domingo, 30 de enero de 2011

30 de Enero Día de la Paz

Homenaje a Gandhi

"Si quieres cambiar al mundo,
cámbiate a ti mismo"
Gandhi
Gandhi fue llamado Mahatma por un famoso poeta Indio, Tagore.
Desde entonces todas las personas de su país lo llamaron así. 
Mahatma significa " Gran Alma".
Hace 60 años en Nueva Delhi Mahatma Gandhi fue asesinado de tres disparos en el pecho efectuados por Nathuram Godsé, un extremista hindú que fue ejecutado en la horca el día 15 de noviembre de 1949. 
Seis décadas después, seres humanos siguen matando a sus semejantes aduciendo absurdas excusas que sólo sirven a la muerte. 
Para transformar el mundo celebramos en esta fecha el Día de la Paz, que comienza en el interior de cada uno de nosotros.


“Si es posible, en cuanto dependa de vosotros,
tened paz con todos los hombres” 
Romanos12,18


Meditación para limpiar mi subconsciente de toda la carga emocional almacenada en él:

Lo siento, Perdóname, te Amo, Gracias.

Me declaro en paz con todas las personas de la Tierra y con quienes tengo deudas pendientes: 

Lo siento, Perdóname, te Amo, Gracias.

 Libero a todos aquellos de quienes creí recibir daños y maltrato, porque de ellos he aprendido y crecido: 

Lo siento, Perdóname, te Amo, Gracias.

 Si mi cuerpo físico experimenta ansiedad, preocupación, culpa, miedo, tristeza, nostalgia, dolor, digo: Mis recuerdos, los amo, estoy agradecida por la oportunidad de liberarlos a ustedes y a mí:

Lo siento, Perdóname, te Amo, Gracias.


martes, 25 de enero de 2011

De regreso a casa

a nuestros propios corazones


A medida que vamos re-conociendo y honrando nuestro propio origen, 
nos vamos liberando de los juicios y pre-juicios con respecto a nosotros mismos; 
y así, liberamos también a los demás de nuestros juicios.

La mente, el intelecto, nos sostiene en dualidad. 
Y así, nos mantiene alejados del amor.

La  mente  siempre  está  enfocada  en  lo  bueno,  lo  malo,  lo  correcto,  lo  equivocado, está continuamente comparando,  continuamente juzgando.  Y continuamente está tratando de intelectualizar  y de entenderlo todo.

La mente, al mantenernos en la dualidad,  nos limita, nos hace creer que estamos separados unos de otros y vamos perdiendo de vista nuestra grandeza: seres creados a imagen y semejanza del Creador Universal.

Pero, a medida que la conciencia comienza a Despertar y Crecer, comenzamos a ver y a ser consciente de esos engaños que nos mantienen en la fantasía, los dramas, conflictos, manipulaciones, etc., y nuestra alma nos trae de nuevo a casa: a nuestros propios corazones.


Solo necesitamos darnos cuenta, ver a través de esta conciencia que Despierta y Crece, ver qué es lo que nos nutre y qué no, y desde allí, elegir lo que nos hace bien. 
De esta manera, la mente, el intelecto, está al servicio del Ser.


Todo es experiencia. Todo es para bien. Lo esencial es Despertar y Crecer en conciencia, trascender el intelecto y re-conectar con nuestra real esencia: AMOR.

Trabajo Personal
Cuando algo me molesta viene bien preguntarse:
-¿Qué me pasa a mi con esto que pasa? pues así uno se conoce a si mismo, y este es el camino de regreso a casa! a nuestro 


Si un reino está dividido contra sí mismo, ese reino no puede subsistir.

Mc 3, 24

Es hora ya de des-ocultar esas creencias limitantes que nos impiden conectarnos con nuestro verdadero Ser, quien tiene "banda ancha" con el Creador.
Estas creencias limitantes muchas veces son transmitidas, quizá, con toda buena intención, pero lo cierto es que nos han llenado de ideas y creencias que en vez de acercarnos a la fuente de la Vida, a Dios que mora en nuestro interior, nos llevaron a creer que somos pecadores, que nos han expulsado del paraíso, que para volver a entrar al paraíso hay que sacrificarse, o ser de tal y cual manera, etc etc...

Reconectar con nuestro Ser nos conduce nuevamente al paraíso perdido en nuestras almas... nos conduce a Dios que mora en lo profundo de nuestro corazón. 

Puedes acceder a estos ejercicios liberadores en este link:
http://iluminarnuestrosvinculos.blogspot.com.ar/p/ejercicios.html

lunes, 24 de enero de 2011

Somos parte del mismo cuerpo

La pérdida de la unidad es uno de los grandes dramas del ser humano






“El dedo que señala la luna no es la luna”
Thich Nhat Hanh,
maestro budista

Las situaciones por resolver...

nos conectan con el poder que anida en nuestro interior






Las situaciones por resolver nos conectan con el poder que anida en nuestro interior y de allí emergen las fuerzas necesarias y suficientes para resolverlas con éxito. 


La clave es afrontarlas con valor y fe que Dios está siempre con nosotros. 


Cuando la situación es muy difícil, una técnica muy efectiva es invocar a Dios.


Un ejercicio para ir hacia adentro y remover lo que no es real.

Siéntate quieto y derecho. 
Cierra tus ojos suavemente.
En silencio, interiormente, empieza a repetir tu palabra.
Personalmente, utilizo "ven Jesús" o "ven Espíritu Santo"
Escúchala mientras la dices, de una forma gentil y continua. 
No pienses o imagines otras cosas, ni espirituales ni nada más.
Si te llegan pensamientos o imágenes, estas son solo distracciones que ocurren durante la meditación, entonces, simplemente, regresa a repetir tu palabra. 



El pueblo que habitaba en tinieblas

 ha visto una gran luz. 

Mt 4,16

sábado, 22 de enero de 2011

Afirmaciones positivas

de Louise L. Hay


La actitud agradecida tiene el poder de conectarnos con la Fuente de la Vida, de donde emana todo poder genuino, y con cuya unión experimentamos plenitud de vida.


¡Que la Alegría sea la Mejor Medida del Éxito! 
¡Adelante!

martes, 18 de enero de 2011

Amor materno


“El amor materno, es una afirmación incondicional de la vida del  niño y sus necesidades.

La afirmación de la vida del niño presenta dos aspectos: 

-uno es el cuidado y la responsabilidad absolutamente necesarios para la conservación de la vida del niño y su crecimiento.

-El otro aspecto va más allá de la mera conservación.

Es la actitud que inculca al niño el amor a la vida, que crea en él el sentimiento:

¡es bueno estar vivo, es bueno ser una criatura, es bueno estar sobre esta tierra!

El amor materno, en su segunda etapa, hace sentir al niño: es una suerte haber nacido; inculca al niño el amor a la vida.

Esta misma idea se expresa en un simbolismo bíblico.

La tierra prometida (la tierra es siempre un símbolo materno) se describe como “plena de leche y miel”.

La leche es el símbolo del primer aspecto del amor, el de cuidado y afirmación.

La miel simboliza la dulzura de la vida, el amor por ella, y la felicidad de estar vivo.

Para estar en condiciones de dar “miel”, una madre debe ser no sólo “una buena madre”, sino una persona feliz"

Erich Fromm


"La madre es una revelación de Dios para nosotros. 
Cuando queremos a la madre, tal y como es, estamos unidos a Dios"
Bert Hellinger

domingo, 16 de enero de 2011

"Mis antepasados me duelen"


Un libro sobre los pioneros en la mirada transgeneracional


¿Cómo explicar el gran retorno de los antepasados con la psicoterapia?

Freud no ignoraba su importancia: ninguno de nosotros está únicamente determinado por el triángulo papá-mamá-bebé, sino por una cascada de influencias que llegan de todo nuestro árbol genealógico. Sin embargo, el fundador del psicoanálisis ya tenía suficiente trabajo con el
complejo de Edipo y, según dicen algunos, aparcó conscientemente el estudio de los antepasados. Hoy son cada vez más los profesionales de la salud que reconocen la dimensión transgenealógica. Y, de repente, este reconocimiento se ha convertido en un movimiento. Bajo el lema «estés donde estés tu familia siempre está contigo: acéptala y bendícela y libérate de ella», la psicogenealogía emerge en muchas prácticas y escuelas.

¿cuáles son los distintos investigadores que trabajan sobre el tema?

Anne Ancelin Shützenberger, que se encontró sobre la pista transgeneracional mientras investigaba extrañas enfermedades que se repetían de generación en generación.

Alejandro Jodorowsky, uno de los primeros en redescubrir la importancia del árbol genealógico.

Bert Hellinger, que reconoce haberse visto influido por la cultura zulú cuando descubrió las Constelaciones Familiares.

Didier Dumas, que abre el enfoque transgeneracional a la Biblia y a dimensiones no occidentales (taoísmo, chamanismo, etc.)

Chantal Rialland, que afirma que cada uno puede influir en su destino.

Serge Tisseron, que centra su atención en los secretos de familia que llegan a ser patológicos.

Vincent de Gaulejac, que demuestra cómo los árboles genealógicos se reagrupan en grandes familias sociales.

La psicogenealogía fue creada en Francia en la Universidad de Nice por Anne Ancelin Shützenberger quien desarrolló este concepto en su libro ¡Ay mis ancestros!. 
La psicogenealogía clínica es a la vez un arte y una ciencia. A través de este trabajo, se aborda los secretos de familia, los “no dichos”, el “síndrome de aniversario”, las repeticiones familiares agradables o trágicas, las “lealtades invisibles”, las alianzas, rupturas, desarraigos y transmisiones familiares.
La transmisión familiar es muchas veces conciente, clara y hablada.
Esto son los lazos intergeneracionales. Muchas otras veces, es involuntario, inconsciente, transversal, escondido, callado, deformado y ligado a un secreto, al “no dicho”. Estos son los lazos no elaborados transgeneracionales.

La familia elije muchas veces guardar un secreto sobre algún evento trágico o difícil, diciendo “Es para tu bien”. El secreto que se instala en la primera generación es ignorado por la segunda, pero lo hace sentir muchas veces mal. Este secreto se escapa , se esconde en
una “cripta” y aparece como un “fantasma”, o como obsesiones, búsquedas, sufrimientos, pesadillas, enfermedades graves, accidentes de aniversario etc. El secreto se manifiesta indirectamente en la tercera generación y a veces durante más de un siglo, en lazos
transgeneracionales.

Prólogo del libro:
La idea de que nuestros destinos puedan estar determinados por la historia psicológica de las
generaciones anteriores es muy antigua. Las primeras terapias inventadas por el hombre lo
atestiguan. La medicina china o la africana, por ejemplo, a diferencia de la medicina occidental, contemplan la enfermedad dentro de un contexto familiar genealógico. ¿Por qué tengo hepatitis?
La respuesta de la medicina occidental es: por un virus y una mala alimentación. Los curanderos chinos o yorubas ofrecen unas explicaciones que restablecen el orden en el mundo, ya sea por un demonio que nos quiere mortificar o porque hemos perturbado el orden cósmico ocupando un lugar que no nos correspondía y habiéndonos olvidado de honrar a nuestros antepasados. El curandero sabe una cosa que el médico ignora: la ley genealógica y la relación con los antepasados definen en gran parte los lazos, los derechos, los deberes y las identidades que estructuran al ser humano en su cultura y su biografía. El curandero también conoce las palabras y los rituales que le permitirán conjurar la presencia, al fantasma (un antepasado desgraciado o que deshonró a su familia), sinónimo del desorden inconsciente ue se puede transmitir de generación en generación.
Sin embargo, de repente, en Occidente surge una novedad: el psicogenealogista. Un terapeuta que, sin olvidarse de los nuevos descubrimientos de la era moderna, sobre todo aquellos relacionados con la singularidad del individuo, recupera los lazos contextuales y transgeneracionales a los que su cultura había vuelto la espalda. ¿Y qué hace? También se
centra en esa parte de la historia que no nos pertenece...

"En general, para trabajar sobre una historia familiar, no es necesario haber realizado investigaciones genealógicas. Cada uno empieza con lo que tiene. Las pocas informaciones recopiladas bastan para situarse y empezar a trabajar. En la mayor parte de los casos, los demás datos irán apareciendo, algunos incluso de forma sorprendente. Lo importante es entender que, a partir del momento en que uno empieza el camino psicogenealógico, activa una memoria que atraviesa el tiempo, las épocas, los acontecimientos y que puede surgir de un recuerdo hasta que la conciencia le de sentido".
(psychogene.com)
«Libro de la generación de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham» 
Mt 1,1. 

viernes, 14 de enero de 2011

Des-cubrir la riqueza del Ser


Que habita en lo profundo de nuestro interior

Un mendigo había estado sentado más treinta años a la orilla de un camino.
Un día pasó por allí un desconocido.
-"Una monedita", murmuró mecánicamente el mendigo, alargando su vieja gorra de béisbol.

-"No tengo nada que darle", dijo el desconocido.

Después preguntó:
-"¿Qué es eso en lo que está sentado?"

-"Nada", contestó el mendigo. "Sólo una caja vieja. Me he sentado en ella desde que tengo memoria".

-"¿Alguna vez ha mirado lo que hay dentro?", preguntó el desconocido.

-"No" dijo el mendigo. "¿Para qué? No hay nada dentro".

-"Échele una ojeada", insistió el desconocido.

El mendigo se las arregló para abrir la caja. Con asombro, incredulidad y alborozo, vio que la caja estaba llena de oro.


"Los que no han encontrado su verdadera riqueza, que es la alegría radiante del Ser y la profunda e inconmovible paz que la acompaña, son mendigos, incluso si tienen mucha riqueza material.
Buscan afuera mendrugos de placer o de realización para lograr la aceptación, la seguridad o el amor, mientras llevan den­tro un tesoro que no sólo incluye todas esas cosas sino que es infinitamente mayor que todo lo que el mundo pueda ofrecer" ECKHART TOLLE

Una vez que te amas a ti mismo incondicionalmente, amarás incondicionalmente a la humanidad.


‘A ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa’

jueves, 13 de enero de 2011

¿Lamentando el pasado?

¡Una pérdida de tiempo muy grande!


Al dejar que el pasado nos guíe, nos volvemos esclavos de nuestras viejas percepciones,
de nuestros juicios y creencias.
Los Dos Monjes

Había una vez dos monjes viajando a través de la india. Al llegar a un río, una mujer que estaba parada en la orilla cuando los vio les preguntó:

- “¿será que alguno de ustedes me puede ayudar a cruzar el río porque está demasiado profundo para poder cruzarlo yo sola?".

Los dos monjes se miraron con preocupación.

El monje más joven le dijo al más viejo:

-"Hemos tomado nuestros votos y juramos no tocar a una mujer nunca, no puedo cargarla a través del río".

El monje más viejo le respondió:

-"Sí, eso es verdad, pero también hemos tomado el voto de ayudar a las personas cuando nos lo pidan, ¿entonces qué hacemos?".

Después de discutir esto entre ellos por algún tiempo, el monje más viejo finalmente dijo:

-"Bueno, yo la voy a ayudar a cruzar el río".

Y eso fue lo que hizo, la llevó a través del río y la bajó del otro lado; ella se fue hacia el este y los monjes se fueron hacia el oeste.

Pasó una semana y finalmente el monje más joven gritó:

-"¡No puedo creer que tú la hayas llevado a través del río! ¡Rompiste tus votos!"

Y el monje más viejo le respondió:

-"Yo la bajé hace una semana, tú eres quien todavía la está cargando".

¿Cuántas personas de tu pasado estás cargando ahora?

¡Yo cargué a unas cuantas! Los pensamientos en mi mente eran sus palabras, sus juicios y sus creencias que yo las había incorporado y creía que eran propias.

De adulta he pasado mucho tiempo lamentándome por el pasado: "Ojalá no hubiera dicho eso; ojalá hubiera elegido otra pareja; para qué habré comido eso; etc etc".

Durante años tuve estos pensamientos en mi mente que se aparecían una y otra vez. ¡Y así viví esclava de ellos! ¡Esclava del pasado, esclava de mis viejas percepciones, juicios y creencias!
Un verdadero infierno que se originaba en mi cabeza y desde allí invadía mi vida.

Yo creía de manera subconsciente que no merecía amor, que las personas que me amaban me iban a abandonar, que no era lo suficientemente hermosa, ni lo suficientemente inteligente, etc. etc. Y nada de eso era verdad. Eran mis viejas y falsas creencias las que me hacían pensar-sentir de esa manera. Sin embargo, por fuera no parecía que yo pudiera tener todas esas creencias; para los otros parecía estar llena de confianza, ser hermosa y exitosa.

Tenemos creencias, limitaciones y juicios acerca de nosotros mismos y acerca de otros. Ninguno es verdad, somos todos bellos tal y como somos. Ha llegado el momento de DESPERTAR y darnos cuenta de quienes somos realmente: HIJOS DE DIOS CREADOS A SU IMAGEN Y SEMEJANZA.

Lamentarse el pasado, temer el futuro, juzgar-se uno mismo, juzgar a otros… ¡esto sí que es un infierno! ¡¡B_A_S_T_A!!

Todo el poder está realmente en este momento presente. Gastamos tanta energía vital centrándonos en lo que ya no existe en vez de enfocarnos en el momento presente. Observa los bebés y los niños pequeños, ellos viven el presente: si están tristes lloran; si están contentos, se ríen; si están furiosos, gritan y al momento siguiente están contentos otra vez. Un bebé sabe que es perfecto exactamente como es. Vive en total inocencia y allí es donde yace la libertad total.

El Camino es regresar a la Verdad y cambiar nuestra mirada hacia la alabanza, la gratitud y el Amor.

-Y tú, ¿cuántas cosas lamentas y juzgas de tu pasado?
-¿Toda esa lamentación acaso cambia algo?
-¿Puedes cambiar el pasado al lamentarte o al tratar de hacer que alguien se sienta culpable, incluyéndote a ti mismo?
-¡Es momento de Despertar ya! ¡Lamentarse y sentirse culpable o víctima es una pérdida de tiempo muy grande!

“Aquel que se queda en el reproche ha perdido la vida”
Bert Hellinger


Cuando alabamos al Creador, la creación crece, todo empieza a mejorar en nuestro mundo porque vivimos más y más en el momento presente.
¡El cielo en la tierra! =)

«Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás es apto para el Reino de Dios»
 Lc 9, 62

martes, 11 de enero de 2011

Despertar y Re-Cordar la Verdad de Nuestro Origen Ü


Las Águilas que Creyeron que eran Pollos

Había una vez un granjero que estaba escalando una montaña y cerca de la cumbre encontró un nido de águila en el que había dos huevos. Los tomó, los llevó a su casa y los puso debajo de una gallina que estaba empollando sus propios huevos. Cuando todos nacieron, la gallina pensó que dos de ellos se veían un poco feos y torpes, pero ella sabía que era su madre y los amó y trató igual que a los demás.

Era una madre muy amorosa, diligente y trabajadora y sabía que era muy importante criar a sus polluelos del mismo modo que su madre la había criado a ella. También sabía que si sus polluelos querían salir adelante y ser productivos en el mundo de las gallinas, tendrían que recibir mucho entrenamiento. Lo primero que tuvo que enseñarles fue a buscar su propia comida manteniendo abajo su cabeza y escarbando continuamente en la tierra para encontrar gusanos y tiras de pasto. Por todo el gallinero siempre se podía escuchar a la mamá gallina recordándoles a sus polluelos:

- "Mantengan la cabeza abajo y busquen tiras frescas de pasto y gusanos. No es bueno que pierdan el tiempo mirando a ningún otro lado que no sea al suelo. Si quieren crecer para ser fuertes y exitosas, esa es la única forma de hacerlo".

La mamá gallina creía que la granja era todo lo que existía y no había nada fuera de la cerca que rodeaba el gallinero que fuera de importancia. De hecho, ella creía que cualquiera que estuviera fuera de la cerca estaba en grave peligro y podría encontrar una muerte segura. Su madre le enseñó esto a ella y, por supuesto, esa era La Verdad, Su Verdad.

Un buen día consideró que sus polluelos ya habían crecido lo suficiente como para enseñarles a volar. Pero cuando las águilas bebés batieron sus alas se elevaron muy alto y su madre las regañó por hacer quedar mal a sus hermanos y hermanas dado que las gallinas de la granja sólo podían volar tan alto como las ramas bajas del viejo roble del gallinero.

Una de las jóvenes águilas exclamó:

- "Yo sé que puedo volar muy alto, mami, por favor déjame practicar para que te pueda mostrar".

La madre gallina se molestó mucho y le dijo a la joven águila que era ridícula y que debería dejar de soñar con lo imposible:

- "Todo el mundo sabe que la cosa más importante para las gallinas es mantener la cabeza abajo y siempre buscar comida, ¡es la única forma de ser una gallina!".

Más tarde, la joven águila le dijo a su hermano mayor:

- "Yo sé que podríamos volar muy alto si tan solo practicáramos. ¿Por qué no probamos esta noche cuando todos estén durmiendo y vemos qué tan alto podemos ir?".

Su hermano, estupefacto, dijo:

-"¿¡Estás loca!? A mamá no le gustaría eso. No seas ridícula, somos gallinas y las gallinas no vuelan alto".

Por más que trató de convencer a su hermano mayor, éste rehusó escucharla porque temía disgustar a su mamá, sin mencionar siquiera al resto de su familia y amigos. "Además", pensó, "todo el mundo sabe que las gallinas no pueden volar alto".

Y fue así como la joven águila se pasaba las noches soñando con volar y pasaba el día mirando hacia el cielo.

Un día miró arriba y vio un ave volando más alto de lo que jamás imaginó que alguien pudiera volar, y gritó emocionado:

-"¡Mamá, mira! ¿Qué es eso?".

Su madre le dijo:

-"Es un águila, hija, las águilas vuelan alto en el cielo y nosotros las gallinas permanecemos aquí abajo mirando siempre al suelo. Deja de perder el tiempo mirando hacia arriba y soñando tanto. ¿Por qué no puedes ser como tus otros hermanos?".

Pero la joven águila no podía quitarse de la cabeza la visión de aquella maravillosa águila volando muy alto en el cielo y fue entonces cuando decidió escabullirse cada noche a practicar el vuelo mientras todos dormían. Le asombró la rapidez con que aprendió a volar por encima de la granja, y se maravilló ante la constatación de que la granja no era lo único que había en el mundo. Había muchas montañas y ríos que no podían verse desde el gallinero. Se sintió muy libre volando alto y le impresionó lo fácil que era remontarse en el cielo cuando el viento soplaba fuertemente contra él. El mundo era mucho más grande de lo que jamás había imaginado y esta constatación hizo pedazos todas sus creencias acerca de la realidad. ¡Lo que su madre le había enseñado no era la Verdad!

Estaba tan abrumado por la dicha que decidió volver a hablar con su madre, pero ella se desilusionó muchísimo y llorando de frustración le dijo:

-"¿Por qué siempre vas en contra de mis deseos? Todo lo que he hecho es amarte y protegerte. Te enseñé a ser una gallina exitosa y productiva y sin embargo rehúsas escucharme. Si insistes en ese sinsentido no podrás seguir perteneciendo a esta familia. Si no quieres ser como nosotros, entonces no puedo ayudarte. Más bien deja de hacer quedar mal a tus otros hermanos con ese comportamiento. ¿Qué van a pensar los vecinos?".

La joven águila debía elegir. ¿Escogería realizar su mayor deseo: ser libre y experimentar todo lo que había en la vida? Sabía que su madre estaba haciendo lo mejor que podía, pero ella partía de un punto de miedo. Así que un día voló lejos y conoció otras águilas como ella y surcó los cielos muy altos sobre la Tierra. Su hermana mayor, en cambio, se quedó en la granja, temió asumir su grandeza y prefirió la seguridad, el amor y la aprobación de su familia y amigos. Murió pensando que era una gallina.

Así pues, ¿deseas ser libre como la joven águila, volando más alto de lo que jamás imaginaste? ¿O prefieres comprometer la grandeza de tu ser cediendo para ganar amor, aprobación y sentimiento de seguridad? ¿En qué áreas de tu vida sigues cediendo? Pregúntate esto cada día.

¡Es hora de despertar a la verdad de quien realmente eres! Hij@ de Dios Creado a Su Imagen y Semejanza.

«El que ama a su padre o a su madre más que a mí,
no es digno de mí»
Mt 10,37


lunes, 10 de enero de 2011

Homenaje a María Elena Walsh

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una maestra en versos que nos alimentó el alma con sus canciones. 


Gracias por tu legado. ¡Que descanses en paz!

“En vez de temer a la muerte, deberíamos más bien tratar de despertar a la vida; y a la única muerte que deberíamos huir es: Olvidar la presencia de Dios en nosotros”

Lao Tsé

domingo, 9 de enero de 2011

Todo es para bien





El único sobreviviente de un naufragio estaba sobre una pequeña e inhabitada isla. 
El estaba orando fervientemente, pidiendo a Dios que lo rescatara, todos los días revisaba el horizonte buscando ayuda, pero ésta nunca llegaba. Cansado, eventualmente empezó a construir una pequeña cabaña para protegerse, y proteger sus pocas posesiones.
Pero entonces un día, después de andar buscando comida, él regresó y encontró la pequeña choza en llamas, el humo subía hacia el cielo. Lo peor que había pasado, es que todas las cosas las había perdido. El estaba confundido y enojado con Dios y llorando le decía “¿Cómo pudiste hacerme esto?”.
Y se quedó dormido sobre la arena. 
Temprano de la mañana del siguiente día, él escuchó asombrado el sonido de un barco que se acercaba a la isla.
Venían a rescatarlo, y les preguntó: “¿Cómo sabían que yo estaba aquí?”. 
Y sus rescatadores le contestaron: “Vimos las señales de humo que nos hiciste…..” 


Nadie está exento de pruebas en esta vida, 

lo importante es no dejarse aplastar por los acontecimientos,

sabiendo que detrás de todo está Dios. 


Claro que uno no logra esto inmediatamente, y cada uno

reacciona como puede. 


Al principio podemos sentirnos atropellados, apenados, 

lastimados; sí, pero una vez que comprendemos que estas 

dificultades son necesarias para nuestro aprendizaje y 

evolución, nos recuperamos mucho más rápidamente y 

mucho mejor. 

Sabemos, además, que Dios dispone, todas las cosas para el bien de los que lo aman, de aquellos que él llamó según su designio.
Rom 8, 28