos de nuestros traumas no resueltos, conflictos, duelos, etc.

Todos los días vemos personas que no solamente son infelices, sino que además - y lo que es peor - , hacen también amarga la vida de los demás.
Y por más que vivan de fiesta en fiesta; la enfermedad psicológica la llevan en su interior.
Quienes aprenden a conocer e iluminar su mundo interno, van por el camino del Crecimiento Personal, del encuentro verdadero consigo mismo.
Y esto se logra a partir de la auto-observación, que se dirige hacia lo que está sucediendo en nuestro mundo interior, y es algo positivo, activo.

Claro que cuando comenzamos esta práctica primeramente nos vamos a encontrar con nuestros aspectos menos trabajados, menos crecidos.
Veamos este ejemplo: si alguien nos resulta antipático, uno advierte la multitud de pensamientos que se acumulan en la mente, el grupo de voces que hablan y gritan des-ordenadamente dentro de uno mismo, lo que están diciendo, las emociones des-agradables que surgen en nuestro interior, el sabor des-agradable que todo esto deja en nuestra psiquis, etc., etc., etc.

Obviamente en tal estado nos damos cuenta también de que interiormente estamos tratando muy mal a la persona a quien tenemos antipatía.
Y para poder ver todo esto se necesita de una atención dirigida intencionalmente hacia adentro de sí mismo; no desde una atención pasiva. La observación de sí es un acto consciente.

Los pensamientos y las emociones son lo observado y nosotros, como un extranjero de sí, somos los observantes de aquello que nos recorre en el mundo interior.
Así, aprendemos a detectar lo disfuncional, lo insano, que habita dentro nuestro, que está dañando o dañándo-nos.

Y para poder observarse internamente de verdad y sinceramente, hacemos esta división operativa: El Observador y Lo Observado.
Dividimos para luego poder unir, integrar y ver algo nuevo; des-cubrir-nos. Sin hacer esta división, es evidente que nunca daríamos un paso adelante en la Vía maravillosa del Auto-Conocimiento y el Despertar.

¿Cómo podría modificar circunstancias aquel que no se conoce a si mismo?; ¿Cómo podría conocerse a si mismo quien nunca se ha observado internamente?;
¿De qué manera podría alguien auto-observarse si no se divide previamente en Observador y lo Observado?

El verdadero conocimiento que realmente puede originar en nosotros una verdadera transformación tiene como origen la auto-observación directa de uno mismo.
A través de esta técnica podemos ver dentro de si mismos, todo ese tren de pensamientos, emociones, deseos, pasiones, comedias privadas, dramas personales, elaboradas mentiras, discursos, excusas, etc.

La observación de si mismo permite que penetre un rayo de luz en nuestro interior.
Podemos preguntarnos: ¿qué estoy diciendo?; ¿qué estoy haciendo?, ¿qué es lo que quiero con esto?
Cuando uno de verdad quiere conocerse a si mismo, practicando la auto-observación puede conocer las diferentes "partes oscuras o sombras" que están en nuestra personalidad, y tapan la luz interior que habita nuestra alma.

Ciertamente jamás podríamos conocernos a si mismos, sin la auto-observación seria y profunda.
Este tipo de trabajo es interno, pero sin embargo, no podemos conocernos sin observarnos previamente en lo externo.

Solo cuando estamos alertas y vigilantes podemos auto-descubrimos.
La vida cotidiana es una escuela maravillosa; a través de nuestros vínculos podemos descubrir esas “sombras” que cargamos en nuestro interior, y nosotros elegimos si queremos sanarlas para poder brillar y ser felices.

Cualquier contrariedad puede conducirnos, mediante la auto-observación íntima, al descubrimiento de esas partes oscuras de sí, ya sean éstas de envidia, celos, ira, codicia, sospecha, calumnia, lujuria, etc. Y esto es el punto de partida que nos permite trabajar para transformar esto en sus virtudes contrarias como: Humildad, Generosidad, Mansedumbre, Templanza, Amor Fraterno, Diligencia.

A medida que el sentido de auto-observación siga su desarrollo mediante la práctica continua, nos iremos haciendo cada vez más capaces de percibir en forma directa aquellas partes que desconocemos de nosotros mismos.
Y también la auto-observación nos permitirá ver los resultados de nuestro trabajo interior.

La Auto-Observación íntima es fundamental para el cambio verdadero. Mirarse internamente y preguntarse:
-¿Cuál es mi estado psicológico al levantarte?
-¿Cuál es mi estado de ánimo durante el desayuno?
-¿Estuviste impaciente con tu esposo/a?
-¿Por qué estuviste impaciente?
-¿Qué es lo que siempre te molesta?, etc.

Observar nuestras reacciones mecánicas ante todos estos pequeños detalles de la vida cotidiana, casa, trabajo, amigos; aquello que uno piensa, siente y hace.
Cada uno de nosotros se encuentra en una determinada etapa y no podemos crecer y avanzar, a menos que descubramos todo aquello que vive dentro de nuestra persona y aún des-conocemos.

A medida que nosotros perseveramos en la auto-observación de si mismos, este hábito se irá desarrollando progresivamente.
Si estamos alertas, incuestionablemente nos descubrimos; y los momentos más críticos de nuestra vida son los más favorables para el trabajo sobre sí.

La vorágine de la vida cotidiana suele devorarnos; pero debemos luchar contra la pasividad y “recordar” quienes somos en verdad: “hijos de DIOS, creados a SU imagen y semejanza”.

La palabra “recordar” deviene de cordio = corazón; de manera que, en un sentido profundo, re-cordar alude a volver a ligar al corazón algo que había quedado desligado de él.
Esto nos cambia la manera de ver el mundo, de vernos a nosotros mismos, jugando los distintos roles en esta obra de teatro que es la Vida.

Así como la oscuridad es consecuencia de la menor percepción de la luz; cuando somos capaces de despejar el camino para ese amor-felicidad que somos, encontramos que el dolor es la ausencia de la percepción del amor-felicidad.

La vida es, en sí, un puro gozo y tu eres amor-felicidad como sustancia y potencial para desarrollar.
Aprendamos a vivir de momento en momento, sin las preocupaciones del pasado y del futuro.
Nuestras mentes deben estar siempre alertas, en plena atención, libres de prejuicios, preconceptos, a fin de ser realmente receptivas de la Verdad que quiere manifestarse.

El pasado es pasado, y ya dio sus frutos. Necesitamos comprender la profunda significación del momento en que vivimos: el aquí y ahora.

Con sólo observar todo esto ya estás dando un paso para tu despertar.
Todo depende de tu actitud, si eres capaz de observar esto y comprenderlo, ya tendrás bastante.

Lo más difícil es la capacidad de ver, ver simplemente, con sinceridad, sin engañarse, porque ver significa cambio.

Ahora bien, hay que “querer” ver: «Y el Verbo se hizo carne» (Jn 1,14), visible, palpable; y hay que “querer” escuchar: «Dichosos más bien los que escuchan la palabra de Dios y la guardan» (Lc 11,28).


«Señor, que vea»
Lc 18,41



Trabajo Personal
¿Qué te dice tu conducta de ti? 
Es una pregunta clave que requiere humildad y una profunda honestidad con uno mismo.

Ejercicios Liberadores:
http://iluminarnuestrosvinculos.blogspot.com.ar/p/ejercicios.html

martes, 17 de mayo de 2011

Un viaje a nuestro Mundo Interior

Navegando Mar Adentro y Echando Redes...

“La mayor sabiduría que puede existir es el conocerse uno mismo”
Galileo Galilei, astrónomo y físico italiano (1564-1642)

Una de las características de este tiempo que nos ha tocado vivir, es que nos cuesta “hacernos cargo” de nuestros propios males. Muy a menudo podemos observar cómo le “echamos la culpa al otro”, intentando justificar con causas externas, lo que no podemos (o no queremos?) ver dentro de nosotros mismos.
Esta actitud representa una barrera que nos impide avanzar en nuestro crecimiento personal.
Tarea que supone que nos trabajemos a nosotros mismos.

Es importante saber que, si bien las condiciones externas pueden ser posibilitadoras u obstaculizadoras de las conductas humanas, las causas internas son las que definen.
Y, ¿cuál sería el camino que nos facilitaría transitar este obstáculo?
Podríamos decir que la clave para poder “hacerse cargo y dejar de tirar la pelota afuera” es lograr un auto-conocimiento; “Conócete a Ti mismo”, decían los griegos e hicieron de esto la bandera de su filosofía.

El punto de partida para “conocerse a uno mismo” es fortalecer nuestra identidad: ¿quién soy?, ¿de dónde vengo?, ¿hacia dónde voy?, ¿dónde estoy?, ¿cómo estoy?.
Re-conocernos y aceptarnos como sujetos de una determinada cultura.

A partir de ahí podrá darse el ser-uno-mismo, esta frase tan mentada hoy en los medios.
Pero lo que no se aclara demasiado es que este ser-uno-mismo requiere hacer uso de una libertad responsable, donde soy YO quien hace las opciones, y no los otros los que deciden por mí.
Si no nos investigamos no podemos conocernos, y entonces dependemos de aquellos que nos van a decir lo que tenemos que hacer.

Una vez que tenemos claro quiénes somos y hacia dónde nos dirigimos, tendríamos que preguntarnos: ¿cuáles son mis fortalezas?, ¿cuáles mis posibilidades?, ¿cuáles son mis obstáculos?, ¿qué amenazas se pueden presentar?. Esto es lo que nos va a dirigir la mirada, dónde poner foco, porque como todo no vamos a poder abarcar, necesitamos hacer un recorte. Observar todo en general, primero, y luego optar dónde es más conveniente actuar, ya que produciría un efecto mayor. En otras palabras, saber cuáles son los puntos críticos que nos conducirían hacia donde queremos ir.

Otro aspecto importante es aprender de los errores. El error es parte del proceso de aprendizaje; ya que nos indica qué es lo que tenemos que hacer distinto la próxima vez. Negar que nos equivocamos es negar la realidad, no existe el sujeto que se “sabe-todo”. Sí existen grados de conocimiento, que sumados se convierten en un verdadero caudal.

El paso que sigue es “des-cubrir al otro”, aprendiendo a aceptar las diferencias, que tanto nos cuesta y que no estamos acostumbrados. Aprendiendo a “debatir ideas y no a combatir personas”.
Martín Buber decía: "La relación con el otro me define. Soy de acuerdo con la manera en que manejo, conjuntamente con el otro, la relación. Hacemos la relación y en ella nos hacemos. Somos producto o consecuencia del entre-nosotros".

Si observamos los grupos humanos, podemos ver que el eje que causa mayores problemas es cómo nos relacionamos con el otro.
Y si focalizamos la mirada en ese eje, podríamos navegar en las profundidades de uno mismo, mirarnos para adentro, o como decía el poeta Rimbaud, “descender una temporada en el infierno”, y preguntarnos:

Cuando me relaciono:

-¿Considero al otro como sujeto con dignidad igual que yo, pero que piensa, siente y actúa de manera diferente porque ha tenido vivencias distintas a las mías? ¿o me creo superior / inferior a él?

-¿Me centro en mi propia necesidad, o reconozco la necesidad común?

-¿Respeto los tiempos del otro, que son distintos a los míos?

-¿Me dejo influenciar por el modelo individualista que me propone el contexto hoy? ¿o me movilizo por mis principios y valores más profundos?

-A la hora de trabajar con otros: ¿opero-con otros (cooperación)? ¿ o en contra-de (competencia)?

-¿Considero el aporte del otro tan valioso como el mío?

-¿Considero que lo diferente enriquece y es motor de nuevos vínculos? ¿tomo lo diferente como "diversidad" o como "lo opuesto"?

-¿Estoy dispuesto/a a decirle al otro las diferencias para ampliar la mirada y acercarnos más objetivamente a la realidad?, ¿o me callo por temor?

-¿Considero que todos tenemos el derecho de ser tal como somos o juzgo a las personas que no son como yo creo que deberían ser?

-¿Me quedo con la 1º impresión que me causa el otro (a veces rechazo, otras excesiva simpatía) o intento conocerlo tal cual es?

-¿Logro pasar del "YO" al "NOSOTROS" en una tarea grupal?

-Cuando me comunico, ¿lo hago por el otro (impongo)? ¿a otro, descalificándolo como emisor y ubicándolo como receptor solamente? ¿contra otro (desplazándolo)? o ¿con otro (feed-back)?

-¿Estoy dispuesto/a a aprender lo nuevo y desaprender cuestiones viejas que hoy no me sirven?

-¿Soy capaz de tener conductas alternativas, o respondo siempre de la misma manera a los hechos?

-¿Divido a las personas en "buenas" y "malas", o reconozco que todos tenemos nuestros propios dones y talentos?

En nuestra familia y en las instituciones que vamos recorriendo en nuestra vida, vamos aprendiendo las formas de relacionarnos, de pensar; y desde estos esquemas miramos la realidad en la que actuamos.

Estas Matrices de Aprendizaje, como le llama Ana Quiroga, operan como filtro de nuestras percepciones, y es lo primero que debemos re-conocer para estar dispuestos a modificar aquello que hoy ya no nos sirve. Hoy, más que nunca, necesitamos plasticidad en el pensamiento y rapidez en la respuesta.

No siempre sabemos qué es lo que nos mueve. Es agradable conocer qué es lo que uno tiene adentro, porque a veces van de la mano, y otras están contrapuestas; y es muy saludable poder ordenarse para pararse desde ahí y ser coherentes con lo que pensamos, sentimos y hacemos.

Esta actitud de reflexionar, indagando, des-cubriendo y resolviendo, se aprende, se construye. Claro que cuesta montañas de esfuerzo. Requiere trabajar-se, como meditar, modelar el carácter, controlar nervios y pasiones, no dejarse llevar por instintos agresivos. En ese de-velar (sacar el velo) nos vamos a encontrar con cosas que no son simples ni sencillas, ni mucho menos inofensivas, pero esto es lo que lo convierte en algo interesante.

Nuestra vida es una elección continua y la elección es una actividad de nuestra CONCIENCIA: ¿con qué lógica elijo vincularme con otro/s? => ¿competencia, comparación, sobrevivencia, poder; o cooperación, autenticidad, igualdad, respeto, equilibrio?, ¿elijo según lo que otro/s me enseñaron (pasado) o lo que yo mismo/a comprendo con mi propia experiencia?

"La vida que no se examina no merece ser vivida", decía Platón.

Es agradable conocer qué es lo que uno tiene adentro; y es muy saludable poder ordenarse para pararse desde ahí y ser coherentes con lo que pensamos, sentimos y hacemos.


Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron…
Lc 24, 31

lunes, 16 de mayo de 2011

Tu Vida tiene un propósito

Hay que des-cubrirlo!



Cuando descubrimos la Misteriosa presencia de Dios dentro de nosotros mismos, todo lo que hacemos y todo lo que somos cobra significado, forma y propósito.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Vivir desde “lo que debería ser”

nos impide percibir "lo que realmente es"



"Si alguien preguntara: querría adelantar en la vida; ¿por dónde he de empezar? Entonces creo que se le debería responder: el supuesto previo para que todo esfuerzo sea eficaz es la aceptación de lo que es, la aceptación de la realidad, de ti mismo, de las personas que te rodean, del tiempo en que vives"
Romano Guardini

Esperar que todo sea como uno quiere
Si observamos detenidamente, esperar que las personas, las cosas, y hasta uno mismo sean de otra manera “de lo que es”, la mayoría de las veces resulta frustrante.
Esperar que los demás nos den lo que creemos que nos deben dar, esperar que cambien y se comporten diferente, esperar que nos den lo que no nos dieron, esperar ser uno mismo diferente a lo que “se es”, luchando contra todo esto, no nos conduce a una vida plena y feliz.

Es vivir hacia fuera
La palabra expectativa, etimológicamente significa: ex-pectore, es decir, “poner el pecho afuera”. Vivir hacia fuera nos induce a perder nuestro propio centro.
¿Qué es nuestro propio centro?
Es nuestra interioridad, ese punto de relación hacia dentro, lo que hace que nuestras fuerzas, cualidades, disposiciones de ánimo y acciones sean una unidad y no que estén contrapuestas unas de otras.

Des-conectados de nuestro propio centro
Vivir hacia fuera y des-conectados de nuestro propio centro, es como estar “hechizados”.
Poner el pecho afuera, con expectativas hacia los demás, hacia los eventos familiares o grupales, hacia cómo tememos o deseamos ser vistos por los otros, nos debilita.

Una existencia plena
Una existencia plena se construye a partir de un equilibrio entre:
- una sana conexión con nuestro mundo interno y
- una sana relación con el mundo externo.
Nuestra vida cotidiana se juega en la interacción de estos dos polos.
Constantemente salimos hacia fuera, observamos, captamos, percibimos, y actuamos.
Luego volvemos hacia adentro, nuestro interior, y nos preguntarnos: ¿qué es esto?, ¿por qué es así?, ¿en qué consiste su esencia?

No se pierde afuera
Lo experimentado afuera adquiere plenitud a partir del conocimiento.
Y cuando queremos lograr alguna meta, es necesario considerar:
-¿qué es lo más apropiado para lograr este objetivo?,
-¿qué requiere esta situación?.
Así es como nos ordenamos y orientamos nuestras acciones hacia “fuera”.

Ni queda enredado en su interior
Este juego ocurre constantemente en nuestra vida cotidiana, y resulta clarificador conocerlo y ser concientes de ello. De esta manera, despiertos ante la vida, uno no se pierde afuera ni queda enredado en su interior; sino que los dos polos interactúan en equilibrio produciendo un sano efecto en nuestra vida.

Abiertos, sensibles y libres de expectativas
La tarea, entonces, es volver hacia adentro, “hacia el propio pecho”, y desde allí, mantenerse abierto, sensible, libres de expectativas de sentirnos bien según lo que sucede -o no- afuera; es decir, de quedar “pendientes de”, lo cual malgasta nuestra energía vital.
Esto lo podemos observar desde la física: un péndulo es algo sin estabilidad propia, algo que se mueve de un polo al otro y que no puede evitar que un polo lo lleve a su opuesto.
Nos sentimos libres
Vivir pendientes de lo externo resulta doloroso.
Es como pensar en respirar solo hacia fuera, ¡qué desesperación cuando imaginamos esto!
Inhalamos, hacia adentro, y exhalamos hacia fuera. Así se sostiene la vida.
Las expectativas de “lo que debería ser”, nos impiden percibir lo que realmente es, y así perdemos libertad.

Y dejamos libres a los demás
Percibir “lo que es” verdaderamente nos permite movernos en la vida con más seguridad, permaneciendo en nuestro centro, sabiendo a qué acercarnos y de qué alejarnos.
Y también dejar libres a los demás; pues muchos sabemos por propia experiencia cuánto nos limitan y nos pesan las expectativas que los demás tienen sobre nosotros.

Lo esencial es darse cuenta
Lo esencial es darse cuenta de estas cuestiones, de conocer cuáles son nuestras expectativas, observar cómo éstas funcionan, pero sin intentar luchar contra ello.
Sino observando, respirando hondo y soltando.
Evaluando la realidad tal y como se nos da, para fluir con ella y tomar lo que se nos brinda en cada momento, más allá de lo que nosotros esperamos.

Y sintonizar con el fluir de la vida misma
Además de soltar las expectativas podemos soltar también nuestros prejuicios, y darnos cuenta que la vida es fresca, móvil, y que podemos sintonizar con ella.
¡Que así sea para cada uno de nosotros!

Para reflexionar
"Uno puede conocerse a sí mismo cuando se des-preocupa, cuando deja de calcular, de manipular, de intentar constantemente dirigir, transformar, someter, controlar; cuando se ve a sí mismo sin expectativas, o sea, cuando la mente no tiene ninguna concepción previa sobre sí misma, cuando la mente está abierta, cuando no está preparada de determinado modo para encontrarse con lo desconocido… entonces, sí se está profundamente vivo, abierto a lo que la Vida da, a lo que la Vida es."
Krishnamurti

"Cuanto más se abaja el corazón por la humildad, más se levanta hacia la perfección"

lunes, 9 de mayo de 2011

El bien que hacemos se expande y se irradia

Las experiencias vividas concientemente son personales, pero siendo personales se aporta lo aprendido a lo colectivo... pasa a ser de "todos"... es que estamos todos conectados... entonces cuando uno aprende o comprende algo nuevo, esto pasa al campo colectivo; y a su vez nos van llegando de ese campo colectivo las nuevas comprensiones que cada uno va aportando... lazos invisibles nos unen a todos...
por Leonardo Boff

No podemos confiar nuestro destino a representantes políticos que, en realidad, no representan a sus pueblos sino a los capitales con sus intereses presentes en sus pueblos.

Necesitamos nosotros mismos asumir una tarea salvadora.

Cada uno en su lugar, cada comunidad, cada entidad, en fin, todos debemos comenzar a hacer algo para dar un rumbo diferente a nuestra presencia en este planeta.

Si no podemos cambiar el mundo, sí podemos cambiar este pedazo de mundo que somos cada uno de nosotros.

Sabemos gracias a la nueva biología y por la física de las energías que el bien que hacemos no queda reducido a nuestro espacio personal.

Ese bien resuena lejos, se irradia y entra en las redes de energía que vinculan a todos con todos, reforzando el sentido profundo de la vida.

De ahí pueden ocurrir surgimientos sorprendentes que apunten hacia un nuevo modo de vivir sobre el planeta y nuevas relaciones personales y sociales más inclusivas, solidarias y compasivas.

Efectivamente, se nota por todos lados que la humanidad no está inmóvil ni endurecida por las perplejidades.

Miles de movimientos están buscando formas nuevas de producción y alternativas que respondan a los desafíos.

Para meditar:
“Nosotros estamos aquí solamente para traer paz a nuestra propia vida, y si traemos paz a nuestra propia vida, todo a nuestro alrededor encuentra su propio lugar, su propio ritmo y paz”
Morrnah Simeona
La Paz comienza por uno mism@

«Obrad, no por el alimento perecedero, sino por el alimento que permanece para vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre, porque a éste es a quien el Padre, Dios, ha marcado con su sello»

sábado, 7 de mayo de 2011

Cuando una mamá queda sola

Necesita contar con un entorno afectivo que la sostenga


En el contexto social actual, son muchas las mamás que crian solas a sus hijos, ya sea porque hubo una separación de la pareja, porque durante el embarazo no pudieron continuar juntos, o por cualquier otro motivo. 

Lo cierto es que, más allá de la causa, no es la situación que deseamos las mujeres. 
Pero también es real que la mayoría de las mujeres las asumimos con responsabilidad y dignidad. 
Incluso a veces, hay que hacerse cargo, también, de la cuestión económica.

La verdad que criar niños solas no es muy alentador, pero también es real que muchas veces las mujeres estamos con nuestras parejas y padres de nuestros hijos y nos sentimos igualmente solas, no comprendidas ni apoyadas.

Por ello, si bien quedar sola tiene sus desventajas, la ventaja es que esta bien claro que estamos solas, las otras personas saben que estamos solas; y desde alli, podemos pedir claramente ayuda a nuestro entorno afectivo. 

Los seres humanos, todos, necesitamos compañía, dialogo, relacionarnos con otros, y mas aun cuando estamos en estas condiciones de mamás solas. 

En esta situación se hace necesario contar con un círculo afectivo que nos sostenga.
Entonces, cuando la pareja no está, sea por el motivo que sea (no interesa en esta reflexión juzgar sino reconocer la necesidad real) aparecen las figuras de las mujeres en su rol de madre, amiga, prima; y también porqué no, de algunos masculinos de la familia: padre, hermanos, tíos, abuelos, etc.

Las mujeres debemos reconocer que nos necesitamos mutuamente para sostenernos y acompañarnos, especialmente en nuestro rol de madres, el cual se sentirá mucho más suave y llevadero que si lo asumimos solas.

Una mamá que se siente acompañada por su familia y demás afectos, 
puede llevar adelante la crianza de su hijo.

jueves, 5 de mayo de 2011

El sentimiento de superioridad

fomenta los grandes conflictos

“El sentimiento de superioridad fomenta los grandes conflictos.
La humildad es la que establece la paz profundamente.
Porque ella nos permite quedar abajo, entre todos.
Sólo abajo, quedamos iguales entre todos.
Con benevolencia, nos mantenemos iguales,
con respeto mutuo y amor, en paz”
Bert Hellinger


Cuando la vida se ve amenazada
Ante situaciones donde la vida se ve amenazada, algunas personas reaccionan huyendo, otras agrediendo a otro/s para obligarle a huir o para apropiarse de él, y a veces, matarlo.
¿Qué habría detrás de esta última conducta?
Estas conductas se alimentan esencialmente del deseo de supervivencia.
Y esta necesidad de despejar el camino de la presencia de algo o de alguien es la forma más extrema de la voluntad de destrucción.

Emerge un deseo de supervivencia
Estos conflictos, ¿serán in-humanos o serán parte de la misma condición humana?
Los conflictos por un lado aseguran la supervivencia, pero por otro también la ponen en peligro; por ello, la humanidad ha establecido leyes y contratos para resolverlos y asegurar la convivencia social.

El orden legal
De esta manera se establece un orden exterior, jurídico, que puede ser cumplido por miedo al castigo o a la exclusión de la comunidad, o bien por un respeto consciente y responsable.
Este orden, al ser impuesto exteriormente, suele generar luchas y conflictos; pero lo cierto es que está al servicio de la supervivencia de la sociedad y de cada uno de sus miembros.

Impone límites a la voluntad de destrucción
Este orden jurídico-legal impone límites a la voluntad de destrucción y protege a las personas; pero hay situaciones límites donde estas fuerzas del orden colapsan y emerge ese instinto destructivo primario, con consecuencias devastadoras.
Esta voluntad de destrucción obra cuando hemos perdido el horizonte, cuando en vez de la búsqueda en común de la mejor solución, en vez de una observación y prueba en común, orientadas hacia lo concreto, las personas del grupo opositor son insultados con improperio y calumnias. Un exterminio moral que declara enemigo al otro, con las consecuencias que esto provoca en toda la sociedad.

Pero en nombre de la “justicia”
Los ciudadanos quedamos expuestos al conflicto sin siquiera poder participar en ello; surgiendo el peligro que también las personas sientan este deseo destructivo y respondan de la misma manera.
Estas confrontaciones emergen, como decíamos, de la necesidad de supervivencia, y además, por la necesidad de justicia.

Suele activarse venganza y destrucción
Y acá cabe preguntarse:
- ¿es un bien máximo este tipo de justicia que intenta devolver mal por mal?;
-¿es un tipo de justicia que intenta justificar la venganza?,
-o ¿será la justicia un bien mayor solo cuando está al servicio de la vida de todos los seres humanos?

Suele ocurrir que la voluntad de supervivencia, de destrucción y el deseo de venganza se activan de tal manera que acaban por generar un daño mayor al recibido, generando a su vez, lo mismo en el otro.
Un verdadero círculo de odio que no hace bien a nadie!
Y así, el conflicto continuará sin fin.

El sentimiento de superioridad fomenta los grandes conflictos
Detrás de todo esto, también está latente el sentimiento que uno es superior al otro.
Este sentimiento de superioridad fomenta los conflictos.
En la vida cotidiana también podemos observar cómo estos sentimientos afloran en las relaciones humanas.
Por ejemplo cuando se ataca a personas que piensan o que actúan de forma diferente a lo que nosotros lo haríamos. Y si los disidentes son vistos como un peligro se origina la pelea desde la creencia que es “bueno” lo que se hace, aún generando daño en el otro.

Síntesis
La humanidad transita un momento donde el conflicto parece no tener fin; y en nombre de la “justicia” se justifica hasta la muerte.
Albert Einstein ha concluido que ningún conflicto se resuelve verdaderamente en el mismo nivel que se originó.
Por ello, para salir del círculo sin fin, habrá que ampliar la mirada y ver más allá; expandir nuestras conciencias y hacer realidad el gran aprendizaje pendiente que es “el camino de la humildad”.
Porque solo ella es la que nos permite mantenernos iguales entre todos, con benevolencia, respeto mutuo y amor. ¡Que así sea! =)

“El único símbolo de superioridad que conozco es la bondad”
Ludwig van Beethoven (1770-1827) Compositor y músico alemán.

“La virtud es para dar testimonio.
Responde al mal con el amor y la paciencia”
Catalina de Siena

miércoles, 4 de mayo de 2011

El Secreto de un Santo



Gracias a "Lugar de Paz" que me compartió éste video a través de Facebook =)

Él perdonó a los que atentaron contra su vida...

El amor no tiene barreras...

No tengáis miedo
Juan Pablo II