martes, 31 de agosto de 2010

lunes, 30 de agosto de 2010

Carta de una mamá aborigen...

que conocía y respetaba al Ser que era su niño 

La carta empieza así:

"Estimado señor/señora:
Antes de tomar cargo de la clase donde estará mi hijo, por favor pregúntese lo que usted va a enseñar a los
niños Aborígenes...

Será bien recordarle que nuestros niños son los talentosos intérpretes del lenguaje silencioso, de lo sutil, de la comunicación (no verbal), las expresiones faciales, gestos, movimientos del cuerpo y del uso del espacio personal. Ellos sabrán sus sentimientos y actitudes con precisión infalible, no importa lo cuidadoso que usted arregle su sonrisa o module su voz. Aprenderán en su clase porque los niños aprender involuntariamente.

Lo que aprenderán dependerá de usted. ¿Ayudará usted a mi hijo para que aprenda a leer, o le enseñará que tiene un problema de lectura? ¿Lo ayudará a desarrollar sus dones para resolver problemas o le enseñará que la escuela es el lugar donde uno trata de adivinar qué respuestas el profesor quiere?

¿Aprenderá que el sentimiento de su propio valor y dignidad es válido o aprenderá que tiene que ser siempre lleno de disculpas y "intentar más" porque él no es blanco? ¿Puede ayudarlo a adquirir los dones intelectuales que él necesita sin que al mismo tiempo usted le imponga sus valores por sobre los que ya tiene?

Respete a mi hijo. Es una persona. Tiene el derecho de ser él mismo.

Respetuosamente, Una madre Aborigen"

Extraído de:
http://www.scribd.com/doc/13499001/consejo-para-docentes-de-ninos-indigos

domingo, 29 de agosto de 2010

No estas deprimido...


estas distraido...

por Facundo Cabral




para ver video: 
http://www.youtube.com/watch?v=eUvEeOapVh8&feature=player_embedded#!


No estás deprimido, estás distraído...distraído de la vida que te puebla, distraído de la vida que te rodea: delfines, bosques, mares, montañas, ríos. 
No caigas en lo que cayó tu hermano, que sufre por un ser humano,  cuando en el mundo hay 5,600 millones.  Además, no es tan malo vivir solo. 

Yo la paso bien, decidiendo a cada instante lo que quiero hacer y  gracias a la soledad me conozco... algo fundamental para vivir. 

No caigas en lo que cayó tu padre, que se siente viejo porque tiene 70 años,  olvidando que Moisés dirigía el Éxodo a los 80 y Rubinstein  interpretaba como nadie a Chopin a los 90, sólo por citar dos casos  conocidos. 

No estás deprimido, estás distraído
Por eso crees que perdiste algo, lo que es imposible, porque todo  te fue dado. No hiciste ni un solo pelo de tu cabeza, por lo tanto no  puedes ser dueño de nada.
Además, la vida no te quita cosas: te libera de cosas... te  aliviana para que vueles más alto, para que alcances la plenitud.

De la cuna a la tumba es una escuela; por eso, lo que llamas problemas, son lecciones.  No perdiste a nadie:  El que murió, simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos  todos. 

Además, lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón.
¿Quién podría decir que Jesús está muerto?  No hay muerte... hay mudanza.
Y del otro lado te espera gente maravillosa:  Gandhi,  Miguel Ángel, Whitman, San Agustín, la Madre Teresa, tu  abuela y mi madre, que creía que la pobreza está más cerca del amor, porque el dinero nos distrae con demasiadas cosas y nos aleja, porque nos hace desconfiados.

Haz sólo lo que amas y serás feliz.  El que hace lo que ama, esta benditamente condenado al éxito, que  llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser, será y llegará  naturalmente.  
No hagas nada por obligación ni por compromiso, sino por AMOR. 

Entonces habrá PLENITUD, y en esa plenitud todo es posible y sin  esfuerzo, porque te mueve la fuerza natural de la vida, la que me  levantó cuando se cayó el avión con mi mujer y mi hija;  la que me mantuvo vivo cuando los médicos me diagnosticaban  3 o 4 meses de vida. 

Dios te puso un ser humano a cargo y eres tú mismo. A ti debes hacerte libre y feliz. Después podrás compartir la vida verdadera con los demás.
Recuerda a Jesús: "Amarás al prójimo como a ti  mismo". 
Reconcíliate contigo, ponte frente al espejo y piensa que esa criatura que estás viendo es obra de Dios y decide ahora mismo ser feliz,  porque la felicidad es una adquisición.

Además, la felicidad no es un derecho, sino un deber; porque si no eres feliz, estás amargando a todo el barrio.
Un solo hombre que no tuvo  ni talento ni valor para vivir, mandó matar a seis millones de hermanos  judíos. 
Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo.

Tenemos para gozar la nieve del invierno y las flores de la primavera, el chocolate de la Perusa, la baguette  francesa, los tacos  mexicanos, el vino chileno, los mares y los ríos, el fútbol de los brasileños, Las Mil  y Una Noches, la Divina Comedia, el Quijote, el Pedro Páramo, los boleros  de Manzanero y las poesías de Whitman; la música de Mahler, Mozart, Chopin,  Beethoven; las pinturas de Caravaggio, Rembrandt, Velázquez, Picasso y  Tamayo, entre tantas maravillas. 

Y si tienes cáncer o SIDA, pueden pasar dos cosas y las dos son  buenas: si te gana, te libera del cuerpo que es tan molesto (tengo  hambre, tengo frío, tengo sueño, tengo ganas, tengo razón, tengo dudas)... y si le ganas, serás más humilde, más agradecido... por lo tanto, fácilmente  feliz, libre del tremendo peso de la culpa, la autoexigencia y la vanidad,  dispuesto a vivir cada instante profundamente, como debe ser. No estas deprimido, estas desocupado.

Ayuda al niño que te necesita, ese niño que será socio de tu hijo. 
Ayuda a los viejos y los jóvenes: te ayudarán cuando lo seas.
Además, el servicio es una felicidad segura, como gozar a la  naturaleza y cuidarla para el que vendrá. Da sin medida y te darán sin medida. 
Ama hasta convertirte en lo amado; más aún, hasta convertirte en el  mismísimo AMOR.
Y que no te confundan unos pocos homicidas y suicidas. 

El bien es mayoría, pero no se nota porque es silencioso. Una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que destruye, hay millones de caricias que alimentan a la vida.  Vale la pena, ¿verdad?. 
Dios te manda flores cada primavera, te manda un amanecer cada mañana.  Cada vez que tu quieres hablar, él te escucha  El puede vivir en cualquier parte del universo, pero él escogió Tu  corazón.
Dios no te prometió días sin dolor, risa sin tristeza, sol sin lluvia,  pero él si prometió fuerzas para cada día, consuelo para las lágrimas, y luz  para el camino.

martes, 24 de agosto de 2010

El poder de las emociones en la salud integral

-Las emociones rigen todos los sistemas del organismo.

-Las emociones son un puente entre el mundo físico y el espiritual.




Entrevista a la Dra. Candace Pert*, psicofarmacóloga de prestigio internacional.

¿A qué se refiere exactamente cuando afirma que su trabajo y el de otros científicos supone un gran cambio de paradigma en la medicina y la fisiología?


La idea principal es que lo que pensamos tiene una enorme influencia sobre nuestra salud.
La mente, las ideas y las emociones afectan a nuestras moléculas, a nuestra salud física, mucho más de lo que se creía.
Durante mucho tiempo, el concepto de la medicina psicosomática no se tomó muy en serio, e incluso se ridiculizó. Sin embargo, creo que los estudios científicos, algunos de ellos con mi participación, han demostrado que las emociones son en realidad las moléculas que rigen toda la fisiología.

Una forma de ver el cambio de paradigma es a través de la unión de la física quántica y la biología. Cuando las unimos, nos damos cuenta de que los cuerpos y los órganos no son independientes. Existe una conexión entre los seres humanos en la que se basan la medicina holística y la espiritualidad.
Se trata de estudiar científicamente la conexión que nos une. Actualmente no podemos enunciar una ecuación que la defina, pero es evidente que lo que pensamos afecta a lo que sucede, y que lo que hace una persona en un lugar incide sobre otras personas en otros lugares.

Las emociones no son sólo unas moléculas físicas del organismo, sino una vibración, una energía que influye sobre el mundo. De hecho, creo que las emociones son un puente no sólo entre la mente y el cuerpo, sino también entre el mundo físico y el espiritual.

Podría explicar esa visión a partir de un ejemplo como la música?


La música consiste en unas pautas ordenadas de vibraciones de diferentes frecuencias, que nuestro cuerpo percibe. Nuestro sentido del oído no se limita a las orejas; cada una de nuestras células posee canales iónicos y receptores que sufren cambios en respuesta a las vibraciones, y en función de estos cambios, las células y todo el organismo y sus funciones cambian, para bien o para mal. Por tanto, la música 'es una forma de comunicamos entre nosotros, al igual que las emociones, ya que como ellas posee una cualidad emocional. Todos los sonidos que oímos afectan a nuestro organismo. La música es un ejemplo de sonido agradable, pero también estamos expuestos a mucha contaminación electrónica, que ataca los nervios de todo el mundo. Existe un ruido electrónico que no percibimos con los oídos, pero que afecta a nuestras células y a los receptores del organismo.

LAS MOLÉCULAS DE LA EMOCIÓN


Las moléculas de emoción, ¿afectan a todas nuestras células o sólo a una parte? Y, si es así, ¿a qué porcentaje?

Todas las moléculas poseen un aspecto vibracional y otro de partícula o fisiológico.
Evidentemente actúan en los dos planos. En el plano fisiológico, las moléculas de las emociones se desplazan por el cuerpo y encajan en los receptores de las células tal y como una llave encajaría en su cerradura. Cuando esto ocurre, producen un cambio en la célula.
Lo magnífico y sorprendente es que estas moléculas de las emociones afectan a todas las células del cuerpo.
Antiguamente, a los científicos no les gustaba hablar de las emociones.
Las consideraban algo superfluo y sin demasiada importancia, que había que reprimir. Luego surgió la idea de que todo estaba en el cerebro. Aún hay muchos neurólogos que hablan de las amígdalas, el hipotálamo y el sistema limbito como la única base de las emociones. Sin embargo, posteriormente empezamos a encontrar esas moléculas, como las endorfinas y sus receptores correspondientes, por todas partes: en las células inmunes, que se desplazan por todo el organismo, en las células adiposas, a lo largo de la médula espinal, etcétera. Se ha constatado que esas moléculas y "las válvulas del corazón, los esfínteres del aparato digestivo, la propia digestión, todo está regido por las moléculas de la emoción, que tienen una acción física" células con receptores para las mismas se encuentran efectivamente en las partes del cerebro relacionadas con las emociones, pero también en la totalidad de las células del organismo.
Así pues, existe una especie de sistema de comunicación a través del cual todo el cuerpo responde a una emoción concreta. Mientras que antes creíamos que las emociones sólo nos afectaban psicológicamente, ahora resulta que nos afectan físicamente.

Esta visión sistémica de la unidad entre cuerpo y mente, de la interconexión entre el organismo, la psicología y las emociones, ¿qué implicaciones tiene respecto a las enfermedades? Puesto que todo está relacionado, puede que las enfermedades no sean únicamente físicas.


Efectivamente, las enfermedades tienen siempre un aspecto psicológico, no son únicamente físicas.
Es imposible separar lo físico de lo mental. Contamos con muchos estudios científicos y experimentos psicológicos serios que demuestran que nuestras ideas, creencias y expectativas influyen sobre nuestra salud y fisiología. Por ejemplo, y aunque parezca sorprendente, las personas perciben lo que esperan percibir. Desde el punto de vista anatómico, las moléculas de la emoción se encuentran en las zonas de nuestro cerebro encargadas de la percepción, y sabemos que nos condicionan según las experiencias previas.
Esto se traduce en que solemos estancamos, es decir, tendemos a ver lo que ya hemos visto, hacer lo que ya hemos hecho y pensar lo que ya hemos pensado.
Además, no nos planteamos que la realidad que vivimos y experimentamos podría ser diferente y que esto depende de nosotros mucho más de lo que nos han hecho creer. Podemos usar nuestro libre albedrío para cambiar nuestra forma de actuar, de percibir y sentir la realidad. Es entonces cuando la vida se vuelve realmente divertida e interesante.

Puesto que usted ha afirmado que el cuerpo es como el subconsciente, ¿es posible que la postura corporal, las enfermedades y los problemas fisiológicos sean un reflejo o una manifestación de los problemas emocionales o psicológicos?


Sin duda. Los traumas son siempre emocionales y mentales, además de físicos. Se almacenan en forma de recuerdos en el cerebro y en la médula espinal, y nos cambian tanto física como psicológicamente. La mayoría de la gente cree que lo psicológico o emocional permanece en ese ámbito, y no es consciente de que un trauma emocional o psicológico que haya padecido en su vida puede tener un efecto sobre el cuerpo en forma de enfermedad, por ejemplo una afección renal. La medicina no comparte este punto de vista; cree que los problemas fisiológicos son sólo eso, y que no están relacionados con los aspectos psicológicos o emocionales. A los médicos no les gusta plantearse el poder de la psicología y de las emociones. Lo ven como algo irreal y descabellado y no se lo toman en serio. Es una lástima, porque es un aspecto muy importante.

Tenemos muchos datos sorprendentes que confirman que cuando un paciente se somete a una operación, lo que éste oiga cuando está bajo anestesia, lo que se le diga mientras vuelve en sí, afecta a su recuperación y es un elemento muy poderoso. Es impresionante, porque esta visión siempre ha sonado como muy alternativa y usted está demostrando, de una forma muy seria y científica, que a consecuencia de las influencias emocionales positivas o negativas que recibamos, esas moléculas nos afectan físicamente.
Se trata de algo muy práctico. No es un asunto trivial. La influencia más importante que podemos ejercer sobre nuestro cuerpo son nuestras expectativas, lo que creemos que va a suceder y lo que nos decimos a nosotros mismos que va a suceder.

EMOCIÓN E INMUNIDAD.


¿Qué relación existe entre las moléculas de emoción y el sistema inmunitario?

En los años ochenta fuimos unos de los pioneros de la denominada psiconeuroinmunología. Demostramos que las células cerebrales y las inmunes poseen los mismos receptores. En esa época creíamos que ambos tipos de células se comunicaban entre sí. Ahora, a partir de nuevos estudios, de los que hablo en mi nuevo libro "Todo lo que hay que saber para sentirse bien" [Everything you need to know to feel good], sabemos que en el flujo sanguíneo hay células aparentemente inmunitarias que se desplazan hasta el cerebro y se convierten en células cerebrales. Esas células se organizan según nuestro estado emocional.
Las emociones son un principio organizativo de nuestro cuerpo y mente. No son sólo una vibración que emitimos, son un factor que nos organiza el punto de vista evolutivo.

¿Las moléculas de la emoción se remontan muy atrás en la evolución? ¿Qué animales fueron los primeros en desarrollarlas y cuál es, en último término, su utilidad?


Se remontan a un pasado muy remoto, a los organismos más simples. Son una especie de carteles indicadores de la supervivencia. Emociones como el placer, por ejemplo, son necesarias para mantener el deseo de vivir. Nos ayudan a evitar instintivamente lo que nos perjudica y nos atraen hacia lo que nos beneficia. Son un sistema de activado a través de la evolución. También es importante resaltar que otros animales, y especialmente los más cercanos a nosotros evolutivamente hablando como los mamíferos, poseen prácticamente toda la gama de emociones que los seres humanos sentimos.

Es cierto qué las emociones no expresadas son nocivas para la salud, ¿cómo podemos aprender a liberarlas y a tener una relación más saludable con ellas?

Buena pregunta. Hay quien cree que este aprendizaje empieza en la infancia, que debemos enseñar a nuestros hijos a aceptar y comprender sus diferentes emociones.
De este modo se sienten cómodos con ellas y, cuando se hacen mayores, las utilizan de otro modo, como indicadores, en lugar de guardárselas.
Se preguntan: "¿por qué me siento así? Esta emoción me debe estar indicando algo".
Creo que es importante aprenderlo desde la infancia, y también que exista una cultura que lo permita.
En nuestro sistema educativo a los niños no se les permite expresar la alegría o el entusiasmo.
Les enseñamos a callarse desde la más tierna infancia y aprenden que en la vida cotidiana no hay lugar para las emociones, lo cual no es nada bueno.

¿Y por qué esas emociones reprimidas son perjudiciales para la salud?

Porque las emociones rigen todos los sistemas del organismo. Las válvulas del corazón, los esfínteres del aparato digestivo que se abren y cierran, la propia digestión, todo está regido por las moléculas de la emoción, que tienen una acción física.
Si reprimimos la expresión de las emociones, también reprimimos nuestras funciones orgánicas, lo que a la larga produce enfermedades o malestar, ya que se trata de una parte intrínseca del funcionamiento de nuestro cuerpo. Por tanto, al no liberarla de forma natural, esa energía se acumula y repercute sobre el estado físico... Se produce un atasco y las cosas no funcionan. Es un bloqueo físico provocado por un "bloqueo energético".

* La doctora Candace Pert es una psicofarmacóloga de prestigio internacional. Dentro de comunidad científica, se la conoce fundamentalmente por su descubrimiento del receptor opiáceo en 1973, punto de partida a una sucesión de hallazgos de otros receptores y sus neurotransmisores, con el consiguiente impacto en el conocimiento de las bases químicas del funcionamiento del cerebro, los neurotransmisores y las endorfinas. Sus estudios han resultado esenciales para el desarrollo de un nuevo campo de la medicina denominado psiconeuroinmunología.


Después de leer esta entrevista quizás te estés preguntando:
Y...¿cómo trabajar con mis emociones?

En el libro "NUESTRA VIDA EMOCIONAL", con el Dr. Roberto F. Ré te brindamos herramientas concretas y sencillas para el trabajo con nuestras emociones.
¡Te lo recomiendo! Ü


Puedes conseguirlo a través de la librería virtual de la editorial San Pablo, en esta dirección:
http://www.san-pablo.com.ar/comprar/advanced_search_result.php?search_in_description=1&keywords=buttera

Diccionario de las Enfermedades Emocionales
http://www.sanateysana.com/diccionarioemocional.html#_ÍNDICE

viernes, 20 de agosto de 2010

CUANDO COMENCÉ A AMARME A MÍ MISM@


(desconozco el autor)

Cuando comencé a amarme a mí mism@
comprendí que siempre estoy, en cualquier momento dado,
en el lugar correcto y en el momento preciso.
Y llegué a comprender que todo lo que sucede es lo correcto.
A partir de ese momento pude sentirme en calma.
Hoy yo sé que esto se llama CONFIANZA.

Cuando comencé a amarme a mí mism@
comprendí cuanto puede ofender a alguien
cuando intento forzar mis deseos en esa persona,
aún cuando sabía que el momento no era el adecuado
y la persona no estaba lista para ello,
aún cuando esta persona fuese Yo misma.
Hoy yo sé que esto se llama RESPETO.

Cuando comencé a amarme a mí mism@
pude reconocer que el dolor emocional y el duelo
son simplemente advertencias
para que no viva en contra de mi propia verdad.
Hoy yo sé que esto se llama SER AUNTÉNTICO.

Cuando comencé a amarme a mí mism@
dejé de añorar otra vida
y pude ver que todo lo que me rodeaba
era una solicitud para crecer.
Hoy yo sé que esto se llama MADUREZ.

Cuando comencé a amarme a mí mism@
dejé de privarme de mi tiempo libre
y paré de bosquejar más proyectos magníficos para el futuro.
Hoy sólo hago lo que me causa diversión y alegría,
lo que amo y lo que hace que mi corazón ría,
a mi manera y a mi propio ritmo.
Hoy yo sé que esto se llama HONESTIDAD.

Cuando comencé a amarme a mí mism@
me escapé de todo lo que no era saludable para mi,
de platos de comida, personas, cosas, situaciones
y de todo lo que me alejara de mi mismo.
Hoy yo sé que esto se llama AMOR A MI MISMO.

Cuando comencé a amarme a mí mism@
dejé de querer tener siempre la razón
y de esta forma me he equivocado menos.
Hoy he reconocido que esto se llama HUMILDAD.

Cuando comencé a amarme a mí mism@
rehusé seguir viviendo en el pasado y a preocuparme por el futuro.
Ahora sólo vivo en este momento cuando TODO ocurre,
Así vivo cada día y esto yo lo llamo CONCIENCIA.

Cuando comencé a amarme a mí mism@
Reconocí que mi pensamiento puede hacerme miserable y enfermarme.
Cuando solicité las fuerzas de mi corazón,
mi mente consiguió un importante aliado.
Hoy Yo le llamo a esta conexión SABIDURÍA INTUITIVA.

No necesitamos temerle a más discusiones,
conflictos y problemas con nosotros mismos y con otros
ya que aún las estrellas a veces chocan entre sí
y crean nuevos mundos.
Hoy yo sé que esto es la VIDA.


Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
Mt 22,39

lunes, 16 de agosto de 2010

Ho’oponopono: Un arte curativo...

por medio del amor




Ho’oponopono es un arte curativo, una tradición ancestral desarrollada por los hawaianos,  quienes por medio del amor y de la auto aceptación, equilibran sus relaciones con los demás seres humanos y con su entorno. 
Este conocimiento ha llegado a muchos de nosotros, porque es en este momento cuando más lo necesitamos. Y es a través de la repetición de las palabras sanadoras de Ho’oponopono "Lo siento, Perdóname, te Amo, Gracias", que nuestro subconsciente se libera de toda la carga emocional almacenada en él.
Al repetir estas frases entramos en contacto con nuestro verdadero ser, nuestro ser esencial; y nos anclan al momento presente, allí donde nos unimos a Dios, al Espíritu de la Vida. Entonces estamos en el Camino, la Verdad y la Vida. 


Meditación para limpiar mi subconsciente de toda la carga emocional almacenada en él:
Lo siento, Perdóname, te Amo, Gracias.
Me declaro en paz con todas las personas de la Tierra y con quienes tengo deudas pendientes: 
Lo siento, Perdóname, te Amo, Gracias.

Libero a todos aquellos de quienes creí recibir daños y maltrato, porque de ellos he aprendido y crecido: 

Lo siento, Perdóname, te Amo, Gracias.

Si mi cuerpo físico experimenta ansiedad, preocupación, culpa, miedo, tristeza, nostalgia, dolor, digo: Mis recuerdos, los amo, estoy agradecida por la oportunidad de liberarlos a ustedes y a mí:

Lo siento, Perdóname, te Amo, Gracias.


Sólo tienes que pronunciar las frases durante el día, y así vivirás conectado con la Vida, te liberas de los recuerdos que te atan al pasado o de pensamientos que no te ayudan a vivir libremente. 
Cuando dices "lo siento" te unes al dolor, al del otro y al tuyo, al de toda la humanidad, y asi te percibes como una unidad, en unión con todo y todos.
Cuando dices “Perdóname” estás manifestando tu deseo de ser perdonad@ por Dios y por aquellos a quienes hiciste daño, aún desde el pensamiento o de manera inconsciente.
Cuando dices “Te amo” estás permitiendo que la vida fluya y se exprese a través de ti. “Te amo” es uno de los más hermosos sonidos del Universo.
Cuando pronuncias estas palabras, sientes como la Luz de la Vida inunda toda tu existencia, sientes la Presencia de Dios en lo profundo de tu corazón.
Cuando dices “Gracias” te abres a recibir todo lo que el Universo tiene para ti.
Repitiendo estas palabras, en voz alta, cantadas, escritas o sentidas en lo más profundo del alma, sintonizamos con la Vida tal como es, porque ellas nos guían a lo profundo de nuestro interior donde habita Dios.


Para reflexionar
“Divino Creador, padre, madre, hijo todos en uno...Si yo, mi familia, mis parientes y antepasados ofendieron a tu familia, parientes y antepasados en pensamientos, palabras, hechos y acciones desde el inicio de nuestra creación hasta el presente, nosotros pedimos tu perdón... Deja que esto se limpie, purifique, libere, corta todas las memorias, bloqueos,energías y vibraciones negativas y transmuta estas energías indeseables en pura luz... Y así se ha hecho”. 
Morrnah Nalamaku Simeona, Creadora del Ho’oponopono Auto-Identidad


“La Paz comienza en uno mismo”

martes, 10 de agosto de 2010

Aún en nuestros momentos más oscuros

la luz está presente



Continuando con la reflexión de ayer, cabe aclarar que crecer y evolucionar no es algo tan fácil como elegir un camino y rechazar el otro, porque solemos estar parcialmente cerrados y parcialmente abiertos, parcialmente temerosos y parcialmente valientes, parcialmente confusos y parcialmente sosegados.
Aunque nuestra conciencia está abierta y es transparente como el agua, la mayor parte del tiempo permanece enturbiada por creencias condicionadas, que funcionan como el polvo suspendido en el agua.

En el budismo tibetano se dice que nuestra claridad natural y nuestras tendencias condicionadas son co-emergentes: surgen juntas, co-emergen. Nuestra naturaleza humana es una mezcla de claridad y confusión, intenciones conscientes e influencias inconscientes. Solemos estar medio despiertos y medio dormidos.

Así, aunque queramos estar más despiertos y presentes; permanecemos bajo la influencia de factores inconscientes, como viejas ataduras, identificaciones, miedos y proyecciones, que distorsionan nuestra experiencia y disminuyen nuestras capacidades.
Sin embargo, no importa cuán perdidos o cerrados estemos, la luz que habita en nuestro interior más profundo siempre está brillando detrás de las nubes de nuestras confusas creencias.

Aún en nuestros momentos más oscuros la luz está cerca.
Tan pronto como reconocemos dónde estamos: «Estoy confuso, estoy perdido»; comenzamos a despertar de la confusión y a conectar con uno mismo nuevamente.

Al reconocer que uno está perdido, confuso o bloqueado, empieza a estar más en contacto.
Siempre podemos autocorregirnos al darnos cuenta de lo que estamos haciendo.

lunes, 2 de agosto de 2010

La Espiritualdad como Servicio a la Vida

Con RESPETO y HUMILDAD


por Mamerto Menapace, Monje benedictino.

Extraído de su libro. “No tan lejos ni hace tanto”.

Los primeros misioneros venían a América creyendo que su misión era salvar almas.
Profundamente convencidos de que fuera de la Iglesia no había salvación, y que a la Iglesia accedía por el bautismo, se internaron por estas inmensas tierras, buscando por los medios que fuera lograr que nadie se muriera sin el bautismo.
Los devoraba una pasión de amor; amor de Dios y a sus hermanos condenados a la perdición perpetua debido a su idolatría, y hasta a su imaginada antropofagia.
Llevados de esta pasión, pusieron todo su ardor en lograrlo, y en ello llegaron al heroísmo.
Aunque no siempre respetaron ni los tiempos ni las formas.

Sus métodos fueron frecuentemente intimidatorios, ya fuera por las armas en lo físico, como en el terror al infierno en lo espiritual.
Y su expresión a menudo resultó incomprensible para los aborígenes, tanto por no comprender sus categorías mentales, como hasta por desconocer el lenguaje con el que se los evangelizaba.
Y cuando digo lenguaje no me refiero tanto a la lengua como tal, sino al medio apto para comunicar a través de la palabra, que es mucho más que el diccionario.

Luego de una estupenda oleada misionera que puso la base de la fe cristiana en nuestros pueblos, vinieron los evangelizadores en la época posterior a la Independencia.
Aquí el ardor se basaba en otras convicciones.
Se veían desaparecer culturas enteras por el hecho de no lograr acceder a los beneficios de la sobre revalorada civilización.
Y, así, en muchos casos evangelizar se identificó con civilizar.

Pienso en la gesta de los salesianos en la Patagonia sureña.
En aquello inmensos territorios que hasta mediados del siglo XIX fueron inaccesibles al hombre occidental, ahora ellos fueron a llevar sus escuelas, sus talleres y sus hospitales, buscando que los pueblos primitivos se fueran integrando a la civilización occidental y cristiana.

Hay que aceptar con humildad y realismo lo que hoy vemos claramente como errores y hasta chantaje cultural, pero no podemos negar su enorme valor y los estupendos resultados de esa gesta.

Pero creo que el Papa Juan Pablo II, en Santo Domingo nos invitaba a un nuevo ardor: quizá ya no motivado por ninguno de estos dos sentimientos.
Lo que hoy nos lleva a evangelizar es nuestro profundo amor por la vida.
La gloria de Dios es que el hombre viva.
Jesús decía: yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia.

Anunciar a Cristo es optar por la vida, y por un anuncio de vida a través del evangelio predicado con respeto a cada hombre en su cultura, defendiendo la paz y la justicia .
por Mamerto Menapace, Monje benedictino. Extraído de su libro. “No tan lejos ni hace tanto”.