domingo, 30 de mayo de 2010

LA ESCALERA DEL CRECIMIENTO


TODOS VAMOS CAMBIANDO DE NIVEL, 
COMO CUANDO SUBIMOS UNA ESCALERA.


Imagina que estas frente a una gran escalera. Tienes a tu lado a una persona que es importante para ti (novio, novia, esposo, amigo), y están tomados de la mano.


Mientras están en el mismo nivel, todo está bien, y lo disfrutan.
Pero de pronto tú subes un escalón, y la otra persona no. 
Ella prefiere mantenerse en el nivel inicial. 
No hay problema. 
Es fácil aun así, seguir tomados de las manos.


Pero tú subes un escalón mas, y esa persona se niega a hacerlo. 
Ya las manos han empezado a estirarse y no es tan cómodo como al principio.


Subes un nuevo escalón, y ya el tirón es fuerte. 
No lo disfrutas, y empiezas a sentir que tu avance se frena. 
Tú quieres que la otra persona suba contigo para no perderla, pero para ella no ha llegado el momento de subir de nivel, y se mantiene en su posición inicial. 


Subes un escalón mas, y se vuelve muy difícil mantenerte unido. 
Te duele, y mucho. 
Insistes en tu deseo de que esa persona suba, de no perderla, pero tú ya no puedes ni quieres bajar de nivel.
En un nuevo movimiento hacia arriba viene lo inevitable: se sueltan de las manos. 


Puedes quedarte ahí, llorar y patalear tratando de convencerla de que te siga, de que te acompañe. Puedes incluso bajar de nivel con tal de no perderla, pero ya nada es igual. 


Por más doloroso y dificíl que sea, entiendes que no puedes hacer más que seguir avanzando, y esperar que algún día compartan el mismo nivel.


http://www.tantranuevatierra.com/images/Escalera_al_Cielo.jpg


Es lo que sucede cuando inicias tu camino de crecimiento interior. 
En ese proceso pierdes todo lo que no coincide con quien te has convertido.

Es que todo crecimiento es personal, individual, no grupal. 
Quizás despues de un tiempo las otras personas decidan emprender su propio camino y te alcancen, o suban incluso más que tú. 
Pero es importante que sepas que no puedes forzar a nadie.


Quizás, en tu escalera para convertirte en mejor persona, te quedes solo un tiempo. Y duele. 
Claro que duele. Y mucho. Pero a medida que avanzas te vas encontrando con otras personas más afines a ti. Personas que con su propio esfuerzo están en el nivel al que pudiste llegar.


Allí ya no hay dolor, ni apego, ni sufrimiento. 
Hay amor, comprension, respeto.


Es que la vida vida es una infinita escalera, donde vas encontrando personas que te acompañan. 
Y si alguien cambia, la estructura se acomoda. 


A todos nos cuesta soltarnos. 
Y después de una fuerte ruptura uno sigue mirando hacia atras, esperando un milagro. 
Y el milagro aparece, pero no de la manera en que uno suponía. 
Aparece bajo otros nombres, otros cuerpos, otros ideales, otra misión, otro trabajo, otras oportunidades. 
Cada pérdida, cada cosa que se va, hay que dejarla ir. 
Y prepararse para lo bueno que viene a tu vida. 
Tú sigue avanzando y confía. 
Porque al final de la escalera se encuentra tu sueño.

http://1.bp.blogspot.com/_LrzoDGqwig0/STsbETfOw4I/AAAAAAAAAHY/en5NYQrfBNE/s400/stairs.jpg


sábado, 29 de mayo de 2010

Instrucciones para la instalación de Amor en el equipo humano:















SOPORTE TECNICO: Sí, ¿cómo puedo ayudarle?


Cliente: Bueno, después de muchas consideraciones, he decidido instalar el amor. ¿Me puede indicar cuál es el proceso?


SOPORTE TECNICO: Sí. Te puedo ayudar. ¿Estás listo para proceder?


Cliente: Bueno, yo no soy muy técnico, pero creo que estoy listo. ¿Qué hago primero?


SOPORTE TECNICO: El primer paso es abrir tu CORAZON. ¿Has ubicado tu corazón?


Cliente: Sí, pero hay varios otros programas que funcionan ahora. ¿No hay problema para instalar el amor mientras se ejecutan?


Soporte Técnico: ¿Qué programas se están ejecutando?


cliente: Vamos a ver...baja autoestima, rencor y resentimiento ejecutándose en este momento.


SOPORTE TECNICO: No hay problema, el amor poco a poco borrará el pasado de su sistema operativo actual. Puede permanecer en tu memoria permanente, pero ya no afectará otros programas. El amor finalmente reemplazará baja autoestima con un módulo propio llamado autoestima alta. Sin embargo, tienes que apagar completamente rencor y el resentimiento. Porque estos programas evitan que el amor sea instalado correctamente.

Cliente: No sé cómo. ¿Me puede decir cómo?


Soporte Técnico: Con mucho gusto. Ve a tu menú de inicio e invoca el perdón. Haz esto tantas veces como sea necesario hasta que "rencor y resentimiento" hayan sido completamente borrados.


Cliente: Bueno, listo! El amor ha empezado a instaurar en sí. ¿Es eso normal?


SOPORTE TECNICO: Sí, pero recuerda que sólo tienes el programa base. Necesitas empezar a conectarte con otros corazones a fin de obtener las actualizaciones necesarias.


Cliente: ¡Uy! Tengo un mensaje de error. Dice: "Error - El programa no se ejecuta en componentes externos." ¿Qué debo hacer?


SOPORTE TECNICO: No te preocupes. Esto significa que el programa AMOR está configurado pero aún no ha sido ejecutado en tu Corazón. En términos no-técnicos, simplemente significa que tienes que amarte a ti mismo antes de poder amar a otros.


Cliente: Entonces, ¿qué debo hacer?


Soporte Técnico: Despliegue autoaceptación; luego haga clic en los siguientes archivos: "Perdonar; Valorarse y Reconocer limitaciones"


Cliente: Bueno...


SOPORTE TECNICO: Ahora, cópialos al directorio "Mi Corazón". El sistema sobrescribirá cualquier archivo en conflicto. Además, es necesario eliminar "Auto-Crítica" de todos los directorios y vaciar la papelera de reciclaje para asegurarse de que haya desaparecido por completo y nunca volverá.


Cliente: Lo tengo. Hey! Mi corazón se está llenando con nuevos archivos. "Sonrisa" está jugando en mi monitor y la " Paz y Alegría" se está copiando en todo mi corazón. ¿Es esto normal?


Asistencia técnica: A veces... Para otros esto toma tiempo, pero con el tiempo todo lo pone en el momento adecuado. Así que el amor ya está instalado y funcionando. Una cosa más antes de colgar:

Asegúrese de brindar sus diferentes módulos a todos los que conoce. Ellos, a su vez la compartirán con los demás y podrían devolverle algunos módulos interesantes también...


Cliente: Gracias, Dios.


CREADOR, también conocido como Asistencia técnica: en cualquier momento.



Agradecimientos al autor anónimo que escribió esto!

domingo, 23 de mayo de 2010

Amor fraternal...




Erich Fromm

El amor no es esencialmente una relación con una persona específica; es una actitud, una orientación del carácter que determina el tipo de relación de una persona con el mundo como totalidad, no con un «objeto» amoroso. 
Si una persona ama sólo a otra y es indiferente al resto de sus semejantes, su amor no es amor, sino una relación simbiótica, o un egotismo ampliado
Sin embargo, la mayoría de la gente supone que el amor está constituido por el objeto, no por la facultad. En realidad, llegan a creer que el hecho de que no amen sino a una determinada persona prueba la intensidad de su amor. 
Como no comprenden que el amor es una actividad, un poder del alma, creen que lo único necesario es encontrar un objeto adecuado -y que después todo viene solo. Puede compararse esa actitud con la de un hombre que quiere pintar, pero que en lugar de aprender el arte sostiene que debe esperar el objeto adecuado, y que pintará maravillosamente bien cuando lo encuentre. 
Si amo realmente a una persona, amo a todas las personas, amo al mundo, amo la vida. Si puedo decirle a alguien «Te amo», debo poder decir «Amo a todos en ti, a través de ti amo al mundo, en ti me amo también a mí mismo».

Decir que el amor es una orientación que se refiere a todos y no a uno no implica, empero, la idea de que no hay diferencias entre los diversos tipos de amor, que dependen de la clase de objeto que se ama.

Amor fraternal
La clase más fundamental de amor, básica en todos los tipos de amor, es el amor fraternal. 
Por él se entiende el sentido de responsabilidadcuidadorespeto yconocimiento con respecto a cualquier otro ser humano, el deseo de promover su vida. 
A esta clase de amor se refiere la Biblia cuando dice: ama a tu prójimo como a ti mismo
El amor fraternal es el amor a todos los seres humanos; se caracteriza por su falta de exclusividad. 
Si he desarrollado la capacidad de amar, no puedo dejar de amar a mis hermanos. En el amor fraternal se realiza la experiencia de unión con todos los hombres, de solidaridad humana, de reparación humana. 
El amor fraternal se basa en la experiencia de que todos somos uno. 
Las diferencias en talento, inteligencia, conocimiento, son despreciables en comparación con la identidad de la esencia humana común a todos los hombres. Para experimentar dicha identidad es necesario penetrar desde la periferia hacia el núcleo. 


Si percibo en otra persona nada más que lo superficial, percibo principalmente las diferencias, lo que nos separa. Si penetro hasta el núcleo, percibo nuestra identidad, el hecho de nuestra hermandad. 
Esta relación de centro a centro -en lugar de la de periferia a periferia- es una «relación central». 
O, como lo expresó bellamente Simone Weil: «Las mismas palabras [por ejemplo: ‘te amo’] pueden ser triviales o extraordinarias según la forma en que se digan. 
Y esa forma depende de la profundidad de la región en el ser de un hombre de donde procedan, sin que la voluntad pueda hacer nada. 
Y, por un maravilloso acuerdo, alcanzan la misma región en quien las escucha. 
De tal modo, el que escucha puede discernir, si tiene alguna capacidad de discernimiento, cuál es el valor de las palabras.»

El amor fraternal es amor entre iguales, pero, sin duda, aun como iguales no somos siempre «iguales»; en la medida en que somos humanos, todos necesitamos ayuda. Hoy yo, mañana tú. 
Esa necesidad de ayuda, empero, no significa que uno sea desvalido y el otro poderoso. La desvalidez es una condición transitoria; la capacidad de pararse y caminar sobre los pro pios pies es común y permanente.

Sin embargo, el amor al desvalido, al pobre y al desconocido, son el comienzo del amor fraternal. Amar a los de nuestra propia carne y sangre no es hazaña alguna. Los animales aman a sus vástagos y los protegen. 
El desvalido ama a su dueño, puesto que su vida depende de él; el niño ama a sus padres, pues los necesita. 
El amor sólo comienza a desarrollarse cuando amamos a quienes no necesitamos para nuestros fines personales. 
En forma harto significativa, en el Antiguo Testamento, el objeto central del amor del hombre es el pobre, el ex tranjero, la viuda y el huérfano, y, eventualmente, el enemigo nacional, el egipcio y el edomita. 
Al tener compasión del desvalido el hombre comienza a desarrollar amor a su hermano; y al amarse a sí mismo, ama también al que necesita ayuda, al frágil e inseguro ser humano. 
La compasión implica el elemento de conocimiento e identificación. «Tú conoces el corazón del extranjero», dice el Antiguo Testamento, «puesto que fuiste extranjero en la tierra de Egipto... ¡por lo tanto, ama al extranjero!»

jueves, 20 de mayo de 2010

El ARTE de AMAR


E Fromm, en su obra "El Arte de Amar", dice que la necesidad más profunda del hombre es la necesidad de superar su estado de separación, de abandonar la prisión de su soledad.
¿A qué le llama “estado de separación”? Es la conciencia que tiene el hombre de sí mismo como una entidad separada, la conciencia de su breve lapso en la vida, del hecho de que nace sin que intervenga su voluntad y que ha de morir contra su voluntad, de que morirá antes que los que ama, o estos antes que él, la conciencia de su soledad y separatidad.

El hombre -de todas las edades y culturas- enfrenta la solución al problema de cómo superar su “estado de separación”, de cómo lograr la unión, cómo trascender la propia vida individual.

En la sociedad occidental contemporánea la unión con el grupo es la forma predominante de superar la separatidad. Se trata de una unión en la que el ser individual desaparece en gran medida, y cuya finalidad es la pertenencia al rebaño: “Si soy como los demás, si no tengo sentimientos o pensamientos que me hagan diferente, si me adapto a las costumbres, las ropas, las ideas, al patrón del grupo, estoy salvado”. Salvado de la temible experiencia de la soledad.

¿Cuál es la razón de ésta respuesta? La razón radica en el hecho de que debe existir una respuesta a la búsqueda de unión y, a falta de una distinta o mejor, la conformidad con el rebaño se convierte en la forma predominante.

El poder del miedo a ser diferente, a estar solo unos pocos pasos alejado del rebaño, resulta evidente si se piensa cuán profunda es la necesidad de no estar separado.

La mayoría de la gente ni siquiera tiene conciencia de su necesidad de conformidad. Viven con la ilusión de que son individuales, de que han llegado a determinadas conclusiones como resultado de sus propios pensamientos y que simplemente sucede que sus ideas son iguales a la mayoría. Y puesto que aún tiene necesidad de sentir alguna individualidad, satisfacen esa necesidad con algunas diferencias menores como las iniciales, la afiliación a cierto partido, pero en realidad, no existe ninguna diferencia.

La unión por la conformidad no es intensa y violenta, es calma, dictada por la rutina y por ello, suele resultar insuficiente para aliviar la angustia del estado de separación. La frecuencia al alcoholismo, la afición a las drogas, la sexualidad compulsiva y el suicidio constituyen los síntomas de ese fracaso relativo de la conformidad de tipo rebaño. La conformidad tipo rebaño ofrece solo una ventaja: es permanente y no espasmódica.

Además de la conformidad tipo rebaño, como forma de aliviar la angustia que surge del estado de separación, debemos considerar otro factor: el papel de la rutina en el trabajo y en el placer. Hasta los sentimientos están prescriptos: alegría, tolerancia, responsabilidad, ambición, y habilidad para llevarse bien con todo el mundo sin inconvenientes. De lunes a lunes, de la mañana a la noche, todas las actividades están rutinizadas y pre-fabricadas. ¿Cómo puede un hombre, preso de esa red de actividades rutinarias recordar que es un hombre, un individuo único, al que solo le ha sido otorgada una única oportunidad de vivir, con esperanzas y desilusiones, con dolor y temor, con el anhelo de amar y el miedo a la nada y a la separatidad?

Una tercer manera de lograr la unión reside en la “actividad creadora”. En cualquier tipo de actividad creadora, la persona que crea se une a su material, que representa el mundo exterior a él. Sea un joyero que fabrica una joya, el pintor que pinta una tela, o el trabajo productivo donde yo planifico, produzco y veo el resultado de mi labor, en todos los tipos de trabajo creador, el individuo y su objeto se tornan uno, el hombre se une al mundo en el proceso de creación.

Pero sucede que la unidad alcanzada por medio del trabajo productivo no es inter-personal y la proporcionada por la conformidad es una pseudo-unidad. Por lo tanto, constituyen meras respuestas parciales al problema de la existencia.

La solución plena está en el logro de la unión inter-personal, en el AMOR. La incapacidad para alcanzarlo significa insania o destrucción de sí mismo o de los demás.

¿Pero a qué le llamamos unión inter-personal o amor maduro? Significa unión a condición de preservar la propia integridad, la propia identidad.

El amor es un poder activo en el hombre, un poder que atraviesa las barreras que separan al hombre de sus semejantes y lo une a los demás. El amor lo capacita para superar su sentimiento de aislamiento y separatidad, y le permite ser él mismo, mantener su integridad. Se da la paradoja de dos seres que se convierten en uno, y no obstante, siguen siendo dos.

Esa inter-dependencia es esencial a lo humano. Desde el comienzo de nuestras vidas somos, nos vamos re-conociendo y constituyendo como sujetos con otros, en relación con otros, a partir de la presencia, el contacto, la mirada, la palabra del otro.

El amor es una actividad, no un afecto pasivo; es un “estar continuado”, no un “súbito arranque”. En un sentido más general, puede describirse el carácter activo del amor afirmando que amar es fundamentalmente DAR, no recibir.

¿Qué es dar? Por simple que parezca la respuesta, está plena de ambigüedades y complejidades. El mal-entendido más común consiste en suponer que dar significa “renunciar” a algo, privarse de algo, sacrificarse. La persona cuyo carácter no se ha desarrollado más allá de la etapa correspondiente a la “orientación receptiva”, experimenta de esa manera el acto de dar.

La gente cuya orientación fundamentalmente no es productiva, vive el dar como un empobrecimiento, por lo que se niega a hacerlo, generalmente.

Algunos hacen del dar una virtud, en el sentido de un sacrificio. Sienten que, puesto que es doloroso, se debe dar y creen que la virtud está en el acto mismo de aceptación del sacrificio. Para ellos, la norma de que es mejor dar que recibir significa que es mejor sufrir una privación que experimentar una alegría.

Para el carácter productivo, dar posee un significado totalmente diferente: constituye la más alta expresión de potencia. En el acto mismo de dar, experimento mi fuerza, mi riqueza, mi poder. Tal experiencia de vitalidad y potencia exaltadas me llena de dicha. Me experimento a mi mismo como desbordante, vivo, y por lo tanto, dichoso.

Dar produce más felicidad que recibir, no porque sea una privación, sino porque en el acto de dar está la expresión de mi vitalidad.

El ejemplo más elemental lo encontramos en el sexo: la culminación de la función sexual masculina radica en el acto de dar, el hombre se da a sí mismo, da de su órgano sexual, a la mujer. En el momento del orgasmo le da de su semen. No puede dejar de darlo si es potente. Si no lo puede dar, es impotente. El proceso es igual en la mujer. También ella da, permite el acceso a su feminidad, en el acto de recibir, ella da. Si es incapaz de ese dar, si sólo puede recibir, es frígida. En el caso de la mujer, el acto de dar vuelve a producirse, no en su rol de amante, sino en el de madre. Ella se da al bebé que crece en su interior, le da de su leche cuando nace, el calor de su cuerpo.

En la esfera de las cosas materiales, dar significa ser rico. No es rico el que tiene mucho, sino el que da mucho. El avaro que se angustia por la posible pérdida de algo, desde el punto de vista psicológico, es un hombre empobrecido, por mucho que posea. Quien es capaz de dar de sí mismo, es rico. Solo un individuo privado de todo lo que está más allá de las necesidades elementales para la subsistencia, sería incapaz de gozar con el acto de dar cosas materiales. Claro que lo que cada persona considera necesidades mínimas depende tanto de su carácter como de sus posesiones reales. La pobreza no sólo es degradante por el sufrimiento que ocasiona, sino porque priva a los pobres de la alegría de dar.

Sin embargo, la esfera más importante del dar no es la de las cosas materiales, sino el dominio específicamente humano.

¿Qué le da una persona a otra? Da de sí mismo, de lo más precioso que tiene, de su propia vida. Lo que no significa sacrificar su vida por la otra, sino que da lo que está vivo en él: da de su alegría, de su interés, de su comprensión, de su conocimiento, de su humor, de su tristeza, de todas las expresiones, manifestación de lo que está vivo en él. Al dar así de su vida, enriquece a la otra persona, realza el sentimiento de vida de la otra al exaltar el suyo propio. No da con el fin de recibir, dar es de por sí una dicha exquisita. Dar implica hacer de la otra persona un dador, y ambos comparten la alegría de lo que han creado.

No sólo en lo que atañe al amor, dar significa recibir. El maestro aprende de sus alumnos, el gerente de sus empleados, el auditorio estimula al actor, el paciente cura a su psicológo, siempre y cuando no se traten como objetos, sino que estén relacionados entre sí en forma genuina y productiva.

Claro que la capacidad de amar como acto de dar, depende del desarrollo del carácter de la persona. Presupone el logro de una orientación predominantemente productiva, en el que la persona ha superado la dependencia, la omnipotencia narcisista, el deseo de explotar a los demás, o de acumular, y ha adquirido fe en sus propios poderes humanos y coraje para confiar en su capacidad para alcanzar el logro de sus fines. En la misma medida en que carece de tales cualidades, tiene miedo de darse, y por lo tanto, de amar.

Además del elemento de dar, el carácter activo del amor implica ciertos elementos básicos, comunes a todas las formas del amor. Estos elementos son: cuidado, responsabilidad, respeto y conocimiento.

Que el amor implica cuidado es evidente en el amor de una madre por su hijo.

“El amor es la preocupación activa por la vida y el crecimiento de lo que amamos”. Cuando falta esa preocupación activa, no hay amor. Si alguien nos dijera que ama las flores y viéramos que se olvida de regarlas, no creeríamos en su “amor”.

El cuidado y la preocupación implican otro aspecto del amor: el de la responsabilidad. Ese término suele usarse para denotar un deber, pero en su verdadero sentido, responsabilidad es un acto voluntario, constituye mi respuesta a las necesidades, expresadas o no, de otro ser humano. Ser responsable significa “responder hábilmente”, estar listo y dispuesto a responder.

La respuesta podría degenerar fácilmente en dominación y posesividad si no fuera por un 3° componente del amor: el respeto. Respeto no significa temor y sumisa reverencia, sino la capacidad de ver a una persona tal cual es, de acuerdo con la raíz de la palabra respicere: mirar; tener conciencia de su individualidad única.

Respetar significa preocuparse porque la otra persona crezca y se desarrolle tal como es. De ese modo, el respeto implica la ausencia de explotación. Quiero que la persona amada crezca y se desarrolle por sí misma, en la forma que le es propia, y no para servirme. Si amo a la otra persona, me siento uno con ella, pero con ella tal cual es, no como yo quisiera que sea, como un objeto para mi uso.

Claro que el respeto sólo es posible si yo he alcanzado independencia, si puedo caminar sin muletas, sin tener que dominar ni explotar a nadie. El respeto solo existe sobre la base de la libertad: “El amor es hijo de la libertad, no de la dominación”, dice una vieja canción francesa.

Respetar a la otra persona sin conocerla, no es posible. El cuidado y la responsabilidad serían ciegos si no lo guiara el conocimiento. El conocimiento sería vacío si no lo motivara la preocupación.

Hay muchos niveles de conocimiento, el que constituye un aspecto del amor penetra hasta el meollo, no se detiene en la periferia. Claro que solo es posible cuando puedo trascender la preocupación por mi mismo, y ver a la otra persona tal cual es. Por ejemplo, puedo saber que una persona está enojada aunque no lo demuestre abiertamente; pero puedo llegar a conocerla más profundamente aún, y sé entonces que está angustiada, que se siente sola, que se siente culpable. Sé entonces, que su enojo no es más que manifestación de algo más profundo, y la veo como una persona que sufre y no como una persona enojada.

El amor es la penetración activa en la otra persona, en la que la unión satisface mi deseo de conocer. Conozco por la experiencia de la unión, no mediante algún conocimiento proporcionado por nuestro pensamiento.

En el acto de amar, de entregarse, en el acto de penetrar en la otra persona, me encuentro a mi mismo, me descubro, nos descubro a ambos, descubro al hombre.

Tengo que conocer a la otra persona y a mi mismo objetivamente para poder ver su realidad, o más bien, para dejar de lado las ilusiones, mi imagen irracionalmente deformada de ella.

Cuidado, responsabilidad, respeto y conocimiento son mutuamente inter-dependientes. Son actitudes que se encuentran en la persona madura, esto es, en la persona que desarrolló productivamente sus propios poderes, que solo desea poseer los que ha ganado con su trabajo, que ha renunciado a los sueños narcisistas de omnisapiencia (yo se todo) y omnipotencia (yo puedo todo), que ha adquirido humildad basada en esa fuerza interior que solo la genuina actividad productiva puede proporcionar.

“El AMOR es un ARTE,
y como todo arte,
requiere conocimiento y esfuerzo”


Bibliografía: “El arte de amar”, de Erich Fromm; “Nuestro Mundo Interno” de Ana Quiroga.


“Queridos hijos, no amemos de palabra ni de labios para afuera, sino con hechos y verdad” (1 Juan 3:18)

martes, 18 de mayo de 2010

Frases Poderosas


Para leerlas durante el día y/o antes de dormir:









-Tengo conciencia clara de lo que quiero, conviene y debo hacer; cómo hacerlo, y en qué momento.

- Tengo un poderoso entusiasmo por mi trabajo, por mi familia, por la vida, por mis estudios, por el bienestar de mi país y de la humanidad.

- Tengo certeza que todo es para bien, aun en momentos difíciles.

- Busco el bien de todos, y comparto generosamente lo que aprendí con aquellos que les interesa.

- Mi percepción y observación claras guían mis acciones diarias.

- Mi escudo de poder es la humildad.

-Estoy atent@ para descubrir en que puedo ser útil a la Vida.

-Sé lo que puedo hacer, y lo hago.

-Vivo en coherencia con mi Ser Original; motivando, naturalmente, a otros a despertar y crecer.

- Cuando debo resolver una situación, entro en mi interior más profundo, y desde allí, percibo cual es la decisión precisa.

- Leo y estudio sobre las aéreas de mi interés.

- Mi Ser interior me guía, con todas sus fuerzas, yo me dejo guiar y actuó con coherencia

- Cada día soy más capaz, efectivo y exitoso.

- Los valores esenciales de la Vida moran en mí, y guían mis actos cada día.

-Yo, ……….. estoy viva/o ahora, por lo tanto mi impulso de Vida es más fuerte que mi impulso de muerte. Mientras siga fortaleciendo mi impulso de Vida y debilitando mi impulso de muerte, seguiré viviendo con cada vez mayor salud y juventud. (esta última pertenece a Leonard Orr)

"Padre, ha llegado la hora». Jn 17,1

"Que tengan en sí mismos mi alegría colmada"
Jn 17,13

lunes, 17 de mayo de 2010

La Salud y Las Emociones


Entrevista al Dr. Jorge Carvajal
Médico Cirujano de la UNIVERSIDAD DE ANDALUCÍA - ESPAÑA
Pionero de la Medicina Bioenergética
Marzo 10, 2009

¿Qué enferma primero, el cuerpo o el alma?
El alma no puede enfermar, porque es lo que hay perfecto en ti, el alma evoluciona, aprende
En realidad, buena parte de las enfermedades son todo lo contrario: son la resistencia del cuerpo emocional y mental al alma. Cuando nuestra personalidad se resiste al designio del alma es cuando enfermamos.

La Salud y Las Emociones
¿Hay emociones perjudiciales para la salud? ¿Cuáles son las que más nos perjudican?
Un 70 por ciento de las enfermedades del ser humano vienen del campo de conciencia emocional.
Las enfermedades muchas veces proceden de emociones no procesadas, no expresadas, reprimidas.
El temor, que es la ausencia de amor, es la gran enfermedad, el común denominador de buena parte de las enfermedades que hoy tenemos. Cuando el temor se queda congelado afecta al riñón, a las glándulas suprarrenales, a los huesos, a la energía vital, y puede convertirse en pánico.

¿Nos hacemos los fuertes y descuidamos nuestra salud?
De héroes están llenos los cementerios. Te tienes que cuidar.
Tienes tus límites, no vayas más allá. Tienes que reconocer cuáles son tus límites y superarlos porque si no los reconoces, vas a destruir tu cuerpo.

¿Cómo nos afecta la ira?
La ira es santa, es sagrada, es una emoción positiva porque te lleva a la autoafirmación, a la búsqueda de tu territorio, a defender lo que es tuyo, lo que es justo. Pero cuando la ira se vuelve irritabilidad, agresividad, resentimiento, odio, se vuelve contra ti, y afecta al hígado, la digestión, el sistema inmunológico.

¿La alegría por el contrario nos ayuda a estar sanos?
La alegría es la más bella de las emociones porque es la emoción de la inocencia, del corazón, y es la más sanadora de todas, porque no es contraria a ninguna otra. Un poquito de tristeza con alegría escribe poemas. La alegría con miedo nos lleva a contextualizar el miedo y a no darle tanta importancia.

¿La alegría suaviza el ánimo?
Sí, la alegría suaviza todas las otras emociones porque nos permite procesarlas desde la inocencia. La alegría pone al resto de las emociones en contacto con el corazón y les da un sentido ascendente. Las canaliza para que lleguen al mundo de la mente.

¿Y la tristeza?
La tristeza es un sentimiento que puede llevarte a la depresión cuando te envuelves en ella y no la expresas, pero también puede ayudarte. La tristeza te lleva a contactar contigo mismo y a restaurar el control interno. Todas las emociones negativas tienen su propio aspecto positivo, las hacemos negativas cuando las reprimimos.

¿Es mejor aceptar esas emociones que consideramos negativas como parte de uno mismo?
Como parte para transformarlas, es decir, cuando se aceptan fluyen, y ya no se estancan, y se pueden transmutar. Tenemos que canalizarlas para que lleguen desde el corazón hasta la cabeza.
¡Qué difícil! Sí, es muy difícil. Realmente las emociones básicas son el amor y el temor (que es ausencia de amor), así que todo lo que existe es amor, por exceso o defecto. Constructivo o destructivo. Porque también existe el amor que se aferra, el amor que sobreprotege, el amor tóxico, destructivo.

¿Cómo prevenir la enfermedad?
Somos creadores, así que yo creo que la mejor forma es creando salud. Y si creamos salud no tendremos ni que prevenir la enfermedad ni que atacarla, porque seremos salud.

¿ Y si aparece la enfermedad?
Pues tendremos que aceptarla porque somos humanos. También enfermó Krishnamurti de un cáncer de páncreas y no era nadie que llevara una vida desordenada. Mucha gente muy valiosa espiritualmente ha enfermado. Debemos explicarlo para aquellos que creen que enfermar es fracasar. El fracaso y el éxito son dos maestros, pero nada más. Y cuando tú eres el aprendiz, tienes que aceptar e incorporar la lección de la enfermedad en tu vida. Cada vez más personas sufren ansiedad. La ansiedad es un sentimiento de vacío, que a veces se vuelve un hueco en el estómago, una sensación de falta de aire. Es un vacío existencial que surge cuando buscamos fuera en lugar de buscar dentro. Surge cuando buscamos en los acontecimientos externos, cuando buscamos muletas, apoyos externos, cuando no tenemos la solidez de la búsqueda interior. Si no aceptamos la soledad y no nos convertimos en nuestra propia compañía, vamos a experimentar ese vacío y vamos a intentar llenarlo con cosas y posesiones. Pero como no se puede llenar con cosas, cada vez el vacío aumenta.

¿Y qué podemos hacer para liberarnos de esa angustia?
La angustia no se puede pasar comiendo chocolate, o con más calorías, o buscando un príncipe azul afuera.
La angustia se pasa cuando entras en tu interior, te aceptas como eres y te reconcilias contigo mismo. La angustia viene de que no somos lo que queremos ser, pero tampoco lo que somos, entonces estamos en el "debería ser", y no somos ni lo uno ni lo otro.
El estrés es otro de los males de nuestra época. El estrés viene de la competitividad, de que quiero ser perfecto, quiero ser mejor, de que quiero dar una nota que no es la mía, de que quiero imitar. Y realmente sólo se puede competir cuando decides ser tu propia competencia, es decir, cuando quieres ser único, original, auténtico, no una fotocopia de nadie.
El estrés destructivo perjudica el sistema inmunológico. Pero un buen estrés es una maravilla, porque te permite estar alerta y despierto en las crisis, y poder aprovecharlas como una oportunidad para emerger a un nuevo nivel de conciencia.

¿Qué nos recomendaría para sentirnos mejor con nosotros mismos?
La soledad. Estar con uno mismo cada día es maravilloso. Estar 20 minutos con uno mismo es el comienzo de la meditación; es tender un puente hacia la verdadera salud; es acceder al altar interior, al ser interior.
Mi recomendación es que la gente ponga su despertador 20 minutos antes para no robarle tiempo a sus ocupaciones. Si dedicas, no el tiempo que te sobra, sino esos primeros minutos de la mañana, cuando estás fresco y descansado, a meditar, esa pausa te va a recargar, porque en la pausa habita el potencial del alma.

¿Qué es para usted la felicidad?
Es la esencia de la vida. Es el sentido mismo de la vida, encarnamos para ser felices, no para otra cosa. Pero la felicidad no es placer, es integridad. Cuando todos los sentidos se consagran al ser, podemos ser felices. Somos felices cuando creemos en nosotros, cuando confiamos en nosotros, cuando nos encomendamos transpersonalmente a un nivel que trasciende el pequeño yo o el pequeño ego. Somos felices cuando tenemos un sentido que va más allá de la vida cotidiana, cuando no aplazamos la vida, cuando no nos desplazamos a nosotros mismos, cuando estamos en paz y a salvo con la vida y con nuestra conciencia.

Vivir el Presente
¿Es importante vivir en el presente? ¿Cómo lograrlo?
Dejamos ir el pasado y no hipotecamos la vida a las expectativas de futuro cuando nos volcamos en el ser y no en el tener. Yo me digo que la felicidad tiene que ver con la realización, y ésta con la capacidad de habitar la realidad. Y vivir en realidad es salir del mundo de la confusión.

¿Tan confundidos estamos, en su opinión?
Tenemos tres ilusiones enormes que nos confunden. Primero creemos que somos un cuerpo y no un alma, cuando el cuerpo es el instrumento de la vida y se acaba con la muerte. Segundo, creemos que el sentido de la vida es el placer; pero a más placer no hay más felicidad, sino más dependencia. Placer y felicidad no es lo mismo. Hay que consagrar el placer a la vida y no la vida al placer. La tercera ilusión es el poder; creemos tener el poder infinito de vivir.

¿Y qué necesitamos realmente para vivir?, ¿acaso el amor?
El amor, tan traído y tan llevado, y tan calumniado, es una fuerza renovadora.
El amor es magnífico porque crea cohesión. En el amor todo está vivo, como un río que se renueva a sí mismo. En el amor siempre uno puede renovarse, porque todo lo ordena. En el amor no hay usurpación, no hay desplazamiento, no hay miedo, no hay resentimiento, porque cuando tú te ordenas porque vives el amor, cada cosa ocupa su lugar, y entonces se restaura la armonía. Ahora, desde la perspectiva humana, lo asimilamos con la debilidad, pero el amor no es débil. Nos debilita cuando entendemos que alguien a quien amamos no nos ama.

Hay una gran confusión en nuestra cultura. Creemos que sufrimos por amor, que nuestras catástrofes son por amor. pero no es por amor, es por enamoramiento, que es una variedad del apego. Eso que llamamos habitualmente amor es una droga. Igual que se depende de la cocaína, la marihuana o la morfina, también se depende del enamoramiento. Es una muleta para apoyarse, en vez de llevar a alguien en mi corazón para liberarlo y liberarme. El verdadero amor tiene una esencia fundamental que es la libertad, y siempre conduce a la libertad. Pero a veces nos sentimos atados a un amor. Si el amor conduce a la dependencia es eros. Eros es un fósforo, y cuando lo enciendes se te consume rápidamente, en dos minutos ya te quemas el dedo. Hay muchos amores que son así, pura chispa. Aunque esa chispa puede servir para encender el leño del verdadero amor. Cuando el leño está encendido produce el fuego. Ese es el amor impersonal, que produce luz y calor.

¿Puede darnos algún consejo para alcanzar el amor verdadero?
Solamente la verdad. Confía en la verdad; no tienes que ser como la princesa de los sueños del otro, no tienes que ser ni más ni menos de lo que eres. Tienes un derecho sagrado, que es el derecho a equivocarte; tienes otro, que es el derecho a perdonar, porque el error es tu maestro. Ámate, sincérate y considérate.. Si tú no te quieres, no vas a encontrar a nadie que te pueda querer. El amor produce amor. Si te amas, vas a encontrar el amor. Si no, vacío. Pero nunca busques una migaja; eso es indigno de ti. La clave entonces es amarse a sí mismo. Y al prójimo como a ti mismo. Si no te amas a ti, no amas a Dios, ni a tu hijo, porque te estás apegando, estás condicionando al otro. Acéptate como eres; lo que no aceptamos no lo podemos transformar, y la vida es una corriente de transformación permanente.

Diccionario de las Enfermedades Emocionales
http://www.sanateysana.com/diccionarioemocional.html#_ÍNDICE

viernes, 7 de mayo de 2010

Sobre el deseo de venganza



Paco de 8 años, entró en su casa, después de clase, pisoteando fuerte.
Su padre, que se dirigía al fondo, al verlo entrar, lo llamó para una hablar.
Paco lo acompañó desconfiado.
Antes que su padre hablara algo, Paco dijo irritado:

- Padre, estoy con muchísima rabia. Joaquín no podría haberme hecho lo que hizo.

Su padre, un hombre sencillo pero sabio, escuchaba a su hijo mientras ese seguía con su reclamo.

- Joaquín me humilló delante de mis amigos. ¡Me gustaría que le pasase algo malo!

El padre escuchó todo callado mientras caminaba buscando una bolsa de carbón.

Llevó la bolsa hasta el fondo y le dijo a Paco:

- Hijo, quiero hacerte una propuesta. Imaginemos que aquella camisa blanca que está en el tendal es tu amigo Joaquín y que cada trozo de carbón es un pensamiento malo que tu le envías. Quiero que tires todo ese carbón en la camisa, hasta el último trozo y dentro un rato vuelvo para ver como quedó.

Al niño le pareció un divertido juego, la camisa estaba colgada lejos y pocos trozos acertaban al blanco.
El padre que miraba todo, le preguntó:

- Hijo, ¿como estás ahora?

- Estoy cansado, pero feliz porque acerté muchos trozos de carbón en la camisa.

El padre miró a su hijo, que no entendía la razón de aquél juego, y dijo:

- Ven, quiero que veas una cosa.

El hijo fue hasta el cuarto y se miró en un gran espejo.
¡Que susto! Paco solo conseguía ver sus dientes y ojos.

Su padre, entonces, le dijo:

- Viste que la camisa casi no se ensució…. pero fíjate en ti mismo. Las cosas malas que deseamos a los otros son como lo que te pasó a ti.

Aunque consigamos perturbar la vida de alguien con nuestros pensamientos, los residuos de esos se quedan siempre en nosotros mismos.

Cuando hacemos daño a otro,
nos hacemos daño a nosotros mismos.

martes, 4 de mayo de 2010

Meditación: Unión con enemigos

Cierra ahora los ojos y visualiza en tu mente alguien que no te cae bien, alguien que parece irritarte y con quien lamentarías haberte encontrado; alguien a quien detestas o que simplemente tratas de ignorar.

Contémplalo por un rato. Trata de percibir alguna chispa de luz en alguna parte de él, algún pequeño destello que nunca antes habías notado. Trata de encontrar alguna chispa de luminosidad brillando a través de la imagen que de él has formado. Continúa contemplando esa imagen hasta que veas luz en alguna parte de ella, y trata entonces de que esa luz se expanda hasta envolver a dicha persona y transforme esa imagen en algo bueno y bello como tú.

Contempla un momento esta nueva percepción, y luego visualiza la imagen de alguien a quien consideras un amigo. Trata de transferirle a éste la luz que aprendiste a ver en quien antes considerabas “enemigo”.
En esa luz vemos al Salvador, salvando a todos por igual.

Permite entonces que él te ofrezca la luz que ves en él, y deja que tu “enemigo” y tu amigo se unan para bendecirte con lo que tú les has regalado. Ahora eres uno con ellos, tal como ellos son uno contigo.

Di en tu interior: Despiert@ puedo ver ahora que todos somos hijos de Dios e igualmente amados por él.

“La unión es la llave de la felicidad”

domingo, 2 de mayo de 2010

corto con el deber ser, xq enredado entre la histeria y mis miserias, las noticias y la feria, así no me sanare...



Letra de la canción: Reggae me lo cura, de Kameleba

En vez d estar preocupado,
estaré ocupado,
dejando el rencor d lado,
pues ya no hay tiempo q perder,


me sacudo la apatía,
hoy es el día q espere mientras dormía,
hoy daré el salto sin red,
corto con el deber ser,

xq enredado entre la histeria y mis miserias,
las noticias y la feria,
así no me sanare,


corro detrás d mi remedio en stereo,
drum and bass q me de en el pecho,
pongo play y siento q,
hoy estoy seguro q,
el reggae me lo cura,
q el reggae me lo cura,
q el reggae me lo cura.

roots, rock, reggae.

Tendremos q soportar la presión
y veremos mas claro en la confusión,
no insistas en venderme a tu analista,
la libertad es un regalo,
pero también sera mi conquista,

ya me siento saludable,
en mi caos estable,
el amor es inalienable,
te miro y entiendo q,
mirándote entiendo q,
conectados a la vida en telepatía,
alimentando utopías,
no dejamos d creer,d crecer, d ver, de ser.
Inmensa fuente d energía q nos guía,
tejiendo redes d alegría,
no tememos a caer,
xq si el caos d la vida me lastima
y la ansiedad me arde en la herida,
me paso mas d una vez y hoy estoy seguro q,
el reggae me lo cura,
q el reggae me lo cura,
el reggae me lo cura,

Tendremos q soportar la presión
y veremos mas claro en la confusión,
no insistas en venderme a tu analista,
la libertad es un regalo,
pero también sera mi conquista,ohhh.....
el reggae me lo cura,
el reggae me lo cura.

Kameleba


Cambio "el reggae me lo cura" por "el Creador me lo cura... conectado banda ancha con Él nada he de temer..."