jueves, 28 de abril de 2011

La verdadera grandeza humana

¿Hacia dónde voy?
Hacia la vida, la vida plena, ahora,
realizando la acción más conveniente
instante tras instantes.


“La grandeza se logra con una vida común.
La vida plena es una vida en la que una pareja se encuentra, tiene hijos y encara todo el esfuerzo y todo el riesgo y toda la felicidad y el sufrimiento en la familia.
Esa es la verdadera grandeza humana.
Y es la vida más común de todas.
La mayoría vive una vida así de común”
Bert Hellinger

«Abrió sus inteligencias para que comprendieran las Escrituras»
Lc 24, 45

Las Enfermedades y el amor en la familia

El grado supremo de la medicina es el amor.
Paracelso
(1493-1541 alquimista, médico y astrólogo suizo)


A veces las enfermedades pueden ser el camino tortuoso que elegimos inconscientemente para intentar librarnos de nuestra responsabilidad, como si quisiéramos regresar a los brazos de nuestra madre para sentirnos seguros con los mimos que recibimos de ella o que quisimos tener y nunca tuvimos en nuestra infancia...

Pero la enfermedad nos lleva a una negociación oculta en el alma.

Y aunque la veamos con poca dignidad, probablemente ella sea la que nos mantenga con vida.

Depresiones, ganas constantes de renunciar a la vida (suicidio), cáncer, gordura, síndrome de déficit de atención y muchas otras dolencias comunes asedian nuestra vida en sociedad.

Y a veces para ellas tenemos pocos remedios.

Nadie nos enseña a mirar en el alma de la familia donde anida mucha información al respecto.

Y si soy capaz de mirar lo que viaja oculto en mi sistema de familia, probablemente tendré una mayor oportunidad de encontrar lo que me lleva a estar enfermo, que no es más que amor y lealtad hacia mi propia familia…

Donde está la herida está la sanación…

miércoles, 27 de abril de 2011

El Que Quiera Re-Nacer

Tiene que romper un mundo

"El pájaro rompe el cascarón.
El huevo es el mundo.
El que quiere nacer tiene que romper un mundo"

Herman Hesse (1877-1962) Escritor, poeta, novelista y pintor suizo de origen alemán.

Pascua significa Paso
Los cristianos estamos festejando Pascuas.
Y la palabra Pascuas significa paso.
¿Paso a qué?: paso de un estado primitivo a otro más evolucionado, más libre.
Y así como rompemos los huevitos de pascuas, si queremos re-nacer y pasar a un nuevo estado más evolucionado, necesitamos romper la estructura que nos contiene.
Necesitamos quebrar esa estructura para pasar a ser personas cada vez más autónomas, más lúcidas, más sensibles, que eligen por sí mismas y no solo por lo que los demás esperan.

Hacia un estado más evolucionado
Y no es necesario esperar las fiestas pascuales para ello.
Podemos hacer que cada día sea una pequeña Pascua.
Un paso hacia la evolución, a la cual estamos todos llamados.
Gracias a la psicología humanista, y a Carl Rogers -uno de sus exponentes-, hoy sabemos que todos los seres vivientes tenemos una tendencia auto-actualizante que nos empuja a desarrollarnos, a evolucionar.
Esta fuerza nos lleva a expresar mayor plenitud, mayor honestidad, mayor claridad interna, mayor compasión, mayor lucidez, más amor!

Rompiendo lo viejo
Y el proceso que realizamos cuando evolucionamos podemos compararlo con romper el cascarón de un huevo.
Dejando atrás la comodidad de lo viejo para atrevernos a lo nuevo, a lo in-explorado, a aquello que aún no somos, pero que estamos llamados a ser.

Nace el "hombre nuevo"
Así, vamos re-creándonos. Nos vamos pariendo a nosotros mismos.
Y podemos re-elegir nuestra vida porque hemos aprendido a tomar el timón.
Claro que cada uno es libre para elegir romper la cáscara que nos contiene y lanzarnos hacia lo nuevo, o quedar aferrados a lo viejo y conocido.
Ojalá elijamos romper el cascarón, tantas veces como sea necesario.

Para reflexionar"
No soy un hombre que sabe.
He sido un hombre que busca y lo soy aún, pero no busco ya en las estrellas ni en los libros: comienzo a escuchar las enseñanzas que mi sangre murmura en mí.
Mi historia no es agradable, no es suave y armoniosa como las historias inventadas; sabe a insensatez y a confusión, a locura y a sueño, como la vida de todos los hombres que no quieren mentirse más a sí mismos.
La vida de todo hombre es un camino hacia sí mismo, la tentativa de un camino, la huella de un sendero.
Ningún hombre ha sido nunca por completo él mismo; pero todos aspiran a llegar a serlo, oscuramente unos, más claramente otros, cada uno como puede.
Todos llevan consigo, hasta el fin, viscosidades y cáscaras de huevo de un mundo primordial.
Alguno no llega jamás a ser hombre, y sigue siendo rana, ardilla u hormiga.
Otro es hombre de medio cuerpo arriba, y el resto, pez.
Pero cada uno es un impulso de la Naturaleza hacia el hombre.
Podemos comprendernos unos a otros, pero sólo a sí mismo puede interpretarse cada uno
"
Herman Hesse

Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron…
Lc 24, 31

martes, 26 de abril de 2011

Los tres escalones del CRECIMIENTO PERSONAL














"Cada tiempo tiene su tiempo.
Empújalo, y será demasiado pronto;
retenlo, y será demasiado tarde.
En el momento correcto, no habrá nada que lo detenga."
Ray Griegg

La vida plantea desafíos
La vida plantea desafíos, pero lo importante es como vemos nosotros esos desafíos.
Las personas durante nuestra vida, pasamos por tres escalones que podríamos llamar:
“Los 3 escalones del Crecimiento Personal”.
Es común que vayamos transitando por cada uno, con avances y retrocesos, hasta que pegamos el salto cualitativo hacia el nuevo escalón.
Pero hay personas que se quedan detenidas en el 1° o 2° escalón; y el desafío es llegar al tercero.

El Crecimiento Personal es un proceso
Así podríamos definir los tres escalones del a Crecimiento Personal:
1°- SUFRIR
En este escalón es común preguntarse:
-“¿Por qué Dios no se apiada de mi?”,
-“¿Por qué las personas son tan malas?”,
-“¿Por qué me tiene que pasar esto a mi?”.
Esta forma de pensar nos calma momentáneamente la ansiedad y la angustia, pero cierra todas tus posibilidades de crecer.
Si nos detenemos en este escalón, nos vamos encerrando en un círculo vicioso de tristeza, del cual nos resulta muy difícil salir si no pedimos ayuda a personas idóneas.

2°- APRENDER DE LAS DERROTAS
En esta etapa, las preguntas que nos hacemos a nosotros mismos son:
- “¿Qué puedo aprender de esto que me está pasando?”;
-“¿Qué puedo hacer al respecto?”.
Superamos la mentalidad de quedarnos atrapados en el sufrimiento y comenzamos a crecer.
Y así vemos que la vida es aprendizaje.
Pero si nos detenemos acá, en algún punto de nuestra vida nos daremos cuenta que hemos estado pedaleando en el vacío y nos preguntaremos:
-“¿Qué sentido tiene todo lo que estoy haciendo? Algo me falta”.
Si continuamos caminando hacia adelante, con perseverancia, para encontrar la respuesta, habremos avanzado hacia el tercer escalón.

3°- EL PROPÓSITO DE TU VIDA
Llegaremos a ver nuestra vida como una misión de vida que tenemos que llevar a cabo.
Si miramos retrospectivamente 10 años atrás en nuestra vida, podemos ver cómo cada una de las acciones, nos llevaron cuidadosamente al momento que estamos viviendo hoy.
Veremos con claridad que cada persona y circunstancia de nuestro pasado, parecen acomodarse como si fueran piezas de un rompecabezas.
Descubrimos cómo tal adversidad vivida (enfermedad, pérdida de trabajo, duelo, etc.) nos obligó a ir por sendas que ahora estamos muy agradecidos.
Comprendemos que el que tu pareja te haya dejado, te llevó a conocer a la persona con la que actualmente estás felizmente casado hoy.
Cada hecho está ligado con el siguiente.
En esta etapa la pregunta ya es:
-¿Qué puedo darle yo a la Vida?
-¿Cómo puedo servir a la Vida?

Todo está relacionado con todo
Todo está relacionado con todo.
En el momento es como si miráramos un tapiz del lado del revés y no entendemos la figura, pero luego vamos viendo cómo se va formando esa creación, vemos más claramente (clari-videncia), y comprendemos que todo sucede por una razón superior a nosotros, que hay una mano de un Maestro detrás de esa obra de arte que es nuestra propia vida.
Cuando llegamos al tercer escalón, el éxito social es secundario para nosotros, pero paradójicamente, es una consecuencia del mismo.

Recibir y Dar
En el escalón 1 y 2 el enfoque está orientado en recibir.
En el escalón 3, te concentrarás en dar.
La vida pasa a ser una mágica aventura; y vivimos el presente preguntándonos qué tiene que ver determinada persona o circunstancia con nuestra misión.

Para lograr auténtica felicidad
La felicidad auténtica la logramos cuando transitamos el camino y llegamos al 3° escalón.
Allí es donde sabemos que nuestra vida –única e irrepetible- tiene un propósito que solo nosotros podemos llevar a cabo.
Y cuando nos vamos dando cuenta de esto y comenzamos a cuestionarnos, aparecen los maestros para enseñarnos lo que necesitamos aprender, para poder cumplir nuestra misión.
Pueden presentarse en la forma de un amigo, un libro, un niño, un blog =) o una nota en el diario que por arte de magia aparece. No es coincidencia, son señales que hay que aprender a decodificar.
Recibirás pistas a lo largo de tu vida, que te dirán qué hacer.
Sólo mantente alerta, Despiert@ y sigue tu intuición para Crecer en el Amor que Sirve a la Vida.

Y una vida plena
Así que recuerda: sólo cuando estés en el tercer escalón del crecimiento personal experimentarás esa sensación interior de plenitud.
Tu vida tiene un propósito y tu tarea es des-cubrirlo.

¡Despierta para la Vida!
Cuentan que un hombre le preguntaba a su amigo:
- "¿Rezas a Dios?"
Y él le dijo:
- "Sí, todas las noches"
-"¿Y qué le pides?" preguntó,
-"No le pido nada. Simplemente le pregunto en qué puedo ayudarlo"

Y Sirve con Amor =)
Medita en tus responsabilidades ante el mundo y ante Dios.
Realiza tu trabajo sirviendo con amor.

Para reflexionar
Cambiamos nosotros, cambiamos el mundo.

La espiritualidad nos ilumina el camino
"Al ver vuestras buenas obras glorificarán a vuestro Padre celestial"
Mateo 5,16.

«Mujer, ¿por qué lloras?»
Jn 20,15

domingo, 24 de abril de 2011

¡Felices Pascuas! =)

Vivir libres de temor, libres para amar,
libres para ser felices,
es una experiencia de Resurrección
que podemos vivenciar en nuestra vida hoy.
¡Que así sea! ¡Felices Pascuas!


«No tengáis miedo»
Mt 28,10

viernes, 22 de abril de 2011

Tiempo para meditar...

Tu, yo, los otros, todos, somos una chispa divina de Dios 

Nacimos para manifestar la Gloria de Dios que está dentro de cada uno y de todos.

miércoles, 20 de abril de 2011

Mirar de frente el dolor

Es el camino para transformarlo

Para transformar esa energía acumulada de dolor,
es necesario poner atención, observar y estar presentes en eso que nos pasa.


En una situación de dolor/angustia, tenemos dos opciones: hacerse cargo o no.

Si procesas el problema significa que te estás haciendo cargo.

Si lo reprimes, lo estás negando.

Hay una gran diferencia entre ambas actitudes.

Negar y reprimir nos induce a la enfermedad, propia o incluso de nuestros hijos, ya que no solamente heredan los genes sino también nuestras emociones no miradas.

Vivir “despiertos” implica mirar de frente el dolor y estudiar profundamente el mensaje que nos viene a dar, cuál es la vivencia que es necesario mirar, llorar y aceptar como parte de nuestro destino, para sanar y liberarse.

Esta conciencia despierta penetra profundamente y quita las penas emocionales desde la raíz.

Sólo despiertos y haciéndonos cargo es posible purificar-se a partir de permitirse sentir las emociones, y finalmente, transformarlas.

Claro que hay que tener coraje para mirar la verdad en nuestro interior porque nuestra mente tiende a juzgar, resistirse y luchar contra lo que es incómodo o doloroso. Recordemos que la sanación se logra a partir de “Despertar y Crecer”, de tomar contacto con la Verdad y volvernos más conscientes y lúcidos.

La verdad duele a veces... pero nos libera!

Visita la página http://iluminarnuestrosvinculos.blogspot.com.ar/p/ejercicios.html y alli encontrarás el ejercicio que tu alma necesita para liberarse y crecer. Adelante!

Para profundizar en esta temática, te recomiendo el libro "Transformando Nuestros Sentimientos", y "Madurando Nuestros Apegos", Ed. San Pablo, 2008
http://www.san-pablo.com.ar/comprar/advanced_search_result.php?search_in_description=1&keywords=buttera

domingo, 17 de abril de 2011

Dis-Frutando (entre frutos diversos) la Madurez =)

Recibiendo mis 45 años =)

Comenzamos a vivir, tropezamos, nos levantamos, a veces desfallecemos, luego nos recuperamos, aprendemos de los errores y el sentimiento de éxito se alterna con el del fracaso. Continuamos nuestra búsqueda, en algún momento se Despierta y Crece nuestra conciencia, y surge así la integración y claridad: hay un camino más allá del éxito y del fracaso. Todo está al servicio de nuestra evolución, de Algo más Grande. 


En nuestra cultura actual no está muy bien visto la madurez. Pareciera que cumplir años después de cierta edad, se vive más como una pérdida que como un regalo de la Vida.
Incluso algunos hablan de "prepararse" para poder afrontar esa etapa en vez de "disfrutarla".

Personalmente, como otras culturas más cercanas a la naturaleza humana, considero la madurez como un regalo de la Vida que nos trae, conjuntamente, experiencia vital y lucidez mental; aspectos esenciales para crecer en sabiduría.

Por ello, cumpliendo mis 45 años, siento un profundo agradecimiento a la Vida por el tesoro que esto significa para mi:
-profundizar en el conocimiento interior,
-contar con más herramientas para sostener vínculos sanos,
-crecer cada día en el amor en sus diferentes manifestaciones: hija, hermana, ex-esposa, madre, mujer, esposa, amiga, abuela, etc.

En mi ciudad, el día comenzó nublado y luego, se fue transformando hasta llegar a una hermosa tarde dorada... Asi ha sido también el cambio de conciencia ocurrido en mi viaje interior, desde la oscuridad del temor de no saber quién soy y perderme en el camino, hacia la luz dorada de saberme creada, amada y guiada por Dios. Siempre!

Acepto con Auténtica Felicidad haber alcanzado la madurez gracias a todo lo vivenciado; y dis-fruto los diversos frutos que este momento vital me regala a cada momento. ¡Bienvenida MADUREZ!

Miro hacia atrás, acepto, agradezco y honro todo lo vivido. Nada ha sido en vano. Gracias mamá, gracias papá. Gracias a todos mis ancestros. Gracias a todos los que transitaron un tramo del camino. Tengo fuerzas para mirar hacia adelante, hacia la Vida. Y servirla.

¡Gracias Vida! Te honro, respeto y estoy a tu servicio.

"Yo estoy con ustedes todos los días
hasta el fin de la historia"
Mt 28, 20

viernes, 15 de abril de 2011

¿Qué ocurre cuando estás despierto?

lo ves todo claro

por Anthony de Mello*
¿Se puede decir que en estos últimos días no te has sentido como una persona libre y feliz, sin problemas ni preocupaciones? ¿No te has sentido así?

Pues estás dormido.

¿Qué ocurre cuando estás despierto?

No cambia nada, todo ocurre igual, pero tú eres el que ha cambiado para entrar en la realidad.
Entonces lo ves todo claro.

Le preguntaron a un maestro oriental sus discípulos:

"¿Qué te ha proporcionado la iluminación?"

Y contestó:

"Primero tenía depresión y ahora sigo con la misma depresión, pero la diferencia está en que ahora no me molesta la depresión"

Estar despierto es aceptarlo todo, no como ley, ni como sacrificio, ni como esfuerzo, sino por iluminación.
Aceptarlo todo porque lo ves claro y ya nada ni nadie te puede engañar. Es despertar a la luz.

El dolor existe, y el sufrimiento sólo surge cuando te resistes al dolor. Si tú aceptas el dolor, el sufrimiento no existe. El dolor no es inaguantable, porque tiene un sentido comprensible en donde se remansa. Lo inaguantable es tener el cuerpo aquí y la mente en el pasado o en el futuro.

Lo insoportable es querer distorsionar la realidad, que es inamovible. Eso sí que es insoportable. Es una lucha inútil como es inútil su resultado: el sufrimiento. No se puede luchar por lo que no existe.

No hay que buscar la felicidad en donde no está, ni tomar la vida por lo que no es vida, porque entonces estaremos creando un sufrimiento que sólo es el resultado de nuestra ceguera y, con él, el desasosiego, la congoja, el miedo, la inseguridad...

Nada de esto existe sino en nuestra mente dormida. Cuando despertemos, se acabó.

*Anthony de Mello, (1931- 1987) Sacerdote jesuita.

jueves, 14 de abril de 2011

Las contrariedades, los obstáculos y las crisis


Son oportunidades para Despertar y Crecer 

Hoy es tiempo de ampliar nuestras conciencias,
calmar la mente agitada, limpiar las puertas de la percepción y restaurar la salud del ojo del corazón
mediante el cual nos volvemos más sabios y amorosos.

Las contrariedades, los obstáculos y las crisis son oportunidades disfrazadas que la Vida nos regala para que podamos crecer y evolucionar. Son mensajes implícitos que tenemos que aprender a decodificar.

Cuando nosotros nos permitimos transitar estos procesos con fe que “todo es para bien” (Rom 8,28), comprendemos el mensaje, y actuamos en sintonía con los valores universales (humildad, paciencia, prudencia, compasión, generosidad, justicia, orden, igualdad, libertad, fortaleza, templanza, armonía, bondad, benevolencia, sabiduría, amor) la Vida misma nos sorprenderá con un milagro.

Por el contrario, cuando nos resistimos tozudamente, los eventos se repetirán una y otra vez, y nos quedamos detenidos en un mismo lugar como el perro que se muerde su propia cola; porque no hemos realizado el aprendizaje que estas experiencias nos vienen a regalar.

Despiertos, atentos y conscientes podemos trascender el temor que nos provocan los obstáculos o las contrariedades y re-conocerlos como nuestros maestros, guías, verdaderos desafíos que nos ofrecen la oportunidad de re-conocernos, comprender algo nuevo, aprender, crecer, desplegarse, expandirse, evolucionar.

¡Adelante!


Ciertos eventos se repiten en nuestra vida porque no hemos realizado el aprendizaje que necesitábamos para nuestra evolución personal.
Cuando comprendemos el mensaje y trabajamos para aprender lo necesario, esos eventos dejan de repetirse, porque su misión ya está cumplida.


 

“Lo que el Padre me ha enseñado, eso es lo que hablo...”
Jn 8, 28



Estar despierto es aceptarlo todo, no como ley, ni como sacrificio, ni como esfuerzo, sino por iluminación.
Aceptarlo todo porque lo ves claro y ya nada ni nadie te puede engañar. Es despertar a la luz.
Anthony de Mello


martes, 12 de abril de 2011

Para quien quiere ver la Verdad Hoy es el tiempo

El pasado que no fue mirado, elaborado, transformado; actúa hoy quitándonos energía vital para disfrutar el aquí y ahora.
La clave es mirar con amor “lo que fue”, integrándolo a nuestro corazón.

En casi todas las familias hay vivencias que impactan a sus integrantes.

Muchas veces, como el dolor es muy grande, éstas cuestiones se intentan tapar o negar.

Y "de eso no se habla más", generándose así, un "secreto familiar".

Hoy sabemos gracias a A. Einstein que "nada se pierde, todo se transforma", con lo cual, esto que no es mirado, queda en el alma de la familia.

Luego, los hijos, por amor ciego y una lealtad invisible, adoptan reacciones y se hacen cargo de éstas cuestiones que no tienen que ver con ellos, dificultándose así llevar adelante su propio camino de vida.

Gracias a maestros como Enrique Pichón Riviére, Bert Hellinger y otros, que han des-ocultado éstas dinámicas familiares inconscientes, podemos dejar de mirar solamente a la persona con problemas de conducta (y etiquetarla de "enfermo"), porque sabemos que esta persona denuncia el problema familiar, y podemos comprender que con sus conductas inadecuadas viene a traer un mensaje, que es portavoz y está al servicio de Algo Grande que quiere manifestarse en esa familia.

Hoy es posible sacar a la luz éstas dinámicas inconscientes, des-atando esos hilos invisibles que nos tienen "mal atados"; y así, cada uno puede hacerse cargo de lo suyo, de su propio destino, liberándose a si mismo y liberando también, a su descendencia.

Para quien quiere ver la Verdad hoy es el tiempo.
El poder de la ilusión se evapora.


Conocerán la verdad
y la verdad los hará libres.

domingo, 10 de abril de 2011

Consejos de Georges Gurdjieff a su hija

para la vida cotidiana

1. Sé consciente en cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces.
2. Termina siempre lo que comenzaste.
3. Haz lo que estás haciendo lo mejor posible.
4. No te encadenes a nada que a la larga te destruya.
5. Desarrolla tu generosidad sin testigos.
6. Trata a  cada persona como si fuera un pariente cercano.
7. Ordena lo que has desordenado.
8. Aprende a recibir, agradece cada don.
9. Cesa de autodefinirte.
10. No mientas ni robes, si lo haces te mientes y te robas a ti mismo.
11. Ayuda a tu prójimo sin hacerlo dependiente.
12. No desees ser imitado.
13. Haz planes de trabajo y cúmplelos.
14. No ocupes demasiado espacio.
15. No hagas ruidos ni gestos innecesarios.
16. Si no la tienes, imita la fe.
17. No te dejes impresionar por personalidades fuertes.
18. No te apropies de nada ni de nadie.
19. Reparte equitativamente.
20. No seduzcas.
21. Come y duerme lo estrictamente necesario.
22. No hables de tus problemas personales.
23. No emitas juicios ni críticas cuando desconozcas la mayor parte de los hechos.
24. No establezcas amistades inútiles.
25. No sigas modas.

26. No te vendas.
27. Respeta los contratos que has firmado.
28. Sé puntual.
29. No envidies los bienes o los éxitos del prójimo.
30. Habla sólo lo necesario.
31. No pienses en los beneficios que te va a procurar tu obra.
32. Nunca amenaces.
33. Realiza tus promesas.
34. En una discusión ponte en el lugar del otro.
35. Admite que alguien te supere.
36. No elimines, sino transforma.
37. Vence tus miedos,  cada uno de ellos es un deseo que se camufla.
38. Ayuda al otro a ayudarse a sí mismo.
39. Vence tus antipatías y acércate a las personas que deseas rechazar.
40. No actúes por reacción a lo que digan bueno o malo de ti.
41.  Transforma tu orgullo en dignidad.
42.  Transforma tu cólera en creatividad.
43.  Transforma tu avaricia en respeto por la belleza.
44.  Transforma tu envidia en admiración por los valores del otro.
45.  Transforma tu odio en caridad.
46. No te alabes ni te insultes.
47. Trata lo que no te pertenece como si te perteneciera.
48. No te quejes.
49. Desarrolla tu imaginación.
50. No des órdenes sólo por el placer de ser obedecido.
51. Paga los servicios que te dan.
52. No hagas propaganda de tus obras o ideas.
53. No trates de despertar en los otros emociones hacia ti como piedad, admiración, simpatía, complicidad.
54. No trates de distinguirte por tu apariencia.
55. Nunca contradigas, sólo calla.
56. No contraigas deudas, adquiere y paga en seguida.
57. Si ofendes a alguien, pídele perdón.
58. Si lo has ofendido públicamente, excúsate en público.
59. Si te das cuenta de que has dicho algo erróneo, no insistas por orgullo en ese error y desiste de inmediato de tus propósitos.
60. No defiendas tus ideas antiguas sólo por el hecho de que fuiste tú quien las enunció.
61. No conserves objetos inútiles.
62. No te adornes con ideas ajenas.
63. No te fotografíes junto a personajes famosos.
64. No rindas cuentas a nadie, sé tu propio juez.
65. Nunca te definas por lo que posees.
66. Nunca hables de ti sin concederte la posibilidad de cambiar.
67. Acepta que  nada es tuyo.
68. Cuando te pregunten tu opinión sobre algo o alguien, di sólo sus cualidades.
69. Cuando te enfermes, en lugar de odiar ese mal considéralo tu maestro.
70. No mires con disimulo, mira fijamente.
71. No olvides a tus muertos, pero dales un sitio limitado que les impida invadir toda tu vida.
72. En el lugar en que habites consagra  siempre un sitio a lo sagrado.
73. Cuando realices un servicio no resaltes tus esfuerzos.
74. Si decides trabajar para los otros, hazlo con placer.
75. Si dudas entre hacer y no hacer, arriésgate y haz.
76. No trates de ser todo para tu pareja; admite que busque en otros lo que tú no puedes darle.
77. Cuando alguien tenga su público, no acudas para contradecirlo y robarle la audiencia.
78. Vive de un dinero ganado por ti mismo.
79. No te jactes de aventuras amorosas.
80. No te vanaglories de tus debilidades.
81. Nunca visites a alguien sólo por llenar tu tiempo.
82. Obtén para repartir

sábado, 9 de abril de 2011

Nuestro corazón en Río de Janeiro

por Laurence Freeman

Un día soleado, un joven entra en su antiguo colegio con una pistola y mata a varios jóvenes.

Un dolor y una oscuridad indescriptibles se apoderan de las almas de los padres desesperados que esperan fuera. Una pérdida irreparable ha irrumpido en algunas vidas en un instante y de forma cruel como la fuerza impersonal de un desastre natural.

Nos esforzamos en explicar ese lado horrible de la naturaleza humana, pero no podemos. 

Debemos aceptar que no hay explicación para el mal, que coexiste con el misterio del amor.
Si nos fijamos, es posible vislumbrar que lo peor de que son capaces los seres humanos proviene de los agujeros negros donde el amor no puede entrar.
Si hay algo que podamos llamar "significado" en estos hechos, ese algo debe ser que se nos devuelve a la vida más convencidos de que debemos amarnos unos a otros como Él nos amó. Que sólo el poder del amor importa.
Tenemos que estar preparados para la muerte, sea cual sea el modo en que venga.
Nuestro sendero espiritual no vale si no creemos que nos está preparando para la muerte.
Cuánto más preparados estemos, más libremente podremos amar lo que no puede ser amado, una vez que las partes oscuras de nuestros corazones hayan sido superadas.
No podemos explicar las tragedias que causan algunas psiques destruídas, pero sí podemos sumergirnos completamente en la compasión que suscitan.
El amor entonces se puede ver como un tsunami que se lleva todas las fuerzas destructoras y autodestructoras y que cura lo que parece incurable.

Más allá de las palabras, abracemos esos corazones rotos de Río en ese amor.
 Laurence Freeman

viernes, 8 de abril de 2011

Sobre la dinámica de los celos


La persona celosa desea inconscientemente que la pareja se vaya.
Bert Hellinger

El filósofo alemán Bert Hellinger, en su libro La simetría oculta del amor, tiene una interesante explicación sobre la dinámica de los celos:
-la persona celosa desea inconscientemente que la pareja se vaya.

Desde esta mirada, el origen de los conflictos de una persona no es visto de manera individual, sino por un orden sistémico generado por su histórico familiar.

Según Hellinger, algunas de las dinámicas sistémicas inconscientes que nos llevan a repeler a nuestras parejas son:

- Para confirmar una antigua creencia de que no merecemos el amor, por ejemplo, o de que causaremos infelicidad. Ciertas personas tienen miedo de ser abandonadas e inconscientemente, se apartan de las parejas. Crean lo que recelan, como si el abandono fuese preferible a la separación voluntaria.

- Para ser fiel a las creencias y ejemplos de la familia: actuar como actuaron los padres cuando no conseguían aceptarse plenamente, cuando se separaron o cuando uno de ellos falleció en el comienzo de una relación.

- Para operar una identificación inconsciente con otra persona perjudicada por el sistema. Por ejemplo, una mujer no se casó porque tenía que cuidar de los padres ya ancianos. Su joven sobrina se identificó inconscientemente con ella y tampoco se casó.

- Para cumplir una obligación personal. Un hombre abandonó a su antigua familia para asumir la actual relación. La segunda esposa, muy encelada, quiso abandonarlo también. En la relación de ayuda sincera y profunda, percibió claramente que se sentía obligada para con la primer familia del marido, solidaria con ella. Esto es, en este caso, el celo no surge debido a los actos del marido, y si, del secreto reconocimiento de su deuda para con la antigua pareja.

Des-ocultar estas dinámicas, tomando conciencia de nuestro papel en el sistema familiar, nos permiten dejar de actuar como coadyuvante de ciertos conflictos. En otras palabras, al comprender como nuestra historia personal está contaminada por las repeticiones de un conflicto generacional no resuelto, decidimos no repetirlo, re-definiendo nuestra posición en el sistema familiar.

La mejor manera de disminuir la intensidad de los celos es dejar de interpretarlo como un drama y comenzar a expresarlo y trabajarlo como una experiencia de sufrimiento emocional que es posible transformar (1) .

Para lo cual será necesario ser honesto con uno mismo, y abrirse con el otro de manera simple y sincera, porque la sinceridad es en sí un antídoto del deseo de manipular y controlar al otro. Al conversar con nuestra pareja sobre la experiencia de los celos dejaremos de usar nuestro sentimiento como un arma de defensa o de ataque para mantener a nuestra pareja bajo control.

Si usamos los celos como un medio de controlar a nuestra pareja, acabaremos apartándolo cada vez más de nosotros. Pero es importante no negarnos nuestros sentimientos, pues al ocultarlos seremos nosotros quienes naturalmente nos aislaremos, causando un mal aún mayor, pues cuanto más nos apartamos, más nuestros celos tenderán a crecer. Lo mejor es buscar ayuda para mejorar nuestra auto-estima y re-conectar con la realidad de quienes somos en verdad: hijos de Dios creados a su imagen y semejanza.

La des-valorización de sí mismo es una de las causas más importantes de los celos intensos. Las personas que desean crecer y desarrollarse, no temen a sus conflictos emocionales y saben que a partir de ello, es posible avanzar en el proceso de auto-conocimiento.

Cuando expresamos nuestras experiencias emocionales con la intensión de profundizar nuestras relaciones, cultivaremos sinceridad y honestidad, actitudes básicas para crecer en el amor sano y maduro.

Trabajo Personal
Para quien siente que los celos atrapan su vida:
-Comienza por percibir cuándo y cómo surgen los celos.
-Observa como quien levanta datos para una investigación científica, como reaccionas cuando surgen los celos. Al hacer eso, gradualmente dejarás de tener reacciones exageradas, pues al observarte a ti mismo estarás aprendiendo una mirada sana, capaz de discernir entre imaginación y realidad.

[1] Para profundizar sobre el tema sugiero la lectura de “Transformando Nuestros Sentimientos”, Maria G. Buttera y Dr. Roberto F. Ré, Editorial San Pablo 2008.

miércoles, 6 de abril de 2011

Hacia una espiritualidad ecuménica

Clarificando Nuestra Mirada con la Humildad

Se está produciendo el inicio de una nueva edad histórica, caracterizada por la búsqueda de una espiritualidad ecuménica que tiende a lograr una ampliación de conciencia para toda la humanidad.


"Dios está presente en todos"




En una mesa redonda sobre religión y paz, en la cual participaba el Dalai Lama, le preguntaron:

-¿Cuál es la mejor religión?

El Dalai Lama hizo una pequeña pausa, sonrió, y afirmó:

"La mejor religión es la que te aproxima más a Dios, al Infinito. Es aquella que te hace mejor"

-¿Qué es lo que me hace mejor?, le preguntaron,

El respondió:
-"Aquello que te hace más compasivo, más sensible, más desapegado, más amoroso, más humanitario, más responsable, más ético... La religión que consiga hacer eso de ti es la mejor religión."  

Lo que realmente importa es nuestra conducta en nuestros vínculos cotidianos.
"El Universo es el eco de nuestras acciones y nuestros pensamientos"

Para reflexionar
Cuida tus Pensamientos porque se volverán Palabras.
Cuida tus Palabras porque se volverán Actos.
Cuida tus Actos porque se harán Costumbre.
Cuida tus Costumbres porque forjarán tu Carácter.
Cuida tu Carácter porque formará tu Destino.
Y tu Destino será tu Vida.


¿Dónde y cómo encontramos a Dios, la fuente, el objetivo?
No solo en la iglesia, o el templo o la mezquita, o la Biblia o los textos sagrados o los eventos de nuestra vida.
Lo encontramos en nuestra profundidad interior.
De hecho, el conocimiento central y básico de Dios está en el corazón, donde el encuentro con nosotros mismos y con Dios son inseparables.
Su unión, el auto-conocimiento y el conocimiento de Dios, es la terapia más profunda.
P. Laurence Freeman


Dios está presente en todas las personas.
Reside en cada corazón.
Por lo tanto, no confines a Dios a un templo, mezquita o iglesia. Dondequiera que el ser humano esté, allí estará Dios.
Al no darte cuenta de esto, te permites criticar a los demás.
Para sobreponerte a este hábito, indaga en tu interior:
"¿A quién adoro? ¿A quién critico?"
Dios está presente en todos.
De manera que criticar a alguien equivale a criticarte a ti mismo. Cuando amas a alguien, te amas a ti mismo.
A quienquiera que critiques, tu crítica llega a Dios (Sarva Jeeva Thiraskaaram Keshavam Pratigacchati).
A quienquiera que saludes, tu saludo alcanza a Dios (Sarva Jeeva Namaskaram Keshavam Prattigachati).

Sai Baba

Todos somos iguales antes los ojos de Dios. 
Para El, nadie está más adelante ni más atrás. 
Nadie vale más ni menos. Cualquier interpretación y clasificación como ser especial corresponde al terreno del ego humano y no al terreno de lo divino.



martes, 5 de abril de 2011

Creando Puentes Hacia Nuestro Mundo Interno

Mirando al Centro de Nuestro Corazón...
Haciendo de Nuestra Vida Una Bella Obra de Arte... .
Re-conectándonos con el conocimiento olvidado...

Nos LIBERAMOS de la mochila emocional que cargamos...




CONFIAMOS en la SABIA VOZ DE NUESTRO CORAZÓN...



ALCANZAMOS AUTÉNTICA FELICIDAD...



Nos QUITAMOS la MÁSCARA SOCIAL...
Evolucionamos...
Luego volvemos al mundo sin ser del mundo...
Retornamos emanando Nuestra Propia Luz...




SIRVIENDO A LA VIDA


«¿Quieres curarte?» (Jn 5,6),

«Levántate, toma tu camilla y anda» (Jn 5,8)

Peregrinamos al centro de nuestro corazón…
Un haz de claridad luminosa atraviesa la oscuridad…
Ese haz de luz empieza a resplandecer con nueva fuerza y brillo cuando vemos el pasado en una forma completamente nueva… regresamos re-conectados al eterno presente… sintonizando y dis-frutando los diversos frutos que la Vida nos regala…

Librería virtual:

lunes, 4 de abril de 2011

Juntos por siempre

Un cuento para niños

por Rav doctor Michael Laitman

Había una vez un gran mago, bondadoso, generoso y de buen corazón. Pero a diferencia de los otros magos que aparecen en las leyendas para niños, este mago era tan bueno que suspiraba por tener alguien con quien compartir su corazón. No tenía a nadie a quien amar, cuidar, con quien jugar, un compañero en quien pensar.

Además, anhelaba estar junto a alguien que lo conociera y se ocupara de él... porque es muy triste estar solo.

¿Y qué fue lo que hizo?

Pensó para sus adentros: ¡Ya lo sé! Voy a hacer una piedra, pequeña, pero muy bonita La tendré en mi mano, la acariciaré y siempre vivirá a mi lado. Y, estaremos juntos, la piedra y yo, porque... es muy triste estar solo.

¡Agitó su varita mágica y Chac! Apareció una piedra pequeña en la mano del buen mago. La acarició con ternura en la palma tibia de su mano. Le hablo dulcemente, pero la piedra no respondía. Sólo se quedaba allí, inmóvil y silenciosa.

Y una vez más, el mago sintió cuán triste es estar solo.

Sumergido en su tristeza se preguntaba: ¿Posiblemente debería hacer una planta? ¡Sí, una flor muy hermosa! La regaré, tendrá mucho aire fresco, haré que desciendan sobre ella los rayos sol; además tocaré una música muy dulce. La planta estará tan feliz que entonces ambos seremos dichosos porque... es muy triste estar solo.

El buen mago agitó su varita mágica una vez más y ¡Chac! Apareció una flor justo al lado de su silla. Con sus pétalos rosados y sus delicadas hojas, la flor era justo lo que él había imaginado.

El mago estaba tan emocionado que empezó a saltar y bailar a su alrededor e interpretó las canciones más alegres que conocía. Pero la planta no bailaba con él; tampoco cantaba. Todo lo que hacía era crecer si la regaba y marchitarse cuando no lo hacía.

Esto no era ni de cerca lo suficiente para este mago tan bondadoso, que quería entregar su corazón y su alma a su amiga, la flor.

Una vez más, el mago se decía: ¿Es esta la forma de tratar a un buen mago? ¿Por qué esta hermosa flor no me corresponde? ¿Tal vez debería hacer más flores? ¿Quizá van a corresponder a mi amistad?

Así pues el mago hizo toda clase de plantas: praderas coronadas de flores rojas, amarillas y azules, cañadas y bosques, extensas sabanas y espesas junglas.

Pero sin importar qué clase de planta creara, todas se comportaban como la primera flor. Una vez más el buen mago se encontraba solo y triste.

Dándose cuenta que la situación requería de acciones drásticas, el mago se sentó en su roca mágica de pensar. Pensó, pensó y pensó y volvió a pensar un poco más, hasta que tuvo una maravillosa idea. Ya lo sé, dijo en voz alta, ¡Haré un animal!

Pero... ¿qué tipo de animal? ¿Un perro, tal vez?

¡Sí, un perro! Haré un cachorro muy simpático que siempre estará conmigo. Lo llevaré a pasear, jugaré con él y cuando llegue de regreso a mi castillo el perro va a saltar de felicidad y a menear la cola para saludarme.

¡Sí!, el mago sonrió para sus adentros, el perro y yo seremos muy felices juntos...porque es muy triste estar solo.

Ilusionado, el mago agitó su varita mágica y ¡Chac! Apareció un cachorro precioso en sus brazos justamente como lo había imaginado.

El buen mago estaba encantado, alimentaba a su perro, lo abrazaba, acariciaba el suave y rizado pelaje. Lo llevaba en sus caminatas y hasta le daba baños de burbujas. Ciertamente ese era el cachorro más consentido que haya existido.

Pero pasado algún tiempo, el mago se dio cuenta que el amor del perro no era la clase de amor que deseaba. Un perro sólo se sienta junto a su dueño y lo obedece.

El mago estaba muy triste al ver que aquel cachorro tan precioso que jugaba alegremente y lo seguía a todas partes no podía corresponder a toda la bondad de su corazón que quería compartir.

Se dio cuenta que no era éste el amigo que él buscaba. No podía comprender los cuidados que el mago le prodigaba, como estar al pendiente de su alimentación y todos los juegos que había inventado para retozar. El perro no podía apreciarlo y era lo que el mago realmente necesitaba, un amigo que pudiera valorar la bondad de su buen corazón.

Al igual que con la piedra y la flor, el mago hizo toda clase animales, gatos, insectos, peces, serpientes, monos, pájaros y osos. Sin embargo, ni un solo animal podía comprenderlo y ser el amigo que buscaba.

De nuevo el mago se encontraba muy triste y muy solo.

Volvió el mago a sentarse a su roca de pensar para decidir lo que tenía que hacer. Pensó, pensó y pensó con más fuerza. Esta vez, elaboró un plan; se dio cuenta que un verdadero amigo sería alguien que lo buscaría, que desearía encontrarlo tanto como él deseaba hallar un amigo.

Después de pensarlo un poco más se dijo: Un amigo tiene que ser alguien como yo, que pueda hacer lo que yo hago y que sepa amar como yo amo. Es la única forma en que me va a comprender.

Pero, para que sea como yo, tendrá que percibir y apreciar lo que le doy. De esta manera, va a corresponder a mi amor y hacer por mi lo que yo hago por él. Así ambos seremos felices.

Durante tres días y tres noches, el mago se sentó en su roca mágica y reflexionó en su próxima creación. ¡Finalmente, tuvo una idea brillante!

¿Por qué no hacer un hombre? ¡Si, qué gran idea! ¡Podría ser un verdadero amigo! ¡Podrá ser como yo! Si lo hago tal como debe ser, le va a gustar lo que a mi me gusta, y va a apreciar lo que yo le dé. Va a necesitar un poco de ayuda y después seremos muy felices y nunca más estaremos solos.

Pero para alcanzar la felicidad el mago sabía que su amigo tendría primero que sentir lo que es estar solo, sin un amigo. En realidad, tendría que saber lo que es no tener la amistad del mago.

Albergando nuevas esperanzas en su corazón el mago agitó su varita mágica por la cuarta y última vez y ¡Chac!...

Esta vez, ocurrieron dos cosas: creó un hombre, pero lo colocó en una tierra muy, muy lejana. Estaba tan alejada que el hombre no sabía nada del mago. Contemplaba las montañas, las estrellas, los árboles, las flores, los peces y los animales pero no tenía ni idea que el mago lo había hecho todo. ¡Ni siquiera estaba al corriente que hubiera un mago!

El mago no paró ahí. Hizo las computadoras, el fútbol, el baloncesto y toda clase de juegos para que el hombre, su nuevo amigo, se divirtiera. Entretanto, el mago aún estaba solo y muy triste pues su amigo no sabía nada de él.

El hombre desconocía la existencia del mago que lo había hecho, que lo amaba y lo estaba esperando. Ignoraba que el mago le murmuraba, Ven a mi encuentro, podemos ser felices juntos, porque es muy triste estar solo.

Pero, ¿por qué alguien que no conoce al mago, que tiene una computadora, el fútbol y toda clase diversiones de pronto querría descubrirlo? ¿Cómo podría alguien así conocerlo y amarlo? ¿Puede este hombre ser el amigo verdadero del mago y decirle, ven mi buen mago, ven junto a mí y seremos felices, pues yo sé cuán triste es estar solo?

El hombre únicamente conocía lo que veía a su alrededor. Quería tener todo lo que los otros tenían, hacer lo que los otros hacían y hablaba de lo que los otros hablaban. No sabía que allá en algún lugar había un buen mago que estaba triste por estar solo.

Bueno, nuestro mago es muy ingenioso; tenía un plan en mente. De hecho, lo tenía todo calculado y sólo esperaba el momento propicio para llevarlo a cabo.

En un día soleado, llegó el momento oportuno: el mago se puso de pie a gran distancia y suavemente murmuró directamente al corazón de su amigo: ¡Chac! Tocó su corazón con la varita mágica ¡Chac! Y una vez más...

Una voz llamaba al corazón del hombre.

Y cuando el mago agitó una vez más su varita mágica, el hombre empezó a pensar: ¡Ah, existe un mago! Hmmm... muy interesante, me pregunto cómo será.

De pronto, al hombre se le ocurrió que tal vez no era tan divertido no tener un mago en su vida, que realmente sería mucho más feliz si lo tuviera.

El mago volvió a hacer ¡Chac! y el hombre sintió que en algún lugar muy, muy lejano había un reino. Y en este reino había una torre llena de tesoros. Y en esta torre se encontraba sentado un mago sabio y bondadoso esperándolo sólo a él.

Y el mago le murmuraba: Hola, amigo. Te estoy esperando, juntos seremos felices mientras que solos estaremos tristes.

Pero el hombre no sabía en dónde encontrar el reino y la torre. Ni siquiera sabía en dónde buscarla. Estaba triste y confundido; se preguntaba, ¿Cómo voy a encontrar al mago?

Entretanto, los golpecitos continuaban tocando en su corazón. ¡Chac! ¡Chac! No podía dormir, no podía comer y no podía dejar de imaginar la gran torre. Esto es lo que ocurre cuando buscas algo con mucha vehemencia pero no lo puedes encontrar. Puedes sentirte muy triste por estar solo.

Para que el hombre fuera tan sabio como el mago, igual de poderoso y con gran corazón, el mago tenía que enseñarle a realizar los mismos prodigios que él. Pero un ¡Chac! no era suficiente. Era algo que el hombre tenía que realizar por sí mismo.

Para ayudarlo, el mago en secreto y con cuidado lo guió hasta un antiguo libro. Este libro le enseña al hombre el camino que conduce a la gran torre en ese reino lejano.

Siguiendo las instrucciones del libro, el hombre se apresuró a ir en busca de su amigo, el mago. Quería decirle, ¡Hola! He venido para estar contigo, sé que seremos felices juntos.

Pero cuando el hombre llegó hasta la torre descubrió que estaba rodeada por una muralla defendida por guardias feroces. Ellos lo hacían retroceder cada vez que intentaba acercarse y no permitían que el mago y el hombre se encontraran, mucho menos que estuvieran juntos. Y entre más insistía el hombre, más fuertes y despiadados se mostraban los guardias. No tenían misericordia alguna.

El hombre estaba desesperado. Su querido amigo, el mago, se ocultaba en la torre, el portón permanecía cerrado, la muralla era demasiado alta y los malvados guardias continuaban rechazándolo. Nadie podía entrar o salir de la torre.

El hombre pensó, ¿Qué voy a hacer? ¿Si no podemos estar juntos, cómo seremos felices?

Pero, cada vez que estaba a punto de desfallecer, un pequeño ¡Chac! en el corazón le devolvía la confianza y buscaba la manera de pasar a los guardias y atravesar la gran muralla.

Y si flaqueaba y no sentía el ¡Chac! en su corazón, clamaba al mago, ¿Por qué me llamas en vano? ¿En dónde estás? ¿No te das cuenta que estoy solo?

Sin embargo, cuando el hombre tiene paciencia y sobrelleva las palizas de los guardias, se vuelve más fuerte, más valiente y más sabio. En lugar de debilitarse, aprende a hacer su propia magia, sus propias maravillas, como sólo un mago puede hacerlo. Y esto es justamente lo que hizo el hombre.

Al final, después de todo lo que había pasado, no había nada que el hombre deseara más que estar con su amigo el mago. Todo lo que quería era ver a su amigo pues todavía se sentía solo.

Justo cuando sintió que no podía soportar estar solo un minuto más, el portón de la torre se abrió. Y, sí, el gran mago, su amigo bondadoso y de buen corazón vino a su encuentro y le dijo, Ven, ven a mi lado, pues es tan triste estar solo.

A partir de ese día, han sido los mejores amigos, siempre juntos. No hay felicidad mayor que la amistad.

El prodigio de su amor es eterno; vive por siempre. Y, están tan felices de estar juntos que ni se acuerdan, aunque sea un poco, de cuán triste era estar solo.

Así que si alguna vez sientes un suave ¡Chac! en lo profundo de tu corazón, sabrás que hay un mago bondadoso y sabio que te llama y quiere ser tu amigo. Después de todo, es muy triste estar solo.


FIN

Nos llenamos infinitamente de vida cuando somos con la fuente de la vida y cuando entramos totalmente en unión con nuestro Creador, que se describe como ´El que Soy´.
John Main

viernes, 1 de abril de 2011

El alma no puede vivir sin amor

porque está hecha de amor

Santa Catalina de Siena escuchó decir a Dios:  
«El alma no puede vivir sin amor,
siempre quiere amar alguna cosa,
porque está hecha de amor,
que yo por amor la creé»




SOLO EL AMOR ES REAL

de BRIAN WEISS

Nuestras almas siempre se sienten atraídas hacia el amor.

Cuando comprendamos de verdad el concepto

de que el amor es energía que lo abarca todo

y que su impulso curativo transforma con rapidez

nuestros cuerpos, mentes y almas,

superaremos nuestros males y nuestros dolores.


Dios es paz. Dios es amor.

No hemos olvidado de que,

Puesto que hemos sido creados a imagen divina,

Dios esta en nuestros corazones y somos criaturas de paz, seres de amor y

divinidad.


Sólo hay una religión, la del amor.

Sólo puede haber una, porque sólo hay un Dios,

el Dios de todos nosotros.


Tenemos que amarnos los unos a los otros, porque el amor es el camino.

De lo contrario nos condenaremos a repetir curso tras curso, hasta que

aprendamos la lección del amor.


Sólo si nos deshacemos de nuestros miedos,

si vemos a la gente de otras religiones como iguales,

como almas como nosotros

que van camino del cielo, podremos

amar en un sentido auténtico, incondicional.


Todos somos lo mismo.

Todos remamos en la misma galera.

El alma no tiene raza, o tiene religión.

Sólo conoce el amor y la compasión.


Todos somos seres divinos.

Hace miles de años que lo sabemos,

pero nos hemos olvidado.

Y para volver a casa

tenemos que recordar el camino.

‘Amarás a tu prójimo como a ti mismo’
Mc 12, 31

«No estás lejos del Reino de Dios»
Mc 12, 34